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FÚTBOL

El contraanálisis confirma el positivo de Guardiola por nandrolona

Al jugador del Brescia y ex capitán del Barcelona se le detectó la sustancia ilegal tras el partido que enfrentó a su equipo con el Piacenza el pasado 19 de octubre

"No he tomado nada y espero que el contraanálisis lo demuestre". Así de rotundo se mostraba Pep Guardiola tras conocer su positivo por nandrolona tras el partido que enfrentó a su equipo, el Brescia, con el Piacenza el pasado 21 de octubre. Pero el resultado del contraanálisis ha confirmado el dopaje del ex capitán del Barcelona. Ahora el español se enfrenta a una dura sanción.

El pasado 29 de noviembre, el español volvía a dar positivo en un segundo control. La Comisión Disciplinaria de la Liga italiana anunció la nueva suspensión cautelar después de que se supiera que Guardiola había dado positivo en el control que le fue efectuado el pasado 4 de noviembre tras un partido entre su equipo y el Lazio.

El ex jugador del Barcelona ya estaba suspendido por vía cautelar por dar positivo con la misma sustancia tras otro partido, el 21 de octubre, contra el Piacenza.

"Que el contraanálisis sea positivo es normal"

El resultado del contraanálisis ha sido recibido por el representante del jugador, José María Orobitg, con aparente tranquilidad. Orobitg ha asegurado que el hecho de que el resultado sea positivo es normal, y que tanto él como el futbolista esperaban el resultado.

Pero lo cierto es que Guardiola decidió reclamar también esta nueva prueba convencido de que le daría la razón, como a su ex compañero barcelonista De Boer, que le ha ofrecido su experiencia y sus abogados para salir de este atolladero.

"A las dos de la mañana nos han comunicado el contraanálisis, y que sea positivo es lo más normal del mundo. Lo raro sería lo contrario. Nunca un contraanálisis ha dado un resultado diferente al primer análisis. Se hace con las mismas máquinas y con las mismas sustancias. Si hubiera sido al revés hubiera significado el fin de estas máquinas", ha afirmado.

Para el agente del jugador catalán, la próxima semana es cuando empezará la defensa de Guardiola. "El martes que viene se realizará el contraanálisis del segundo positivo. Después vendrá la sanción y es ahí cuando empezará la defensa. El lunes hay una reunión con los abogados que llevan el caso y que están recopilando multitud de pruebas".

"Esas pruebas nos ayudarán en la defensa de Guardiola, pero no en Italia, ya que sólo admiten las pruebas de los laboratorios".

Orobitg ha ratificado lo dicho anteriormente por Guardiola, y que no volverá a jugar hasta que se demuestre su inocencia. "Cada cliente marca a sus abogados las pautas a seguir, y las del jugador están claras: no volverá a jugar al fútbol hasta que se demuestre que es inocente. Está convencido de que no ha tomado nada y se defenderá hasta el final".

También ha confirmado el estado anímico del jugador. "Está roto, porque le han tocado en la parte que más le duele, que es su honorabilidad. Tenía mucha ilusión por jugar el Mundial del año que viene, pero ahora está centrado en demostrar su inocencia", ha concluído.

Una larga batalla judicial

Ahora Guardiola, aún en la hipótesis de que el resultado del contraanálisis de su segundo positivo le resultase favorable, ya sabe que seguirá, como mínimo, dos o tres meses sin jugar, pues le espera un proceso largo y complicado por su ya primer dopaje.

Guardiola ha visto marcada su corta estancia en el fútbol italiano -tan sólo dos meses y medio- por sus dos positivos de nandrolona.

Un esteroide anabolizante que mancha su excelente carrera como futbolista y deportista y que, desde su primera suspensión cautelar, le impide jugar desde el 22 de noviembre y le podría apartar incluso del Mundial que fue, precisamente, el motivo principal que le llevó a aceptar la oferta del modesto Brescia.

Guardiola, como ayer mismo indicó a la salida del contraanálisis, no parará hasta demostrar su inocencia: "Soy inocente y lo peor es la impotencia de tener que demostrar que ha existido un error. Si me tengo que ir a casa, me iré, pero no pararé hasta limpiar mi prestigio, que ha sido ensuciado".

Será un camino cargado de espinas y que tiene una sola vía: la batalla legal. Una defensa en la que ahora también se ve implicado el Brescia, pues, según la nueva ley, la "responsabilidad objetiva" del club sólo empieza una vez sea confirmado el positivo en el contraanálisis, no antes.

Ahora, el caso del positivo de Guardiola pasará a la fiscalía antidopaje del CONI (Comité Nacional Olímpico Italiano) que dirige el abogado Giacomo Aiello. Este abrirá diligencias, investigará el caso, y a buen seguro llamará a declarar al propio jugador y al médico del Brescia, Ernesto Alicicco.

Después, el fiscal antidopaje decidirá si denunciar o no a Guardiola ante la Comisión de Disciplina. Si lo hace, propondrá una sanción, que, a tenor de los anteriores casos de positivo por nandrolona, podría estar entre los cuatro y los veinticuatro meses de suspensión.

La Comisión Disciplinaria, que seguramente convocaría a declarar a Guardiola y al doctor Alicicco, estudiará tanto el informe de la fiscalía como las alegaciones que presentarán los defensores del jugador. Será entonces cuando sea emitida una sentencia, la posible suspensión, la cual es recurrible ante la Comisión de Apelación.

Pero todo este proceso legal es largo, precisará como mínimo un par de meses (además se ve afectado por las festividades navideñas).

En tanto, Guardiola seguirá sin poder jugar por vía de su suspensión cautelar. Ello, pese a que la Comisión Disciplinaria le declarase luego inocente.

Un tiempo que según se alargue viene a acortar sus esperanzas de estar en la próxima cita mundialista, pues Guardiola tampoco podrá jugar en otro país o con la selección española mientras su proceso se desarrolla. Eso sí, podrá seguir entrenándose con su club.

"Ahora mismo no pienso en si perderé o no la temporada. Diciembre ya lo he perdido, me lo han quitado. Está claro que quiero jugar lo más pronto posible y me gustaría estar en el Mundial 2002, pero la prioridad es intentar demostrar mi inocencia", declaró ayer un Guardiola que, cueste lo que cueste, espera ganar en los despachos al igual que lo ha hecho hasta ahora sobre los terrenos de juego.

Guardiola se enfrenta a su partido más difícil, pues de su enemigo sabe tan sólo su nombre: nandrolona, pero no por donde le viene.