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Que viene el (hombre) lobo

Antena 3 estrena ‘Luna, el misterio de Calenda’, un cóctel policíaco de amor y licantropía en un pueblo de montaña

Los actores Daniel Grao y Fran Perea, dos de los protagonistas de 'Luna, el misterio de Calenda'
Los actores Daniel Grao y Fran Perea, dos de los protagonistas de 'Luna, el misterio de Calenda'

Cuenta la fábula de Esopo que, después de varias advertencias del travieso pastorcillo, al final el lobo acabó por llegar. Algo así ha ocurrido con la anunciada serie de Antena 3 Luna, el misterio de Calenda, que por fin aterriza hoy a las 22.30 con una apuesta de misterios, mitos, emociones, amores, tintes policíacos y sí, también hombres que son lobos. “Es una mezcla de géneros, compuesta de una trama de misterio en un entorno rural, que reúne lo clásico y lo actual. Algo así como mirar a Twin Peaks con el atractivo de un tipo de trama en tendencia”, apuntó ayer Jesús Rodrigo, uno de los cuatro directores de la producción de Globomedia, de la que hay 12 capítulos previstos para esta primera temporada y que competirá por el favor del público con American Horror Story en Cuatro y Tú sí que vales en Telecinco.

Como hilo conductor, una jueza, Sara, que se muda a Calenda con su hija adolescente para intentar rehacer su matrimonio con un capitán de la Guardia Civil adicto al peligro del que lleva separada una década y que, según asegura, ha decidido retomar el camino de la vida sosegada tras su traslado al remoto pueblo de montaña. Cuando este desaparece sin dejar rastro, Sara comienza a desatar los hilos en una maraña de enigmas donde adultos y jóvenes se involucran desde perspectivas opuestas: las de la razón y la creencia.

Con un reparto encabezado por Belén Rueda, que da vida a la avezada jueza, y completado por, entre otros, Leonardo Sbaraglia, Lucía Guerrero y Marc Martínez, Luna... intenta encontrar su hueco ante la audiencia a través de la dicotomía: la de mayores y adolescentes, la del amor y la traición, la de la fe y la ciencia. “Hay diferentes colores que hacen que el conjunto sea muy atrayente”, señaló Olivia Molina, que da vida a la secretaria del juzgado de Calenda, en la presentación de la serie. “La historia transcurre en un pueblo muy cerrado, en uno de esos lugares que tienen una especie de bagaje, un pasado al que están atados. Nosotros nos acercamos a esos misterios en la era de la información, con lo que se produce un choque con las cosas de antaño, que todavía siguen presentes y no se pueden obviar".

Uno de los alicientes añadidos de la serie es la fría e inquietante belleza de los exteriores donde se ha rodado. El pueblo salmantino de Candelario y los frondosos bosques de pinos de la sierra de Guadarrama segoviana componen a medias los parajes de la imaginada Calenda, cuyas arboledas esconden las verdades que encierran las leyendas. Entre la maleza, nacerán también varias historias de amor, algunas incluso no del todo lícitas. “Yo soy un guardia civil que se enamora de la hija de su jefe, que es menor de edad... a todas luces cosa de locos”, cuenta Fran Perea, otro de los protagonistas. “Es una serie muy sugerente”, concluye su cocreadora, Laura Belloso, que de paso, avisa de que aunque la bestia asome las orejas, quizá no se deje ver. “No hay nada explícito. Para saber si al final hay o no hombres lobo, hay que verlo”.

 

Belén Rueda: “Mi personaje es de una humanidad muy exagerada”

Belén Rueda, la protagonista de la serie
Belén Rueda, la protagonista de la serie

“Hay un caso que es el hilo conductor de esta temporada”, arranca Belén Rueda, la protagonista de la nueva apuesta de Antena 3. “Pero es importante no desvelar nada porque el espectador busca al mismo tiempo la resolución”. De vuelta del mundo del cine —con El cuerpo de Oriol Paulo, que protagoniza junto a José Coronado, pendiente de estreno—, la actriz relata exultante y encantadora los entresijos de su nueva aventura catódica que, explica, invita a la participación activa del público a través de las redes sociales. “Mi personaje es alguien que decide dejar atrás muchos años de esfuerzo para reencontrarse con su marido. Es alguien de una humanidad muy exagerada, y yo he intentado darle un carácter que, al meterse en una espiral en la que ocurren cosas difíciles de explicar, vive unas emociones para las que antes no tuvo tiempo”.

Prácticamente abonada al misterio (“cuando llevas un tiempo sí te apetece hacer otras cosas, pero las comedias son muy difíciles”), Rueda defiende su participación en Luna porque “cuando te llega un guion y te enamora, no puedes decir que no. Además, en esta serie no solo cuenta el género, también hay unas relaciones humanas muy intensas”. De su continuo salto entre pantallas, de la grande a la pequeña —con una parada en el teatro con Closer—, asegura que se debe a la caída de las barreras entre los soportes: “Antes no había cadenas privadas, y ahora la tele ha mejorado muchísimo; aunque el que las series tengan más calidad no significa que el cine tenga menos: cada uno cuenta cosas diferentes”.

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