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VALENCIA 1 - TENERIFE 0

Un Valencia B apuntilla al Tenerife

Baraja, de 34 años, está para jugar más tiempo. Le aguanta el físico y sobra calidad y pasión. Lo jubila el Valencia porque el exceso de contratos que acumuló en el infame reinado de Soler. Pero por dónde juega y por cómo juega, con un compás en el pie derecho, podría alargar su carrera un par de años en Mestalla.

El equipo B del Valencia fue mucho más que el A del Tenerife . Esa es la distancia que marca el presupuesto y los sueldos de ambos clubes. El Tenerife estuvo cohibido, agarrotado por jugarse la vida e impresionado por el escenario. Y dejó a Nino solo arriba, demasiado solo, pan comido para los centrales, Maduro y Alexis.

Ante la probable venta de las estrellas, el Valencia ensayó el previsible equipo del curso que viene. Con el Chori Domínguez asumiendo los galones que dejaría en el vestuario Silva. Con Vicente tratando de recuperar la posesión de la banda izquierda dominada en las dos últimas temporadas por Mata. Y con Jordi Alba afianzado ya como lateral izquierdo, compitiendo con el dueño del puesto, Mathieu, cuando se recupere.

Valencia 1 - Tenerife 0

Valencia: Moyà; Miguel, Maduro, Alexis, Alba (Mathieu, m. 70); Pablo, Fernandes (Marchena, m. 75), Baraja (Ever Banega, m. 88), Vicente; Chori Domínguez y Zigic. No utilizados: César, Navarro, Mata, Joaquín.

Tenerife: Aragoneses; Luna, Culebras, Sicilia, Héctor; Juanlu (Omar, m. 60), Ricardo (Dinei, m. 73), Mikel Alonso, Román, Alfaro (Ángel, m. 85); y Nino. No utilizados: Luis García, M. Martínez, Kome, Richi.

Goles: 1-0. M. 90. Alexis, de cabeza al segundo palo.

Árbitro: Velasco Carballo. Amonestó a Juanlu, Zigic,

Unos 50.000 espectadores en Mestalla.

El gol del Madrid en Málaga removió las adormecidas gradas de Mestalla en el arranque del segundo tiempo. Suspiraban los aficionados tinerfeños, amarrados a un hálito de esperanza. El equipo de Oltra, sin embargo, siguió con una parsimonia desesperante para sus aficionados. Estaba a un gol de la salvación, pero no parecía darse por enterado. Siguió al albur de los fallos en el remate del Valencia, esperando en su campo, como anhelando que el Madrid le resolviera la papeleta en La Rosaleda.

Le quedaba una bala a Tenerife, pero la desaprovechó el egoísmo del goleador Nino, que obvió el pase claro al centro, donde Dinei esperaba para rematar. A continuación, le apuntilló Alexis, al cabecear un córner al segundo palo.

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