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"Nunca pensé que se me iba el Giro"

Contador reconoce que no siempre tuvo buena sensaciones, pero asegura que no dudó de que ganaría.- Sus rivales se rinden ante "el más fuerte"

En 2008, Alberto Contador se incorporó a la parrilla de salida del Giro en el último momento, sin haber estudiado el trazado y con la forma física justa. Lo hizo, según ha dicho hoy, "obligado por el director y el esponsor". Y ganó. Este año lo preparó a conciencia, así que, no conforme con limitarse a ganar, ha arrasado. "He trabajado muchísimo, subiendo muchos puertos, acumulando kilómetros de desnivel, por eso he conseguido este rendimiento y esta victoria. Estoy muy contento", ha explicado; "el resultado ha sido inmejorable".

A pesar de su buena preparación, que incluyó visitas a algunos de los puntos más importantes del recorrido para estudiarlo sobre el terreno, el de Pinto ha reconocido que tuvo dudas en la primera semana, y que hubo etapas en las que sus sensaciones no fueron las mejores. Y, sin embargo, no llegó a dudar de que hoy acabaría vestido de rosa: "Nunca pensé que se me iba el Giro".

Sobre el Tour, al que en principio podrá asistir, toda vez que el TAS no decidirá sobre su positivo por clembuterol hasta agosto, no ha querido manifestarse el campeón. Ha reconocido, en cualquier caso, que ha pasado "meses muy complicados", y ha advertido que el que ganó el año pasado es suyo y no se lo pueden quitar. "Que nadie lo dude".

Finalmente, Contador también ha comentado la anécdota negativa del día. Por error, la organización le ha recibido en el podio haciendo sonar el himno franquista, con la letra de García Pemán. "Siempre me tiene que tocar a mí", ha dicho en tono jocoso; "está claro que no tengo suerte con ese tema". En 2009, al proclamarse campeón del Tour, la organización hizo sonar en su honor, también por error, el himno de Dinamarca.

La superioridad del pinteño en su segundo Giro ha sido tan manifiesta que a nadie se le ocurre ponerla en duda ni por un segundo. No lo hacen sus compañeros de equipo, como Jesús Hernández, que ha dicho que se queda solo "porque nadie puede estar a su altura, es muy superior a todos". Pero tampoco lo hacen quienes se suponía que debían disputarle el trono, como Nibali y Scarponi, que han pasado los últimos días de carrera disputándose entre ellos el segundo puesto.

"Es el más fuerte de todos y, además, estos días se ha mostrado inabordable", se ha resignado Scarponi, el mejor después del de Pinto, a casi seis minutos en la clasificación general. Algo, visto lo visto, para celebrar: "Mi segundo puesto detrás de Contador vale mucho". Del mismo modo se expresó Nibali, tercero: "Es el corredor más fuerte de siempre". Y ha ampliado: "Este Giro me ha servido para conocer mis límites y aprender de mis errores. Creo que puedo y tengo que mejorar aún", ha añadido el siciliano, el ídolo de los tifosi, que esperaban verle hoy en lo más alto.

Ante tanta admiración de sus rivales, lo que de verdad le ha emocionado a Contador ha sido el "increíble" ambiente de la plaza del Duomo, en la que ha acabado la 94ª edición del Giro. "Ha sido un final de ensueño, que pocas veces te puedes imaginar", ha dicho tras bajarse de la bicicleta. No es poco para alguien que ha disputado siete grandes vueltas y ha ganado seis. Contador es el más fuerte.

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