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REAL MADRID 5 - MURCIA 1

Mourinho no admite bromas

El equipo madridista golea al Murcia y se sacude sus viejos fantasmas coperos- Pese a ir por delante frente a un Segunda B, Mou fue expulsado e hizo jugar la segunda parte a Alonso y CR

Con Mourinho no hay verbenas . Es una de las virtudes de este ambicioso técnico portugués que todo lo quiere, que no admite distensiones. Ni siquiera para sí mismo: desquiciado por el arbitraje, fue expulsado con ventaja en el marcador ante un Segunda B por una bronca con el cuarto árbitro. El portugués quiso marcar su territorio frente a Iñaki Alonso, su modesto colega del Murcia y acabó sentado en la grada, junto a un seguidor murciano y escoltado por el jefe de seguridad del club.

Así es Mourinho, que en la previa convirtió la Copa en una cruzada patriótica del madridismo. La gente respondió a su mesiánica llamada y puso de gala Chamartín. Y tan en serio se lo tomó el técnico que, al descanso, con 2-0 a favor, hizo saltar al ruedo a Xabi Alonso y a Cristiano Ronaldo por Higuaín y Canales. Otro mensaje: no hay tregua para nadie, ni con la eliminatoria superada ante un adversario afeitado. Con los cambios, Mourinho lanzó un dardo a Canales. El joven centrocampista cántabro necesita vuelo. Su prematura llegada a la élite requiere unos plazos de asentamiento, pero Mou solo le concedió un acto, más guiado por su bajo perfil durante el primer tiempo que por una inversión de futuro. A Mou le puede el presente.

REAL MADRID 5 - REAL MURCIA 1

Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Raúl Albiol, Sergio Ramos, Marcelo; Granero, Diarra; Pedro León (Di María, m. 70), Benzema, Canales (Alonso, m. 46); e Higuaín (Cristiano, m.46). No utilizados: Adán; Fernández, Alex y Lass.

Murcia: Dani Hernández; Marín, Amaya, Gotor, Góngora; Urzaiz; Abraham (Chando, m. 58), Miguel Albiol (Cámara, m. 64), Isaac, Pedro; y Rosquete (Cañadas, m. 68). No utilizados: Alberto; Richi, Aquino y Kike.

Goles:1-0. M. 4. Granero. 2-0. M. 44. Higuaín. 3-0. M. 75. Cristiano. 3-1. M. 82. Pedro. 4-1. M. 85. Benzema. 5-1. M. 89. Xabi Alonso.

Árbitro: Paradas Romero. Amonestó a Granero, Canales, Diarra, Xabi Alonso, Miguel Albiol y Marín. Expulsó a Mourinho (m. 39) y a Arbeloa por doble amarilla (m. 80).

Santiago Bernabéu: 75.000 espectadores.

Advertido por su técnico y bajo la sombra del Toledo, el Real Unión o el Alcorcón, el Madrid no tuvo tiempo para las angustias. A los cuatro minutos, Pedro León se citó con Granero en el balcón del área. El Pirata enroscó la pelota con el empeine interior del pie derecho y el balón llegó a la red por la escuadra izquierda de Dani. Soberbio. Un gol anestésico para el Madrid, que pudo sacurdirse los fantasmas coperos, trofeo que se le resiste desde hace 17 años. Un recuerdo adolescente para gente como Iker, ayer titular desde la primera ronda. Otro guiño de Mourinho, contrario a las consesiones a esos eternos suplentes que son los segundos de Casillas.

Con su entrega y disciplina táctica, el Murcia resistió el azote inicial de Granero. El Bernabéu no le provocó tiritona alguna. Poco a poco logró segar al Madrid, menos armonioso que en otras ocasiones, lastrado, como es lógico, por una alineación postiza. Por buenos futbolistas que sean, a cualquier equipo le cuesta engrasarse con siete suplentes al tiempo como titulares. Le ocurrió al Madrid, firme y concentrado como no se le recordaba en la Copa, pero que no tuvo hilo en el juego, con algunos jugadores muy precipitados, como si les pudiera la ansiedad, saberse examinados por un jefe como Mourinho. Lo pagó Canales, superado desde el inicio, tierno en todas sus acciones.

Sin pistas ofensivas del Murcia, al Madrid le costaba dar tajo al meta rival. Hasta que Higuaín enganchó un remate a un paso del descanso. Sergio Ramos, con la nuca en las narices del portero Dani, tuvo que saltar incluso para no rozar la pelota y validar el fuera de juego. Lo mismo daba, era posición ilegal. Sergio era un claro estorbo para Dani. El árbitro, Paradas Romero, desquiciado toda la noche, de errata en errata, no quiso saber nada. Mourinho ya estaba arrestado en la tribuna. Ya mascaba entonces cómo atizar el fuego en el segundo periodo. Con Ronaldo, Alonso y Di María el equipo se desató. Los tres coparon el protagonismo. El argentino asistió al portugués de forma maravillosa en el tercer tanto y luego le hicieron penalti en el cuarto, un premio para Benzema, al que dejaron ser el ejecutor. A Alonso, por su parte, esta vez sí le pitaron una mano dentro del área, la pedrea para el Murcia antes de que el propio tolosarra cerrara el marcador de un duelo revelador. Con Mou, el Madrid ha escarmentado.

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