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Los escándalos de Ecclestone

El patrón de Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, ya protagonizó en 1997 un escándalo en Reino Unido que puso en entredicho a Blair

No es la primera vez que el patrón de la Fórmula Uno provoca enfrentamientos. En esta ocasión, los socialistas españoles acusan tanto al Partido Popular como a Ecclestone de "chantaje" por condicionar un acuerdo para celebrar un gran premio en Valencia a una victoria del PP en esa región. En 1997 el lugar del escándalo tuvo como escenario el Reino Unido. Tony Blair estuvo entonces en el punto de mira de todas las críticas y se vio obligado a presentar sus disculpas por el manejo de la situación.

El 5 de noviembre de 1997, es decir sólo seis meses después de la llegada de los laboristas al poder, el primer ministro británico, Tony Blair, anunció que las carreras de Fórmula Uno quedarían exentas de la prohibición de la publicidad del tabaco en todos los acontecimientos deportivos. Cinco días más tarde, Ecclestone hizo pública la donación de un millón de libras (casi 1,5 millones de euros) que había hecho a los laboristas antes de las elecciones generales de mayo de ese año, en las que Blair obtuvo una aplastante victoria electoral.

El "escándalo Ecclestone" es uno de los más sonados del gobierno de Blair y muchos han visto en aquel "affaire" el comienzo de la deriva del Nuevo Laborismo por la senda de la corrupción electoral, que culminó en la supuesta venta de títulos honoríficos a sus multimillonarios benefactores. Aquel hecho pudo haber tenido, sin embargo, repercusiones mucho más graves para el líder laborista, que prometió antes de llegar al poder una gestión "más blanca que el blanco" y se salvó sólo porque eran los primeros tiempos de un gobierno entonces extraordinariamente muy popular.

Según se supo después, Blair había recibido en su despacho de Downing Street a una delegación de la que formaba parte el patrón de la Fórmula Uno, con la que había tratado personalmente la posibilidad de eximir a esas carreras de la prohibición del tabaco, una de las promesas del manifiesto electoral laborista. Blair se vio obligado posteriormente a presentar sus disculpas por el manejo de la situación y prometió publicar sus notas de la reunión mantenida con el patrón de la Fórmula Uno el anterior 16 de octubre. El líder laborista negó que la exención de la Fórmula Uno de la publicidad del tabaco tuviera que ver con la millonaria donación de Ecclestone, sino que estaba motivada por el temor a que alguno de los países asiáticos que pujaban por organizar esas carreras se las arrebatasen al Reino Unido.

"Soy un tipo legal"

Blair pidió su opinión entonces al presidente del Comité de Estándares en la Vida Pública, Patrick Neill, y prometió que devolvería aquel dinero. Fue entonces cuando el líder laborista pronunció una frase que se ha vuelto famosa y que le han recordado una y otra vez sus críticos a raíz de los posteriores escándalos de corrupción de su gobierno: "No creo estar manchado (por ese escándalo)...Soy un tipo legal". Nueve años después de aquel suceso, Blair se convirtió en el primer ocupante de Downing Street en ser interrogado -en dos ocasiones- por la policía en relación con la supuesta venta de títulos de lord a multimillonarios que prestaron dinero a su partido antes de las elecciones generales de 2005, en las que Blair logró su tercer triunfo electoral.

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