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Sanción de 30.000 euros por insultar a Almudena Ariza

La sentencia contra el documentalista Artur Balder sostiene que "la libertad de expresión no ampara el derecho al insulto"

La corresponsal de TVE en Nueva York, Almudena Ariza.
La corresponsal de TVE en Nueva York, Almudena Ariza.

El escritor y documentalista Artur Balder tendrá que indemnizar con 30.000 euros a la periodista Almudena Ariza. El juzgado de primera Instancia número 40 de Madrid considera que la publicación en diferentes webs de expresiones insultantes y denigrantes contra la actual corresponsal de TVE en Nueva York suponen una “intromisión ilegítima" en su honor. La sentencia sostiene que "la libertad de expresión no ampara el derecho al insulto".

Ariza interpuso una denuncia contra Balder después de que este publicara en varias páginas de Internet acusaciones contra ella por discrepancias sobre un reportaje emitido en TVE dedicado a los españoles que emigraron hace décadas a Nueva York. Ariza contactó con Balder y este le remitió el vídeo de un documental, pero finalmente, atendiendo a criterios profesionales, no fue incluido en la información de TVE.

Tras un intercambio de correos electrónicos, el documentalista emprendió en la Red una campaña contra la periodista, a la que tildó de "corrupta",  "enchufada" y "pirata".  Según la juez, Balder actuó por “venganza y despecho por no ver valorado su trabajo por una prestigiosa periodista” debido a “que él tiene mucha menor presencia mediática y relevancia pública”.

La sentencia señala que Balder utilizó "no solo palabras y expresiones insultantes y denigrantes, sino que le atribuyen la comisión de delitos de manera completamente infundada con una evidente voluntad de hacer el mayor daño posible al honor, imagen y profesionalidad de su víctima, sobre todo conociendo que lo que se publica en Internet permanece de manera casi indestructible e imperecedera en la Red”.

A la hora de ponderar el derecho a la libertad de expresión y el derecho al honor, la juez es clara al afirmar que no parece que Balder haya hecho "un correcto uso de la libertad de expresión" y considera que en un momento como el actual, la vinculación de una persona con casos de corrupción tiene una repercusión mediática muy importante y un efecto sobre su persona demoledor. Sobre todo, precisa, en casos como este, en el que las acusaciones no se sustentan en datos, ni en ninguna investigación y ni siquiera existe una sospecha de ilegalidad.

La juez, que se refiere a Almudena Ariza como "un personaje de relevancia pública no por su vida privada sino por su trayectoria profesional en el mundo del periodismo", condena al cineasta al cese de la "información ilegítima” y a indemnizar a la periodista con 30.000 euros por daños y perjuicios. También le obliga a publicar el fallo de la sentencia en todas las webs y medios en los que se vertieron expresiones insultantes contra la corresponsal.

Ariza ha expresado este viernes su satisfacción por el fallo judicial y, especialmente, por el hecho de que la libertad de expresión no puede amparar el insulto, tal y como recoge la sentencia.

Pero también ha manifestado "una enorme tristeza y decepción" por el comportamiento de algunos medios. "Decenas de medios digitales publicaron, sin contrastar y sin acudir a las fuentes, las difamaciones vertidas por el ahora condenado. Y así durante meses. Artículos que tal y como recoge la juez 'permanecen de manera casi indestructible en la Red' y de hecho, ahí siguen".

La periodista lamenta que "una vez más, muchos optan por publicar titulares atractivos sin indagar en lo que hay detrás. Esta vez yo misma, una periodista, he sido víctima de algunos de los peores vicios de la profesión".