La danza de Kubot

El polaco, que ha alcanzado la madurez en su tenis a los 29 años y que es el próximo rival de Feliciano López en los octavos, celebra sus victorias con un curioso baile

El ritual empieza a verse cada vez más en las grandes citas del tenis mundial. Kubot anota el punto decisivo, saluda a su rival, cede la raqueta a un recogepelotas y comienza un baile parecido al cancán, más propio de un cabaré de la Belle Epoque que de las pistas de tenis, tradicionalmente acostumbradas a la sobriedad. Tal vez por esa danza liberadora que le aguarda en caso de victoria, o bien por la decisión el curso pasado de cortarse la melena después de 11 años, tras una eliminación prematura en Wimbledon, el historial del polaco Lukasz Kubot (Boleslawiec; 1982), rival de Feliciano López en los octavos de Wimbledon, se está adornando de buenos resultados cuando la mayoría de los tenistas empiezan su parábola descendente.

Ya en Roland Garros, Kubot sorprendió en la primera ronda, a la que llegó tras el torneo de clasificación, eliminando al español Almagro en cinco sets y remontando dos. Su recorrido en París frenó en la tercera ronda, ante el colombiano Falla. En Londres, ya ha alcanzado la cuarta y, otra vez, después de liquidar a una víctima excelente, el francés Gael Monfils (6-3, 3-6, 6-3 y 6-3), número nueve del mundo. Ya ha igualado su mejor resultado en los grandes, los octavos del Abierto de Australia 2010, donde se topó con un escollo demasiado grande: Novak Djokovic. No son resultados despreciables para el rubio y esbelto (191cm por 86 kg) polaco, que empezó en París como número 122 del mundo y en Wimbledon como 92, también después de las clasificaciones previas.

Dotado de un buen saque, una gran habilidad en el resto y de un golpe derecho profundo, Kubot está disputando su séptimo Grand Slam consecutivo; anteriormente, solo había participado en dos. Su madurez ha llegado a los 29 años. El secreto, según contó él, reside, más que en el baile y en la pérdida de la melena, en su técnico checo, Tomas Hlasek. "Ha mejorado mi juego, me ha obligado a ser más agresivo, a jugar dentro de la pista", declaró Kubot en 2010, cuando había encontrado continuidad; "debo mejorar físicamente y aunque tengo 28 años, pienso que puedo fortalecer mis piernas y mi servicio". Antes, la carrera de Kubot se había fraguado principalmente en los torneos de dobles, en los que alcanzó los cuartos de final de todos los grandes y hasta una semifinal en Nueva York. Con su compañero habitual, el austriaco Oliver Marach, con el que se comunica en el campo en una extraña mezcla entre alemán e inglés, ganó cinco torneos y fue finalista en otros cuatro. Ahora, Kubot está demostrando que ha aprendido a bailar solo.

Kubot celeba la victoria en un partido.
Kubot celeba la victoria en un partido.LEON NEAL (AFP)

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS