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"El fútbol es para hombres"

Mourinho agrede a Vilanova metiéndole un dedo en el ojo

Con el pitido final los madridistas bajaron la cabeza y enfilaron los vestuarios. Lo hizo Casillas desde su área, lo hicieron el resto desde el campo rival, donde se defendían ya sin ganas ni intención. Se marcharon, prestos, animados por los gestos de Pepe, que reclamaba una retirada rápida. No hubo ni una felicitación. Es más, fue Guardiola el que se dirigió a Benzema para darle la enhorabuena. El mundo al revés. Fue el único buen gesto. Los minutos finales del partido ofrecieron la peor cara del fútbol español. Una trifulca fea, entre jugadores titulares y suplentes, técnicos y cualquiera que se acercara a la banda. Dos tarjetas rojas a dos hombres que ya ni siquiera estaban jugando, Villa y Özil. Y un entrenador que no se dedica a dar ejemplo. Se dejó caer por allí José Mourinho. El técnico del Madrid terminó metiendo un dedo en el ojo del segundo de Pep Guardiola, Tito Vilanova, que le respondió con un empujón.

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Es portugués, pero Mourinho se hizo el sueco cuando le preguntaron al respecto en la conferencia de prensa. "No puedo comentar el final del partido. El Madrid ha venido aquí y ha hecho un partido espectacular. No puedo decir nada más en relación a mi equipo. Después, lo que ha pasado al final ha pasado porque se ha querido que fuera así y no ha sido uno de los nuestros. Con Vilanova o como se llame este, que no sé como se llama... Yo no tengo nada que comentar. Yo estoy educado en la filosofía del fútbol, y el fútbol es para hombres, no para que te caigas al primer soplido". "Habrán hecho una entrada y se habrán tirado al suelo como siempre... Lo que está dicho... está dicho desde hace tiempo", resumió Casillas la tangana.

No deseaba Guardiola echar más sal a la herida: "Las imágenes hablan por sí solas. Tito está bien. No tengo ganas de hablar de esto. Tenemos que ir muy al tanto, porque algún día pasará algo, no aquí, sino fuera, de lo que nos arrepentiremos. Hemos llegado a una situación en la que algún día alguien se hará daño de verdad y todos seremos responsables".

No vio nada de aquello Mourinho, que llevaba el discurso bien aprendido. Solo habló de los suyos. "No conozco quién es Vilanova", afirmó. Y no habló más que de la mejora experimentada en el juego un año después de su llegada y en el noveno partido de "esta pretemporada". "Hemos demostrado que somos un equipo mucho mejor que el del año pasado. Para saber si vamos a ganar más o menos tendremos que esperar". "Mourinho está estropeando el fútbol y alguien tiene que poner remedio", zanjó Piqué.