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Sin finura, Puyol saca el látigo

El capitán marca el camino del Barcelona, que falló un penalti, ante un Valencia muy intenso

A falta de finura, el Barça recuperó el camino a través del espíritu indomable de Puyol. El capitán marcó de un cabezazo, como en la eliminatoria anterior ante el Madrid en el Bernabéu, para acabar con la zozobra azulgrana en Mestalla. Después de que el Valencia, según el plan previsto por Unai Emery, impusiera la velocidad de su banda izquierda. El Barça ha perdido la magia hasta en el tiro de penalti de Messi, desviado esta vez por Diego Alves, pero mantiene la personalidad de su capitán para sufrir ante un rival tan intenso como el de Emery. A este se le puede reprochar poco, si acaso el peso insuficiente de Banega en la construcción del juego en el centro del campo.

Mestalla bramó contra el árbitro cuando Pinto tocó el balón con la mano fuera del área al salir para tapar a Soldado, a quien también derribó con las piernas por delante. Esa acción retrataba las intenciones del Valencia: robar y salir a toda máquina, tratando de activar a su nómina de velocistas: Piatti, Jordi Alba y Mathieu. El cuadro de Emery no pretendía elaborar, sino profundizar con pases largos a la espalda de la zaga azulgrana. Allí le envió la pelota Jordi Alba a Mathieu, tan intercambiables en las posiciones de lateral y extremo que son difíciles de detectar. Así que Mathieu alcanzó la línea de fondo y barrió una mirada hacia el centro del área. El pase atrás le salió de perlas por un botecito del balón antes de caer en los pies de Jonas, que disparó al palo largo. Ante la alegría de Mathieu al medirse al atrevido Alves, Guardiola había decidido cambiarle de pareja de baile, sentando al brasileño a favor de abrir al mucho más recio Puyol al lateral derecho. Tampoco este pudo frenar al francés en ese intercambio infinito con Jordi Alba.

VALENCIA, 1 - BARCELONA, 1

Valencia: Alves, Miguel, Rami, Víctor Ruíz. Mathieu; Albelda (Tino Cosata, m. 66), Banega; Piatti (Feghouli, m.57), Jonas (Aduriz, m. 75), Jordi Alba; y Soldado. No utilizados: Guaita; Barragán, Dealbert y Bernat.

Barcelona: Pinto; Puyol, Piqué, Mascherano, Abidal; Cesc, Busquets, Thiago (Dos Santos, m.79; Cuenca, Messi y Alexis (Alves, m. 62). No utilizados: Valdés; Xavi, Sergi Roberto, Tello y Adriano.

Goles: 1-0. M. 26. Jonas. 1-1. M. 33. Puyol.

Árbitro: González González. Mostró la tarjeta amarilla a Jonas, Banega. Mascherano, Albelda, Víctor Ruíz, Alba, Pinto y Mathieu.

Mestalla. Lleno: 51.800 espectadores. Alves le paró un penalti a Messi (m.57).

Llevado por la euforia, el Valencia creyó tener al Barça contra las cuerdas. Esa impresión dio hasta que Isaac Cuenca, partiendo del pico derecho del área, se dio un garbeo en horizontal sorteando defensas hasta encontrar el desmarque interior de Alexis. Asfixiado Messi, siempre esposado por un par defensas, el Barça necesitaba a alguien diferente con capacidad de desborde. Fue Cuenca.

Solo ante la portería, el tiro esquinado del chileno Alexis se topó con la parada milagrosa de Diego Alves. El meta brasileño resumió en un par de minutos lo mejor y lo peor de su repertorio. Al consiguiente centro de córner, se quedó a media salida y Puyol, entrando al segundo palo, cabeceó picado a gol. Nada que ver con sus espectaculares tantos desde el punto de penalti a Alemania o al Madrid en el reciente clásico en el Bernabéu. Esta vez entró de más atrás, librándose de la marca de Víctor Ruiz, y picando con rabia hacia adentro. A falta de finura, bienvenido fue para los azulgrana el carácter infalible de Puyol.

Ya con la igualada, el Barça reservó fuerzas y esperó a que el Valencia llevara la iniciativa del encuentro, a la espera del partido de vuelta en el Camp Nou. Guardiola se desgañitaba en la banda instando a sus jugadores a que se abrieran, abroncando sobre todo a Cuenca, huyendo el chico en su camino hacia al centro del pegajoso marcaje de Mathieu.

Guardiola trató de refrescar al equipo que se bloqueó en El Madrigal y el sacrificado fue alguien tan capital como Xavi, señal de que el técnico azulgrana quería dar un golpe de mano desde la alineación. Emery, por su lado, lo intentó sorprender con el zurdo Piatti por primera vez por el extremo derecho. A pie cambiado. Con menos participación de la requerida, fue sustituido por Feghouli.

Víctor Ruiz sufrió una tortura a la hora de elegir dónde y cómo salir a parar a Messi. Siempre tarde, por supuesto. Ante el descanso de la zaga local, La Pulga fue encontrando cada vez más espacios para matar. Y más compañeros completamente solos, como Thiago, que recibió la patadita de Miguel. El penalti se disponía a ejecutarlo Messi tras recibir un consejo secreto de Piqué. O lo aconsejó mal o no le hizo caso. Pero Diego Alves imitó a Javi Varas y se agigantó, despejando el disparo. Messi ha fallado siete de los 27 lanzamientos de penalti que ha lanzado con el Barcelona. Y Alves repescó su fama de parapenaltis.

Mestalla volvió a vibrar, esta vez de felicidad, coreando el nombre del meta brasileño. Le duró poco. La doble ruleta de Puyol en un ataque azulgrana tuvo un efecto disuasorio entre el valencianismo: si Puyol era capaz de esto... El partido se le iba y Emery buscó en Tino Costa el aliento que le faltaba ya a Albelda. Ya en el campo, Dani Alves envió el balón al palo tras una preciosa pared con Messi. Pero el duelo estuvo más equilibrado hasta el final, a la espera de la sentencia en el Camp Nou.

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