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FÚTBOL INTERNACIONAL

Dimite Teixeira, 23 años al frente del fútbol brasileño

Deja el cargo tras fuertes acusaciones de corrupción y antes del Mundial 2014

Teixeira y Ronaldo, en un acto del pasado mes de diciembre. Ampliar foto
Teixeira y Ronaldo, en un acto del pasado mes de diciembre. AFP

No por esperada ha dejado la noticia de ser una bomba: Ricardo Teixeira, de 64 años, el hombre fuerte del fútbol del país, el presidente durante 23 de la Confederación Brasileña (CBF), ha dejado su cargo arrastrado por una serie de derrotas y fuertes acusaciones de corrupción. Le sustituye uno de sus cinco vicepresidentes, José María Marín, de 79, que del futbol pasó a la política y fue gobernador del Estado de São Paulo. Marín se hará cargo también del Comité Organizador Local de la Copa del Mundo de 2014 (COL), que se disputará en Brasil.

Teixeira, convertido desde 1989 en el personaje más visible del futbol brasileño tras la conquista de dos títulos mundiales (1994 y 2002), tres Copas Confederaciones y cinco Copas de América, afirma que se va por motivos de salud y para dedicarse a su familia. En su carta de renuncia escribe: “Presidir pasiones no es siempre fácil. El fútbol brasileño está asociado a talento y desorganización. Cuando ganaba, era grande el talento. Cuando perdía, imperaba la desorganización”. Y concluye: “Fui criticado en las derrotas e infravalorado en las victorias”.

La salida de Teixeira se esperaba de un momento a otro porque su situación se había hecho muy difícil. Máxime en un momento de tensión entre la FIFA y el Gobierno de Dilma Rousseff. La FIFA llegó a poner en entredicho la capacidad de Brasil para organizar el Mundial. Su director general le había reprochado días atrás los retrasos y afirmó que “se merecía un chut en el trasero”. El ministro de Deportes incluso le había prohibido que continuara en las negociaciones con la FIFA.

“Estamos de enhorabuena. Extirpamos un cáncer”

Romario

Todo ello unido a las acusaciones cada vez más fuertes de presunta corrupción de Teixeira, que provocaron peticiones de dimisión y manifestaciones contra él en varias ciudades. El Gobierno estaba además preocupado por las noticias llegadas desde Suiza, según las cuales la Corte de Justicia de ese país posee documentos comprometedores para Teixeira en el escándalo de ISL, la agencia de márketing que quebró en 2001. Se trata de presuntas propinas recibidas en las negociaciones por los derechos de retransmisión televisiva del Mundial.

El gran cacique llegó al cargo en 1989 bajo sospechas de haber sobornado a las federaciones de los Estados para asegurarse su nombramiento, para lo que el entonces joven empresario de Minas Gerais, sin ninguna experiencia en el fútbol, se habría gastado dos millones de reales (casi un millón de euros).

Enemigo de Teixeira, el diputado y exjugador Romario dijo: “Estamos de enhorabuena. Extirpamos un cáncer”. No obstante, considera necesario “seguir limpiando”.