Alicia Keys impone su talento en Barcelona
Cerca de 5.000 personas presenciaron su concierto en el recinto del Pueblo Español, según la organización del Fórum 2004
Como un rayo se presentó Alicia Keys ante su público. Los efectos especiales introductorios parecían el preludio de una tormenta, pero eso no fue nada en comparación con lo que se avecinaba sobre el escenario. Puntual, a las diez de la noche, la nueva dama del soul se ha desprendido pronto de su disfraz (sombrero negro y bastón) para entregar una voz que no necesita de artificios.
Todo empezó con Karma. En Heartburn la atmósfera se caldeó y a la hora del Rock with you ya los tímidos coros del principio ganaron en atrevimiento.
Antes de emprenderla con Woman's worth, la artista interpeló a las mujeres presentes, a las verdaderas mujeres, y a ellas, mucho más numerosas que los hombres, les dedicó la pieza.
Sólo una cosa necesitaba Alicia Keys para rematarla: el piano. Al teclado, ha improvisado un jazz en compañía de Onree Gill (teclados), Arthur White (guitarra), Steven Rodríguez (bajo), Paul John (batería), Dave Watson (percusión), Anthony Miller (teclados y órgano), Jessica Wilson, Denise Stoudmire y Jermiane Paul (coros).
En una noche de jazz en la ciudad condal (mientras actuaba en el recinto del Pueblo Español, Keith Jarrete lo hacía en el Palau de la Música) sonó también Never can't say good bye. Pero a las doce, la intérprete se despidió, demostrando, con Fallin que la joven promesa está más que confirmada.



























































