FÚTBOL | LIGA

Deportivo y Valencia, con la reserva

Igualada sin excesivo nivel entre dos aspirantes a clasificarse para la 'Champions'

Cuarto el Valencia, sexto el Deportivo. El año no acaba mal para dos equipos que brindaron ayer en Riazor un partido de matices, sin excesivo nivel, lastrados como estaban por las ausencias y al que llegaron con el depósito en la reserva. Empataron y no hubo goles, epílogo previsible. Y eso que de tres cuartos hacia arriba el Valencia no conoce la pausa y siempre parece estar al filo del gol. Ayer lo volvió a demostrar. Fue un equipo desbocado y punzante con la amenaza de Villa, que ya se puede mover por toda la frontal, entre los centrales o bajar a recibir, que siempre sabe dónde está la portería. Tanto frenesí lo propicia también la ausencia de Silva, sin el que el equipo pierde la visión panorámica que ofrecen los grandes pasadores porque Banega se asocia, pero no conecta. No es mediapunta, pero Emery ha decidido sacrificarlo para no alterar el dibujo.

DEPORTIVO 0 - VALENCIA 0

Deportivo: Aranzubia; Manuel Pablo, Colotto, Lopo, Filipe; Sergio, Antonio Tomás; Juan Rodríguez, Valerón (Pablo Álvarez, m. 71), Guardado; y Adrián. No utilizados: Manu; Zé Castro, Laure, Juan Dominguez, Iván Pérez y Bodipo.

Valencia: César; Miguel, Dealbert, Alexis, Bruno; Albelda, Baraja (Jordi Alba, m. 57); Joaquín, Banega, Mata (Manuel Fernandes, m. 89); y Villa. No utilizados: Moyá; Del Horno, Maduro, Isco y Zigic

Árbitro: Delgado Ferreiro. Amonestó a Banega, César, Jordi Alba y Juan Rodríguez.

IncidenciasUnos 18.000 espectadores en Riazor.

Con todo, el Valencia empezó dominador, quizás porque el Deportivo buscó afianzarse a partir del toque y Valerón tardó en entrar en juego. Infrautilizado por Lotina, cabe debatir sobre la aportación del veterano genio de Bañaderos al equipo. Nunca volverá a ser el que fue, tampoco aprieta en la salida de la pelota del rival y es posible que su físico no soporte más de tres partidos seguidos, pero tiene fútbol, donde otros ven piernas el atisba espacios, no se obceca, va a su ritmo y siempre encuentra una rendija para mostrar su talento. Entre lo que ofrece y lo que quita, no semeja que sea mayor la resta.

Con Valerón y la impagable labor de Antonio Tomás, un futbolista callado que gana en experiencia y siempre está bien colocado para recuperar o apoyar, comenzó a asociarse el Deportivo, que tuvo la prudencia de mezclar y no resultar previsible. Dos envíos profundos mostraron que la zaga rival tenía algún agujero. Por allí andaba Adrián, delantero de buenas intenciones, pero escasa codicia, un pelotero, no un rematador, un pecado para un equipo en el que el nadie ha marcado tres goles en lo que va de temporada. Tuvo dos opciones para dar un paso adelante en la consideración de la grada, que todavía lo ve con desconfianza, pero no resolvió. Pero más allá de su escasa pegada, el Deportivo logró desactivar al Valencia, aisló a Joaquín, Mata y Villa e impuso su estilo, elaborado, por ratos al filo del adocenamiento. Ahí no estuvo cómodo el Valencia, sin capacidad ni quizás ganas para tocar en la medular, de nuevo con Albelda y Baraja, totems que evocan tiempos mejores.

Pudo marcar el Deportivo cuando Valerón llegó a los terrenos del delantero centro. Primero envió un sutil testarazo al larguero; luego, ya tras el descanso, una volea cerca del palo izquierdo de la meta de César. Para entonces Lotina ya preparaba en la banda a su arsenal ofensivo: Bodipo, Pablo Álvarez e Iván Pérez. Conviene recordar que buscaba colocar al equipo en puestos de la Liga de Campeones. Pero esa plaza la defendía Emery, también con ausencias, pero con argumentos. Retrasó unos metros a Banega y le dio media hora larga a Jordi Alba en perjuicio de Baraja. El mensaje llegó a sus jugadores, que entendieron que quedarse atrás era un suicidio y que su fortaleza está de mediocampo hacia el área rival. Enganchó Mata tras Villa, intercambiaron posiciones por momentos y el equipo vio la luz. También el Deportivo porque el partido se abrió. En el ida y vuelta Valerón acabó en el banquillo, justo cuando empezaba a haber espacios, también cuando el desgaste ya exigía un segundo aliento para jugar a la contra porque el Valencia con un único retoque ganó presencia y se fue a por los tres puntos, pero tampoco hizo lo suficiente para llevárselos.

El centrocampista canario se lamenta tras una acción fallida del Deportivo
El centrocampista canario se lamenta tras una acción fallida del DeportivoAFP
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