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‘El padre de Caín’, ser guardia civil en los años de plomo de ETA

Quim Gutiérrez protagoniza una serie de dos capítulos ambientada en la Euskadi de los ochenta

Quim Gutiérrez, protagonista de 'El padre de Caín'.

A comienzos de los ochenta, los tiempos de plomo en los que ETA cometía más asesinatos —93 muertos en 1980, el año más sangriento de su historia—, un oficial de la Guardia Civil elige como destino el cuartel de Intxaurrondo, en San Sebastián, uno de los lugares clave de la lucha antiterrorista. En ese marco arranca El padre de Caín, una serie de solo dos capítulos que Telecinco emite hoy y mañana (22.30), dando descanso en pleno puente de diciembre a la emisión de Lo que escondían sus ojos y La voz.

Basada en la novela homónima de Rafael Vera, secretario de Estado de Seguridad entre 1984 y 1994 y condenado por el Tribunal Supremo en 1998 a 10 años de prisión por su implicación en el secuestro de Segundo Marey por los GAL 15 años antes, El padre de Caín narra la historia de Eloy, un joven teniente de la Guardia Civil que deja a su esposa embarazada en Madrid para enfrentarse en Intxaurrondo a una atmósfera opresiva y tensa.

Los dos capítulos muestran a los personajes en sendos momentos de sus vidas, con un salto de 20 años entre ambos, para reflejar la distinta situación de España y el momento personal que atraviesan.

‘El padre de Caín’, ser guardia civil en los años de plomo de ETA

“Eloy tiene cierta temeridad”, explica Quim Gutiérrez, protagonista de esta ficción dirigida por Salvador Calvo, con guion de Alejandro Hernández y Michel Gaztambide. “Pide el destino más peligroso, lo que genera conflictos en su entorno. Pero, según nos contaron los guardias civiles con los que hablamos, ese cierto grado de temeridad es necesario en algunos casos. Son gente a la que le va la marcha, como ellos dicen”, añade.

Para preparar su personaje, el actor contó con la ayuda de miembros del instituto armado que vivieron aquella época.

Documentación

“El proceso de documentación es lo que más disfruto, por lo que aprendo y por la experiencia personal que te llevas”, resalta el intérprete. “En ese momento, ETA y la Guardia Civil estaban al principio de su guerra, por decirlo de alguna forma, y luchaban con medios muy precarios. Es la época de la pistola cruzada atrás, de mirar debajo del coche... Unos y otros se cruzaban por la calle constantemente, era un momento terrible”, prosigue.

Pero para Eloy, su personaje, no todo resultará tan duro. En su destino encontrará también refugio en Begoña, la dueña de la pensión en la que se aloja. “Será su bastón, la que le hace compañía durante su estancia. Es la luz en medio de tanta oscuridad”, describe Aura Garrido, quien encarna al personaje.

Con esta miniserie, grabada entre junio y julio de 2015, Quim Gutiérrez regresa a la televisión, medio que ha frecuentado poco en los últimos años. “Lo que me llevó a unirme a la serie fue el guion, muy redondo y con resonancias míticas. El personaje empieza en un sitio, termina en otro y tiene que pasar pruebas que le modifican. Eso lo gocé muchísimo”, explica el intérprete, ganador de un Goya en 2007 como actor revelación por su papel en Azuloscurocasinegro. “Es un hombre normal sometido a las fuerzas del destino”, remata.

Tras cinco años del cese definitivo del terrorismo de ETA, Gutiérrez no cree que la ficción vaya a levantar ampollas. “Jamás miro mis trabajos desde ese punto de vista; todos los temas son abordables, no debemos ponernos limitaciones”. Para Garrido, se trata de un asunto “espinoso, pero es interesante hablar de nuestras heridas y establecer un diálogo con ello. Al final, las historias que más nos tocan son las que menos contamos”.

Rodaje en Intxaurrondo y Asturias

Para la producción de El padre de Caín, la Guardia Civil permitió por primera vez grabar con cámaras en el exterior del cuartel donostiarra de Intxaurrondo, sede de la Comandancia de la Guardia Civil en Gipuzkoa. Sin embargo, la mayor parte del rodaje se realizó en Asturias.


“Todavía está todo demasiado reciente y no parecía decoroso recrear en un barrio de San Sebastián un atentado con coche bomba, por ejemplo”, explica Quim Gutiérrez. En Asturias, el equipo trabajó en ciudades como Avilés, Gijón y Oviedo. “Lo flipé, sobre todo con Avilés y la zona industrial; me recordaba a True Detective”, dice el actor.