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El Roto entre escombros

Andrés Rábago publica un nuevo recopilatorio de dibujos satíricos que muestran “los cascotes de la crisis”

Dibujo de Andrés Rábago, 'El Roto', publicado en la prensa. Ver fotogalería
Dibujo de Andrés Rábago, 'El Roto', publicado en la prensa.

Una elegante pareja dialoga: “Debemos ser solidarios, podemos permitirnos tener algún criado más”, dice él. “¡Eres un buenazo!”, contesta ella. Andrés Rábago, El Roto (Madrid, 1947), vuelve a la carga con un nuevo libro, Desescombro, de la editorial Reservoir Books, que recoge un centenar de viñetas publicadas en prensa en 2014 y 2015 y que, esta vez, se acompaña de una exposición en la galería Caja Negra, de Madrid, donde pueden verse 50 de esos dibujos hasta el 4 de junio.

El escritor y columnista de EL PAÍS Manuel Vicent, encargado de hacer las presentaciones y prologuista del libro, recordó su antigua amistad con Rábago, que entonces firmaba Ops, desde los tiempos del célebre semanario satírico Hermano Lobo, publicado entre mayo de 1972 y junio de 1976. "En las reuniones para preparar la revista, que eran en un restaurante, estábamos Chumy Chúmez, Forges, Perich, Manolo Summers, Paco Umbral, El Roto y yo. Él [por Rábago] nunca hablaba, era el silencio para sumergirse en las vísceras de la sociedad". Ops se caracterizaba por "dibujos crípticos, metáfora de la cloaca máxima", y con la democracia en España mutó en El Roto, "para hacer unos dibujos satíricos que expresan el escombro de la sociedad", añadió Vicent. "Pero el mundo no es tan terrible como lo pinta él".

El análisis lúcido y ácido del país continúa a diario en EL PAÍS, con viñetas como en la que se ve a un joven lavando platos que afirma: "Soy licenciado en física cuántica, pero ahora trabajo de lavaplatos en Londres para pagarme los estudios de camarero en Berlín". Como escribió Vicent en EL PAÍS el pasado 20 de marzo sobre este "dibujante dinamitero": "Cuando habla, dibuja, pinta o calla, no se sabe a ciencia cierta quién de los tres lo hace, si Andrés Rábago, Ops o El Roto".

Cuando le llegó su turno, El Roto, fiel a sus dibujos, habló poco. "A veces me dicen que por qué no escribo, pero si es que a las cuatro líneas ya estoy aburrido", bromeó. Sobre Desescombro, apuntó que "es un intento de recorrer los cascotes de la crisis y resumir el derrumbe, que ha sido provocado". A pesar de que sus dibujos están pegados al día a día, "es un recopilatorio con intención de atravesar el tiempo y que sea legible en el futuro". Como en anteriores entregas, hay un resquicio de esperanza. "Todos tendremos que ver qué se ha derrumbado y construir algo más sólido", dijo el premio Nacional de Ilustración (2012).

Preguntado por la actualidad política española, de un Gobierno en funciones y un país abocado a nuevos comicios generales, Rábago descartó que esto pueda ser materia interesante para un futuro libro: "No es un asunto relevante porque es el teatrillo de la política. Aunque tengo claro que si hay elecciones, no debería presentarse ninguno de los que ya han sido candidatos, por incompetentes para entenderse entre ellos y, sobre todo, para entender lo que les hemos dicho los votantes". Vicent apostilló: "Ninguna empresa privada seria los contrataría".

El coloquio con los asistentes que llenaron la galería viró hacia la crisis de la prensa de papel y el papel de Internet. Tras alertar El Roto que "pasamos el día como las polillas, atraídos por pantallas luminosas", destacó que la información en los periódicos impresos, dividida en secciones, "está mejor estructurada, y eso crea estructura en el lector". "Sin embargo, en las webs aparecen noticias de áreas distintas una al lado de otra. Si la información está menos estructurada, es más fácil manipular al lector", sentenció. De Internet y redes trata otro de los dibujos de Desescombro, en el que se ve a tres peces atrapados en una red de pescar y uno de ellos se lamenta: "Ya os advertí que las redes sociales también eran redes".