Ramos plantea un dilema

Mourinho siempre vio al español mejor como central que como lateral, pero proyecta desplazarle al costado para que Carvalho recobre el puesto

José Mourinho siempre contempló a Sergio Ramos como a un defensa central, más que como un lateral. Lo dijo en junio de 2010, después de ser presentado como técnico del Madrid. Sin embargo, el entrenador apostó durante toda la temporada pasada por poner a Sergio Ramos en el costado. Mourinho cambió de planes. Pero ahora, por motivos circunstanciales, ha colocado a Ramos en el eje de la zaga. Y el equipo ha funcionado mejor. El segundo capitán madridista ha completado tres partidos soberbios frente al Lyon, el Málaga y, ayer, ante el Villarreal. Sin embargo, Mourinho no está seguro de mantenerle allí: espera devolverle al lateral cuando Carvalho se recupere de su lesión.

"El Real Madrid tiene, por ejemplo, un lateral derecho que me gusta mucho, mucho, mucho, que es Sergio Ramos", dijo Mourinho en la entrevista que concedió a la SER tras su presentación en el Bernabéu. "Pero por mi modo de ver el fútbol me parece que [Ramos] puede ser mucho mejor defensa central que lateral derecho".

Entonces, Mourinho imaginaba otro equipo: Maicon en el lateral derecho, Pepe y Ramos como centrales y Kolarov como lateral zurdo. El fichaje de Di María, por el que el club pagó 35 millones de euros, disuadió al presidente, Florentino Pérez, de pagar otros 30 millones por Maicon. Esto forzó al entrenador portugués a replantearse las prioridades. En lugar de pedir a Maicon, pasó a reclamar a Carvalho, que firmó por unos ocho millones de euros. La llegada del veterano central, entonces de 32 años, bloqueó el tránsito de Ramos a la nueva posición. Hasta ahora. Desde hace dos semanas, Carvalho padece una lumbalgia. Mientras se recupera, Mourinho ha resuelto colocar a Ramos como central, aunque lo ha hecho con reticencias. En el partido de Liga disputado en Santander, hace un mes, prefirió alinear a Varane como central y dejó a Ramos en el banquillo.

Ramos, que siempre quiso jugar en el medio de la defensa, se ha tomado estos partidos como un desafío personal. Desde el viaje a Cornellà [campo del Espanyol], ha demostrado no sólo que domina las exigencias del puesto, sino que el equipo funciona mucho mejor cuando él dirige la presión e inicia el juego junto a Xabi. El Bernabéu le dedicó un par de ovaciones, ayer durante el partido contra el Villarreal, entusiasmado ante su solvencia para desmantelar los ataques del visitante. Fue el reconocimiento a una labor que no se sabe muy bien si Mourinho sabrá apreciar. Tras el partido, advertido de que el técnico podría volver a situar a Carvalho en el medio, Ramos se mostró tranquilo: "Estoy contento porque me encuentro en mi mejor nivel, sea de central o de lateral. Haré lo que diga el míster. Yo no estoy para decidir".

El verano pasado Mourinho tuvo ocasión de reorganizar la plantilla para poner a Ramos en la posición en la que, según su opinión, más podría progresar. Sin embargo, dejó las cosas como estaban. Tras el partido contra el Lyon, la semana pasada, declaró que no veía a Ramos jugando en el centro de la defensa el resto de esta temporada. "Nosotros solo tenemos dos laterales derechos, que son Ramos y Arbeloa", explicó, "y centrales tenemos cuatro, en condiciones normales. Por eso no puedo decir que va a jugar mucho como central porque la plantilla ha sido construida pensando en Ramos y Arbeloa como laterales. Pero ya sabemos que juega bien como central. Lo ha hecho antes de que yo llegara; también hizo el año pasado conmigo algunos partidos muy buenos, como en la final de la Copa, y este año está jugando muy bien. Me gusta mucho".

Carvalho sufre una lumbalgia que le impide correr y saltar sin experimentar un incómodo dolor en la espalda. Mourinho quiere que se recupere con tranquilidad. Piensa que la temporada es larga y espera hacerle un sitio en el centro de la zaga para cuando regrese. A pesar de que con Ramos, el equipo presione más alto y disponga más del balón.

Sergio Ramos golpea el balón durante el encuentro ante el Villarreal.
Sergio Ramos golpea el balón durante el encuentro ante el Villarreal.GUSTAVO CUEVAS (EFE)

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