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El 'hombre fuerte' de Telefónica Móviles en México quiere comprar el Rácing de Santander

Alejandro Burillo es presidente y fundador del Grupo Pegaso, propietario del diario deportivo de mayor tirada en ese país

El grupo mexicano de las telecomunicaciones Pegaso negocia con el Gobierno de Cantabria la compra del paquete de acciones que tiene en el club de fútbol Rácing de Santander, que suma el 67% del total. El grupo empresarial — un conglomerado con participaciones en bancos, productoras de programas radiofónicos y de televisión, diarios deportivos, hoteles, inmobiliarias y empresas de telecomunicaciones— está dispuesto ha convertirse en el accionista de referencia del equipo con independencia de que éste logre o no mantenerse en Primera división, según ha informado hoy su director ejecutivo, José Antonio García. El presidente de Pegaso es el hombre fuerte de Telefónica Móviles en México.

El club cántabro se encuentra a día de hoy en puestos de descenso de la Primera división. En concreto ocupa la posición 18ª; de los 22 partidos disputados, ha vencido sólo cinco, ha empatado seis y ha perdido 11; tiene 20 goles a favor y 33 en contra. Suma 21 puntos, uno menos que el Málaga, tres más que el Mallorca y siete más que el Numancia, el último de la clasificación. Mañana se enfrenta en su campo a la Real Sociedad —cinco de la tarde, retransmitido en pay-per-view—, que con dos puntos más ocupa la plaza decimoquinta.

Los representantes de Pegaso en las negociaciones, García y Miguel Angel Couchonal, se han entrevistado hoy en Santander con el consejero de Cultura y Deporte de Cantabria, Francisco Javier López Marcano, para tratar de cerrar tres meses de negociaciones y lograr un acuerdo la semana que viene. Marcano ha señalado que el Gobierno regional no se opone a que ceder el control del club al grupo mexicano, aunque ha precisado que por ahora "es posible todo", desde que venda Pegaso sólo "una cuota mínima" hasta que se deshaga de todo su paquete accionarial.

El presidente de Pegaso es Alejandro Burillo Azcárraga, tío de Emilio Azcárraga, el patriarca de Televisa. Ex directivo de la compañía de medios de comunicación más grande de América Latina, en 1999 vendió el 25% que tenía en esta empresa para fundar Pegaso. Un año después compraba el 12,6% de las acciones de Pegaso que quedaban en manos de Televisa por 126 millones de dólares.

En 2002, Telefónica Móviles adquirió al Grupo Pegaso el 65% del capital de la operadora de telefonía móvil Pegaso PCS, la tercera del país, por un coste de entre 335 y 450 millones de euros; la empresa mexicana mantuvo el 35% de la operadora. La empresa española había elegido a Burillo para liderar su liderar su proyecto de expansión en México. Telefónica compró Pegaso PCS para fusionarla con las otras cuatro compañías que tenía en el norte del país; la presidencia de la sociedad resultante, controlada en un 90% por la empresa española, le corresponde a Burillo.

Triunfador en los negocios, mecenas y forofo

Por RAMÓN MUÑOZ
Su abuelo Emilio Azcárraga Vidaurreta, padre de Emilio El Tigre Azcárraga, le hizo nieto predilecto. Desde entonces estaba predestinado a ser esclavo de la leyenda (y la historia negra) de una las sagas más míticas de México: los Azcárraga. Al Güero (el rubio), apelativo bajo el que le conoce todo el mundo, no le tembló la mano cuando, como responsable de Televisa, en febrero de 1996 ordenó que se emitiera en el noticiero un vídeo con la masacre de 17 campesinos a manos de la Policía. Eran los tiempos del PRI y le costó el cargo.

A la muerte de El Tigre, regresó a la cadena como vicepresidente, pero sus desavenencias con Azcárraga Jean, el hijo del patriarca, le hicieron abandonar definitivamente la compañía. "No tengo ya ninguna relación con Televisa, a la que siempre estuve ligado. Pero cuando falleció mi tío, con el que tenía un entendimiento brutal, simplemente me di cuenta que mis metas eran distintas a las de los nuevos gestores", afirmó. A su salida de Televisa se lanzó a una carrera en solitario bajo el Grupo Pegaso, el buque insignia de sus inversiones, que alcanzan el satélite, Internet, la producción radiofónica, inmobiliaria, supermercados....

No obstante, su primera pasión, al margen de los negocios, es el fútbol. Dueño de Ovaciones, el diario deportivo más influyente, posee dos equipos de primera división y más de cuatro en segunda, aunque actualmente, a las puertas del Mundial de Corea y Japón, está centrado en la selección nacional, de la que es su máximo representante. "Estamos en un grupo muy difícil con Croacia, Italia y Ecuador. Sería bueno pasar al menos esta primera fase, y luego... pues lo que venga". Dice que hace poco más de un año le ofrecieron comprar el Atlético de Madrid y, un poco más cercano en el tiempo, el Jerez, pero se asustó al ver "la deuda gigantesca que tienen los club en España".

Hombre de vocación renacentista, su afición al deporte más popular del mundo no le impide ser un verdadero mecenas de las artes, preside la Fundación de Amigos de la Academia Mexicana de la Lengua y su labor acaba de ser reconocida por la Academia Española, que le ha concedido un galardón, motivo de su presencia en España la pasada semana. "El español es nuestra principal arma. Cuánto más español se hable, más mercado tendremos. Nos tenemos que defender de un gigante cultural como Estados Unidos, que ha intentado invadirnos varias veces con sus películas, cantantes y artistas en inglés. Pero ahora les estamos invadiendo nosotros", dice Burillo.

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