Animales

Un barco cargado con 900 vacas que nadie quiere vuelve a Cartagena tras dos meses en el mar

Otro buque con 1.776 reses está en Chipre en una situación similar. ONG ecologistas piden a las autoridades que comprueben el estado de los animales

El buque Karim Allah, este jueves en Cartagena.
El buque Karim Allah, este jueves en Cartagena.Alfonso Durán

El buque Karim Allah, de bandera libanesa, lleva dos meses navegando por el Mediterráneo con cerca de 900 vacas en su interior. El barco, que salió de Cartagena el 18 de diciembre, ha atracado este jueves en el mismo lugar tras no ser admitido en ningún otro puerto por una supuesta enfermedad de las reses. Otro buque que partió de Tarragona en diciembre con 1.776 reses se encuentra en Chipre en una situación similar. Las organizaciones de protección de los animales Eurogroup for Animales (EfA) y Animal Welfare Foundation (AWF) han denunciado la situación: “Hacemos un llamamiento a las autoridades españolas para que agilicen el proceso y garanticen el acceso a los servicios veterinarios. Las condiciones de los animales deben ser comprobadas lo antes posible”.

A primera hora de la tarde de este jueves se produjo el atraque, aunque todavía no hay constancia de que los servicios veterinarios oficiales hayan podido acceder para inspeccionar el estado de los animales. El barco zarpó del puerto de Cartagena el 18 de diciembre y el destino de las 895 vacas que transporta era Turquía, donde iban a ser comercializadas. Sin embargo, al llegar a puerto, las autoridades turcas rechazaron la entrada del barco por estar el ganado supuestamente infectado por la enfermedad de la lengua azul.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal, “la lengua azul es una enfermedad vírica que afecta a los rumiantes domésticos y salvajes”, principalmente ovinos, pero también bovinos y caprinos, entre otros. La enfermedad se transmite entre los animales a través de las picaduras de insectos y no afecta a los humanos. En los bovinos infectados, los efectos de la enfermedad dependen de la cepa vírica, y pueden ser fiebre, hemorragias y ulceración del tejido oral y nasal, debilidad, pérdida de peso, diarrea, vómitos y neumonía, entre otros.

Una situación similar se vive en el buque Elbeik, con bandera de Togo, que partió de Tarragona también en diciembre transportando 1.776 cabezas de ganado bovino con destino a Turquía. Ante la negativa de Turquía, se intentó vender el ganado en Libia, pero la transacción no consiguió cerrarse. Al llegar a Trípoli el 10 de enero, las vacas fueron rechazadas por el mismo motivo. Desde entonces, el Elbeik ha pasado por aguas de Italia, Egipto y Chipre. Actualmente está en Famagusta (Chipre), esperando a que las autoridades chipriotas lo inspeccionen.

Antes de que los buques zarparan hacia Turquía, las autoridades sanitarias certificaron el buen estado del ganado. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), el barco zarpó del puerto de Cartagena “con animales provistos de los correspondientes certificados sanitarios y procedentes de áreas libres de lengua azul”.

“Se certificaron los animales, la granja de la que proceden, el vehículo utilizado hasta llegar a puerto”, dice Matilde Moro, gerente de la Asociación de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac). “En el Puesto de Inspección Fronterizo del Puerto de Cartagena se supervisó la documentación y se vio que estaba conforme a la legislación comunitaria y al acuerdo con Turquía. Es más, la documentación se envió a Turquía, que dio el visto bueno para que tanto el Karim Allah como el Elbeik zarparan”, añade.

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Al llegar a destino y ser rechazada la descarga del ganado, se comenzó una serie de gestiones entre autoridades sanitarias y diplomáticas de España y Turquía, que excusa su decisión en que los animales podrían estar infectados de lengua azul, a pesar de que habían pasado todos los controles sanitarios pertinentes.

“Tanto los exportadores como el Ministerio (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) tenían claro que el ganado estaba libre de la enfermedad, y se propuso a Turquía que les hicieran pruebas PCR para confirmar que estaban sanos, pero las autoridades turcas declinaron la oferta”, explica Moro.

Es la primera vez que sucede algo parecido en una operación de exportación de ganado desde España. Por el momento, se desconoce si existe otra razón por la que pudieran haber rechazado la mercancía. Ante la negativa de Turquía, se intentó vender el ganado en Libia, pero la transacción no consiguió cerrarse. Según Moro, por haber trascendido los rumores de que los animales estaban enfermos.

Según reza el comunicado oficial, el capitán del barco no ha atendido el requerimiento por parte del Ministerio de “tomar las medidas oportunas para permitir que los inspectores puedan subir al barco con seguridad”. Por tanto, y al finalizar el plazo este jueves a las 11.00 horas, Capitanía Marítima “ha prohibido al barco Karim Allah abandonar el puerto hasta que no se realicen las inspecciones y actuaciones oportunas en el buque.”

Tras llegar a tierra, está previsto que inspectores de Sanidad Animal del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca sean los encargados de inspeccionar el buque y comprobar el estado de las cabezas de ganado. De hecho, sobre las 17.00 pudo verse la presencia de seis coches de la Guardia Civil en el puerto. En este sentido, Moro señala que, según sus informaciones, “los animales están bien y las bajas que ha habido están dentro de lo normal en este tipo de viajes”. Y advierte de que hasta que los veterinarios oficiales no puedan acceder al barco, no se puede conocer con exactitud la cifra de bajas.

El destino de los animales que permanecen en el Karim Allah es incierto. La legislación europea relativa a exportaciones de animales vivos establece que la única posibilidad es intentar reexportarlos a otro país. Si eso no se consiguiera, dice Moro, “los animales tendrían que ser sacrificados. Algo que, por supuesto, queremos que se evite”.

Según la gerente de Asoprovac, no está claro qué parte (comprador o vendedor) debe hacerse cargo de los costes de la operación. Además, la Autoridad Portuaria de Cartagena está gestionando con abogados la manera de proceder para aclarar quién cargaría con el coste de sacrificar a los animales, en el caso de que se llegue a ese punto.

El puerto de Cartagena permanece cerrado al tráfico de ganado vivo hasta que el servicio de Sanidad Animal pueda acceder al buque y se aclaren las causas de la negativa de Turquía a aceptar al ganado.

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