Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LIGA | DEPORTIVO 3 - ESPANYOL 0

Lotina se salva a balón parado

El Deportivo golea al Espanyol con tres goles de estrategia.

Marcó Lopo y se fue directo a abrazar a Lotina, tras él más de medio equipo achuchó al técnico, cuya continuidad fiaba su propio presidente a los resultados. Ganó con suficiencia y justicia el Deportivo y lo hizo gracias a la estrategia, detalle que además refuerza la figura del entrenador.

La clasificación, el frío de sus profundidades, ha invitado al Deportivo a echarse al monte y olvidar no tan lejanas intenciones futboleras. Lotina tiene buen diente, pero se ha dado cuenta de que para seguir en su puesto y mantener la categoría lo mismo tiene que darle al salchichón que a la mortadela.

Y se ha armado con una zaga de tres centrales, un entramado que propicia que el equipo recule hacia su área y en los repliegues conforme una línea de cinco y otra de cuatro. Es la búsqueda de la seguridad por acumulación. Lo que ocurra de ahí hacia adelante no tiene que ver con la casualidad, pero no deja de ser episódico. Tampoco es nada novedoso porque con el anterior sistema tampoco es que el Deportivo fuera un torrente ofensivo.

DEPORTIVO 3 - ESPANYOL 0

Deportivo: Aranzubía; Manuel Pablo, Colotto, Aythami, Lopo, Rindaroy (Seoane, m. 45); Saúl (Pablo Álvarez, m. 66), Juan Rodríguez, Rubén Pérez, Adrián; y Riki (Lassad, m. 75). No utilizados: Manu, Rochela, Juan Domínguez y Valerón.

Espanyol: Cristian Álvarez; Chica (Javi López, m. 70), Forlín, Víctor Ruiz, David García; Verdú, Duscher, Baena (Álvaro, m. 45); Luis García, Callejón (Iván López, m. 64) y Dátolo. No utilizados: Kameni, Sergio García, Amat y Molina.

Árbitro: Undiano Mallenco (C. T. Navarro). Amonestó a Rindaroy por el Deportivo y a David García y Javi López por el Espanyol.

Goles: 1-0, m. 28, Adrián; 2-0, m. 75, Lopo; 3-0, m. 87, Colotto

Incidencias: Riazor. Unos 10.000 espectadores.

Más lejos de la portería rival, pero también más prietas las líneas, el equipo local jugó como un visitante, le dio la pelota al Espanyol y cuando la recuperó prescindió de los mediocentros para buscar la sorpresa mediante balones profundos, más bien pelotazos. Llegó al gol gracias a la estrategia, explotada con fe. Un primer saque de esquina lo remató Riki junto al palo, el siguiente lo tocaron hasta tres jugadores del Deportivo antes de que Adrián empujara a la red y mostrara que su rendimiento crece cuanto irrumpe en el área, no cuando trabaja en ella.

El primer gol acabó de descolocar al Espanyol, tan bien intencionado como inocuo. A veces da la impresión de que los equipos juegan como se lo dicta su clasificación. El equipo catalán, uno más del numeroso pelotón que debe mirar hacia abajo, se presentó en Riazor en puestos europeos, sin mayores urgencias.

Hasta el descanso no se apuró, luego cuando quiso hacerlo se encontró con que el tanto de Adrián había dibujado el escenario que precisaba el Dépor, siempre cómodo a la contra, pero sin la presión de un marcador desfavorable. Sentenciaron los centrales, lo que también ofrece pistas, pero al menos con el viento a favor los pelotazos se convirtieron en pases, el sudor del frío del colista en sonrisa victoriosa y la presumible destitución de Lotina en una prórroga que augura sudor, esfuerzo y no excesivo fútbol.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.