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Muchas figuras, un equipo

Uno por uno de la selección española sub 21, campeón del Europeo en Dinamarca

Equipo con buen gusto para el fútbol, con las reglas que impone la selección absoluta y, por extensión, el Barcelona, la sub 21 española se impuso en el Europeo con un juego tan sugerente como ofensivo, siempre con el balón entre los pies. Todos los jugadores fueron importantes, unos sobre el césped y otros también desde el banquillo, como Miño y Mariño, los dos porteros suplentes, como los defensas San José, José Ángel y Víctor Ruiz además del medio Rubén Pérez y el delantero N'Sue. Todos una piña, como se demostró en el gol del empate en la semifinal, cuando saltaron al campo para formar una melé de felicidad. Estos son los protagonistas principales.

Luis Milla. El técnico ha sabido transmitir al equipo su concepto del juego, similar al de la absoluta. Ha leído siempre los partidos, como utilizar las bandas ante Bielorrusia o presionar arriba a Suiza. Nunca dudó de la propuesta, como así aclaró en el primer traspié ante Inglaterra.

De Gea. Ha tenido poco trabajo. A España le han creado escasas ocasiones, pero, en cualquier caso, ha demostrado una agilidad y una flexibilidad que le evitó varios sustos y goles al equipo, como ante Inglaterra y República Checa. No le gusta mucho salir y ha asumido el rol de jugar con los pies.

Montoya. Quizás, una de las sorpresas del campeonato. Comenzó muy conservador, dedicándose más a defender, pero poco a poco fue comiéndose su banda, como un lateral largo y técnicamente solvente. En la final, fue de lo mejorcito de España.

Botía. Un central clásico, corpulento, poderoso y rápido. No ha sufrido en el juego aéreo, pero le falta salida del balón. España contaba con eso, pero prefería su contundencia defensiva.

Domínguez. Más de lo mismo. Junto a Botía, desplazaron a San José y Víctor Ruiz, que dominan mejor la pelota. Sin miedo al choque y bien por alto.

Dídac Vilà. El lateral, anónimo para muchos porque solo contaba con un puñado de partidos en Primera antes de emigrar al Milan, ha sorprendido por su facilidad par comerse a bocados el carril izquierdo. Dio el centro del primer gol de la final.

Javi Martínez. El gran descubrimiento del Europeo. Sin perder un ápice de su potencia y de su fuerza, Milla le ha dado la jerarquía de construir desde atrás y se ha revelado como un 4 de mucha enjundia. Sobrado.

Ander Herrera. El próximo jugador del Athletic es dinamismo puro, un jefe sobre el terreno de juego y con más potencia de la que se adivina en su cuerpo menudo. Era el más llegador del centro del campo, con dos goles importantes ante Inglaterra y Suiza.

Muniain Comenzó de suplente, pero a pesar de su juventud (18 años) se ha convertido en una referencia por la izquierda. Piensa en el área, juega para el área y su habilidad le permite combinar con asiduidad. Madura a velocidad de vértigo. Ya es campeón de Europa sub 21 y subcampeón mundial sub 17.

Thiago. Arte puro y duro. Inteligencia, creatividad y profundidad, el centrocampista del Barça ha sabido también echarse la responsabilidad del equipo a sus espaldas cuando ha hecho falta. Su gol en la final fue una filigrana al alcance de pocos.

Mata. La voz de la experiencia. El delantero del Valencia le ha dado al equipo español la pausa y la profundidad que necesitaba para evitar alocarse o seleccionar mal las jugadas.

Adrián. Un falso nueve que, sin embargo, ha conseguido cinco goles y ha sido la Bota de Oro del torneo. Le gusta más combinar y asociarse que rematar. Su única pega es que le cuesta colaborar en el trabajo defensivo.

Otros protagonistas

Azpilicueta. Era el lateral titular, pero una lesión le ha apartado mucho tiempo de jugar en su club, el Olympique de Marsella. Apenas tuvo unos minutos ante Bielorrusia.

Dani Parejo Ha sido el recambio inicial de Milla cada vez que ha decidido controlar más la pelota en el centro del campo. Pero su presencia no se ha correspondido con sus posibilidades.

Jeffren. Fue el titular ante Inglaterra por la izquierda, para luego ser suplente. No ha estado a la altura de lo que se le presupone, aunque ha sido el recambio necesario de Milla para abrir el juego. Marcó un golazo ante Bielorrusia.

Capel. La otra alternativa, esta vez por la izquierda. Ha jugado pocos minutos pero se ha dejado notar.

Bojan Era la estrella en Dinamarca, pero Milla ha apostado a tope por Adrián. Al barcelonista se le ha visto triste y alterado, a la vez. Le costó ser suplente y asimilar todo el ruido que se producía en España a su alrededor.

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