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Epicentro Shevchenko

A pesar de haber perdido velocidad y físico, el delantero es la referencia del equipo en ataque

Shevchenko saluda a un aficionado tras el amistoso ante Estonia
Shevchenko saluda a un aficionado tras el amistoso ante Estonia EFE

No hay pueblo en Ucrania que no tenga una calle, una plaza o un polideportivo con el nombre de Andrei Shevchenko, la gran figura del fútbol ucraniano por más que ahora, a sus 35 años, a veces no sea titular en la selección y se disponga a jugar su último gran torneo como internacional. En las filas del Dinamo de Kiev, Shevchenko ha perdido algo de esa velocidad que lo hizo letal, especialmente en el Milan, pero sigue manteniendo intacta su calidad y olfato goleador.

El atacante se forjó en el primer equipo ucraniano, el Dinamo de Kiev, debutando en la Liga de su país en septiembre de 1994. Después de alcanzar las semifinales de la Liga de Campeones en 1999, eliminando al Madrid en cuartos, Shevchenko fue traspasado al Milan, donde logró sus mayores éxitos deportivos al obtener un título de la Serie A, una Copa de Italia y una Liga de Campeones. Con la selección ucraniana, con la que ha disputado 105 partidos, ha anotado 46 goles, contribuyendo de forma decisiva a la clasificación del conjunto ucraniano hasta los cuartos de final del Mundial de Alemania 2006.

Sheva ha perdido algo de esa velocidad que lo hizo letal, pero sigue manteniendo intacta su calidad

Shevchenko, un auténtico diablo en el área, ha sido máximo goleador de Italia en dos ocasiones, Balón de Oro en 2004, es el segundo máximo goleador en la historia del Milan y ha sido tres veces máximo goleador en una edición de la Liga de Campeones. Un gran palmarés para ese niño que en 1986 huyó con su familia de los alrededores de la central nuclear de Chernóbil.

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