Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
PROGRAMAS

El retrato más íntimo de Frank Sinatra

Un documental de HBO recorre de manera pormenorizada y con imágenes inéditas la vida y la carrera de uno de los iconos de la música del siglo XX

Frank Sinatra en la película 'Siempre tú y yo' de 1955.
Frank Sinatra en la película 'Siempre tú y yo' de 1955. Everett/Cordon Press

La barra de un glamuroso bar de copas aparece vacía mientras la cámara se dirige hasta una gramola. A mitad de trayecto aparece un televisor encendido: el informativo está dando la noticia de la muerte de Frank Sinatra. Pero, a partir de esa trágica noticia, todo lo que llega a continuación es vida, y no una cualquiera. Posiblemente es una de las más fascinantes y de la que más tinta se ha gastado. De esta forma, comienza Sinatra: todo o nada,el documental que, producido por la cadena estadounidense HBO, se sumerge en la vida de uno de los músicos más gigantes del siglo XX.

“Sinatra es El gran Gatsby. El fiel reflejo del sueño americano”, asegura Alex Gibney (Nueva York, 1953), director del filme. Reconocido por su trabajo en otros notables documentales sobre la cienciología o las vidas del rey del funk James Brown o el fundador de Apple Steve Jobs, el realizador hace un recorrido pormenorizado de la existencia de Sinatra desde su nacimiento hasta el final de sus días.

Para ello, no repara en metraje. En total, cuatro horas de documental, que la cadena TCM emitirá en dos partes: mañana la primera (22.00) y el sábado 28 de noviembre la segunda a la misma hora. Aunque el 12 de diciembre, cuando Sinatra cumpliría 100 años, podrá verse todo sin interrupciones. Cuatro horas que se convierten en la biografía más documentada que se ha filmado de La Voz, gracias, en buena parte, a la colaboración de su familia, que ha dado acceso a un archivo visual nunca antes visto. De hecho, sus hijos Nancy y Frank Sinatra Jr. aportan anécdotas y muchos comentarios. Gibney, que atiende al teléfono desde Nueva Jersey, reconoce que no fue fácil conseguir su participación, pero la valora positivamente, aunque se hubiese agradecido que la cinta hubiese profundizado más en la parte menos amable de la estrella, cuya voz a través de diversas entrevistas antiguas casi hace de hilo conductor. “Me gustó la idea de verle como contador de su historia”, afirma Gibney.

Hay momentos reveladores como cuando el prestigioso periodista Walter Cronkite pone en duda en una entrevista su dura infancia en Hoboken. Con todo, Sinatra hablaba de una “madre severa” y un padre “muy reservado” que llegó a decirle que acabaría como vagabundo cuando decidió dejar el colegio a los 16 años por la música. O cuando se ve cómo se le apaga el micrófono en su concierto de retirada en Los Ángeles en 1971, que no fue tal porque dio muchos más hasta su muerte. “Era ilustrador: como si la cultura le hubiese pasado por encima”, cuenta Gibney, quien afirma que fue él quien empezó el fenómeno de las fans antes que Elvis Presley.

En el filme, se puede ver el éxito que tuvo en la orquesta de Tommy Dorsey (“los instrumentos acabaron amoldándose a su voz”, explica un crítico musical), lo mal que llevó la presión de la prensa por no hacer el servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial o tener contactos con la mafia, su estrecha amistad con el presidente John F. Kennedy o todas sus relaciones amorosas, especialmente la tormentosa con Ava Gadner, que confiesa que una noche creyó que Frank se había suicidado cuando oyó un disparo en la habitación del hotel pero, en pleno arrebato, había apuntado a la almohada. Decir Sinatra es decir una vida sinónimo de superación, pajaritas negras, fiesta, sofisticación, mujeres, alcohol y canciones eternas.

Diez centavos por cantar “fatal” de niño

Cuenta Sinatra en una entrevista que de niño solía cantar “fatal” subido a la pianola del bar de su padre. Lo que hacía por pasar el rato le sirvió para darse cuenta de su virtud. “Un día me dieron diez centavos y me dije: ‘Frank, esto es lo tuyo”.

En plena Gran Depresión, triunfó porque conquistó la radio cuando la mayoría de la gente no podía ir al cine. Pero su paso a la gran pantalla fue decisivo para ser la mayor celebridad. Gene Kelly le dio un consejo tras el fracaso de sus dos primeras películas: “Muévete”. El cine no admitía a los clásicos cantantes rígidos de un escenario.