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ARTE / PROYECTOS

Bombones surtidos

Bombon Projects supone el relevo en el actual mapa de galerías de Barcelona. Un espacio poroso que aboga por la importancia de la libre expresión

Vista de la exposición 'Flower don't pick themselves', de Sarah Margnetti.
Vista de la exposición 'Flower don't pick themselves', de Sarah Margnetti.

Hay proyectos que reivindican lo resbaladizo y que tienen la virtud de afianzarse como nadie en un determinado contexto. Ocurre con Bombon Projects en Barcelona. Está en el 45 de la calle Trafalgar, en pleno barrio del Borne, que algunos dicen que es el nuevo hub cultural, con galerías como Seda, Blueproject Foundation, la Fundación Foto Colectania o la renovada Artur Ramon. Bernat Daviu, uno de sus artífices, ya había gestionado un espacio independiente antes, en Poblenou, llamado Passatge, su estudio convertido en una sala improvisada de exposiciones para los artistas amigos que había conocido en el extranjero, sobre todo, durante los diez año que vivió en Londres. Al principio, las actividades eran esporádicas y sólo venían sus padres, algún amigo y poca gente más, pero poco a poco la cosa se animó y llegó un momento en que la programación se desbordó. Ahí es cuando la comisaria Joana Roda se sumó al proyecto. No tardaron en lanzarse a un experimento aún mayor, desafiando un contexto artístico apagado y un mercado del arte apocado. Un reto que clama chocolate como estimulante extra para levantar el ánimo en un contexto que lleva ya mucho tiempo de bajón.

Bombon Projects es una galería que rehúye de la palabra galería, y en ese baile dual de swing se concentra mucha de su personalidad y sus objetivos. Se sienten, dicen, más cómodos fusionando un espacio comercial con la idea de laboratorio que ya habían experimentado antes. “Nos gusta esa ambigüedad, estar en el limbo de los conceptos. A veces nos sentimos muy galería, y a veces muy poco”, afirman. Tal vez por eso, cuando cumplieron un año, rizaron el rizo de su espacio y le rindieron homenaje a Jocelyn, el nombre de la tienda textil al por mayor que ocupaba anteriormente esta galería. La llenaron de pinturas resquebrajadas de Ángela de la Cruz con las chaquetas petrificadas de Vasilis Asimakopoulos y llamaron Apaño a una exposición que unía el mundo del arte contemporáneo y el mundo textil sin complejos y con el respeto de dedicar una muestra a la principal actividad económica de la calle a la que ellos iban cada día a trabajar.

Hacía tiempo que no abría una galería en Barcelona y sin duda Bombon Projects supone el relevo al grupo de espacios que renovaron hace más de una década el mapa de los grandes nombres en la ciudad. Aunque, por encima de todo, dicen ellos, Bombon es un experimento que se va definiendo con el tiempo. No hay prisa, dicen, aunque los casi dos años que llevan en activo les ha llevado a participar en la feria Nada, de Miami, y serán una de las nuevas incorporaciones a la próxima sección de Opening en Arco. Son inteligentes, irónicos, abiertos a nuevos discursos y perfectamente conocedores de lo que ocurre fuera. Ese faro internacional alumbra la actual exposición que tienen en la galería, de Sarah Margnetti, que firma Elise Lammer, una de las comisarias de la pasa sección Futuro de Arco y la directora de uno de los espacios independientes que son un referente en Europa: Salts. Ellos mismos hablan de ese diálogo entre tipologías de espacios.

En ese perfil flexible de galería y contando que Barcelona es una ciudad con muchos proyectos alternativos, ¿qué hueco llenáis?

Con la crisis cerraron muchas galerías en Barcelona pero a la vez surgieron nuevos espacios alternativos muy interesantes, como Homesession, Halfhouse, Green Parrot, Fireplace, Nyam Nyam, Cordoba, entre otros. Es una pregunta difícil, ya que nosotros nos sentimos muy cercanos a ellos, aunque somos una galería comercial. Supongo que podemos estar a ambos lados. Tal vez ese es el lugar donde nos sentimos mejor, en el límite, en un lugar difícil de describir y sin muchas etiquetas.

Joana Roda y Bernat Daviu.
Joana Roda y Bernat Daviu.

En este tándem habría que decir que Bernat Daviu es artista y que no es la primera galería gestionada por artistas. Suelen ser espacios diferentes a las galerías gestionadas por otro tipo de gestores.

Nos pasa muchas veces que las galerías que nos gustan son las que de una manera u otra llevan los propios artistas. Además de galerías contemporáneas, a nosotros también nos gusta mucho cuando descubrimos personajes históricos que emprendieron proyectos galerísticos, como William N. Copley. Acabamos de leer el libro que escribió sobre su ruinoso proyecto galerístico en Los Ángeles.

Este año entráis en Opening de Arco. Explicadnos vuestra propuesta.

Mostraremos el trabajo de Aldo Urbano y Anna Dot, dos artistas que como nosotros son nuevos en Arco. En el Barcelona Gallery Weekend de este año, dentro del programa Composiciones, comisariado por Gloria Picazo y Alexandra Laudo, los dos hicieron un proyecto en las torres venecianas en Plaza España. Funcionaron muy bien juntos, aunque en la feria presentaremos proyectos independientes uno del otro.

¿Creéis que se entiende el arte contemporáneo? ¿Hasta qué punto es importante para vosotros la mediación?

Por lo que hemos visto hasta ahora, el arte contemporáneo se entiende si se quiere que se entienda y si se explica. La gente que entra a la galería no es siempre del “mundillo”, y a veces ciertas propuestas requieren de una explicación. Es un gusto cuando consigues que alguien se interese y vuelva a venir. De hecho, la última exposición de Anna Dot en la galería se llamaba En el principio, y transportaba el espacio expositivo a un posible inicio de todo, hecho que hacía parecer que estábamos en construcción. Mucha gente abría la puerta y acto seguido pedía perdón por interrumpir en plenas obras. Nosotros teníamos que ir corriendo para que no se fueran y explicar de qué se trataba. Después de la explicación quedaban fascinados.

Hablamos mucho de exposiciones, poco de arte y nada de la función del arte. ¿Cuál debería ser?

La de hacernos libres y la de tener una mirada crítica sobre todo. Como dice el artista Pere Llobera, para hacernos ver las cosas en “esbiaix”, de otra manera.

Suele haber mucho ruido en torno a las exposiciones, a la vida social, a las quejas y a los diálogos cruzados llenos de ideas. Paremos un segundo y hablemos de lo más importante ahora mismo en este campo.

De la importancia de la libre expresión.