Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

"El castigo de la UEFA fue solo para mí"

Mourinho dice que la sanción recibida el año pasado por lo sucedido en Ámsterdam no sirvió "para mejorar el fútbol"

La historia nunca se repite, pero a veces discurre por los mismos caminos. Un año después, el Madrid vuelve a pasar por el Amsterdam Arena camino de Navidad y del clásico. Entonces fue un día soleado, un 23 de noviembre, el equipo venía de golear al Athletic (5-1) y se disponía a golear al Ajax (0-4) en una noche marcada por el primer incidente de la temporada entre José Mourinho y la UEFA. Aquella vez el Madrid marchaba líder del campeonato local con un punto sobre el Barça y necesitaba derrotar al Ajax para asegurarse la clasificación como primero de grupo en la Liga de Campeones. Ahora es distinto. Cae aguanieve sobre Holanda. Clasificado en la penúltima fecha como líder del grupo, el Madrid afronta un partido irrelevante. Ramos, Cristiano, Marcelo, Pepe, Casillas, Khedira y Lass lo verán por televisión. El torneo europeo ha pasado a un segundo plano y, acariciando sus tres puntos de ventaja (el Barcelona tiene un partido más), en el Madrid jugadores y técnicos hacen planes para enfrentarse al conjunto azulgrana.

Hay cosas que permanece intactas: el Madrid llega a Ámsterdam envuelto en sensaciones encontradas de euforia y miedo, y con Mourinho dando muestras de estar inquieto. Este martes el técnico compareció cargado de tensión en la conferencia previa al partido contra el Ajax. Dijo que le dará la titularidad a Higuaín y Benzema. Y, cuando alguien le preguntó por los sucesos de Ámsterdam del año pasado, en los que ordenó a Xabi y a Ramos que se hicieran mostrar tarjeta amarilla para entrar en los octavos de final con el expediente limpio, despertó su instinto hostil. Mourinho fue sancionado por la UEFA con un partido de suspensión y una multa económica. Desde entonces, se siente injustamente hostigado por el organismo que preside Michel Platini, al punto de emprender una escalada de acusaciones que estuvieron a punto de conducirlo a él, al Madrid y a la UEFA a los tribunales. "Estar de vuelta en Ámsterdam es siempre un placer", comenzó. "Pero el asunto de mi castigo, que pretendió ser el comienzo de un intento para mejorar el fútbol... Yo pensé eso. Pero no. Fue solo para mí. El fútbol sigue igual. La gente sigue igual, haciendo las mismas cosas, y nadie los castiga. De modo tal que fue solo por mí".

Mourinho se quejó de que las instituciones no sancionen a todos los que deliberadamente se hacen mostrar amarillas. Con esto señaló implícitamente a Piqué, que también forzó supuestamente una tarjeta contra el Rayo para llegar listo al partido del Bernabéu, aunque no fue castigado por el Comité de Competición de la federación española. El entrenador también ironizó sobre el hecho de que la UEFA no le haya designado entre los cinco primeros entrenadores de la pasada temporada. "En el mundo del fútbol nada me sorprende. ¡Pero nada es nada!", exclamó.

Mourinho traía preparado su discurso contra la UEFA. Por lo demás, no quiso decir nada significativo. Ni del clásico del sábado ni del partido contra el Ajax. "Algunos de los que jugarán contra el Ajax jugarán el sábado contra el Barça", comentó. "No es un problema porque están todos habituados a jugar dos veces por semana. Jesé y Pedro Mendes estarán en el banquillo. Todos los demás son jugadores de la primera plantilla". Alguien le recordó que Frank de Boer, el técnico del Ajax, había hablado por la mañana del clásico y eso pareció enfadar mucho a Mourinho: "Frank debería estar preocupado con el partido de mañana. Yo estoy preocupado con el partido de mañana. Si él piensa en el clásico y no está preocupado a lo mejor nos está dando una ventaja".

"No lo sé", contestó el técnico, cuando le preguntaron en qué había cambiado él en el último año. Tras un instante de reflexión, prosiguió: "Yo hago a mis jugadores más fuertes con su trabajo y ellos me hacen más fuerte a mí con su trabajo. Estamos mejor. Es la evolución normal de las cosas. Si el entrenador es bueno hace mejores a sus jugadores. Si los jugadores son buenos hacen más fuerte al entrenador".

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.