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FÚTBOL | BARCELONA

Y La Pulga se queja del césped

Nunca un flemón preocupó a tanta gente como el que afectó el sábado a Leo Messi. Todavía dolorido, viajó con el equipo en tren a Zaragoza ayer por la mañana y verle llegar a la estación de Las Delicias sirvió de bálsamo a una hinchada que vive pendiente de que el argentino no se constipe. Tiene muy claro la afición que Messi no juega solo, porque lo repite Guardiola cada vez que puede y porque Leo lo asume cada vez que habla. Pero en tardes como la de ayer, bien parece que fuera capaz de ganar él solito a cualquiera que se le ponga por delante.

Messi se superó anoche a sí mismo porque en La Romareda consiguió tres goles, así que ya suma 25 en la Liga (34 en total en lo que va de curso), superando su mejor registro, el año pasado, cuando marcó 23. Suma 61 goles en la Liga y tiene 22 años. Ayer sublimó su estilo en la jugada del segundo gol, que tuvo aceleración, cambio de ritmo, regate y definición, pero además pelea, porque Messi se trabajó la recuperación. Una vez cogió la pelota, tiene suficiente con aprovecharse de que el equipo le abra espacios para jugarse el cara a cara con cualquier rival.

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"El equipo me ha ayudado, es un trabajo de todos", avisó Messi al final del partido, cuando se quejó del césped ? "estaba muy mal, muy alto", dijo? y se felicitó porque el equipo supo "jugar de cara" contra un equipo al que consideró muy duro. No es que ayer le ayudaran mucho, por lo menos Ibrahimovic. Da la sensación de que cada vez se entiende peor con el sueco, o ese sabor queda después de verles juntos. Para colmo, Ibrahimovic, que recuperaba la titularidad, marró remates imposibles de fallar, en una noche aciaga, que difícilmente guardará en el recuerdo.

El delantero sueco acabó marcando de penalti, tras la enésima cabalgada del argentino, que cuando más cuesta arriba se puso el encuentro, volvió a ejercer como uno de los mejores jugadores del mundo. Así que forzó un penalti con la misma facilidad con la que acabó marcando tres goles. Generoso, lo cedió a Ibra, que seguramente lo necesitaba. En los últimos cinco partidos, desde que el Málaga visitó el Camp Nou, el Barcelona ha marcado 14 goles y Messi ha firmado 11. De los nueve últimos, ha firmado ocho, todos salvo el de penalti ayer de Ibrahimovic. Messi se llevó la pelota, claro, así que ya tiene tres esta temporada, una por triplete (Tenerife, Valencia y Zaragoza). La Pulga parece superarse cada jornada.

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