Julio Rojas, creador de la audioserie de ciencia ficción ‘Caso 63’: “Nos golpeó el futuro. Estamos en el futuro”

El guionista del ‘podcast’ de ficción de Spotify más escuchado en Latinoamérica cree que el público ya no consume el género para evadirse, sino para comprender lo que está sucediendo

El guionista chileno y creador de 'Caso 63' Julio Rojas.
El guionista chileno y creador de 'Caso 63' Julio Rojas.

De la mente del chileno Julio Rojas (Santiago, 56 años) salió el guion del podcast de ficción de Spotify más escuchado en América Latina: Caso 63, que cuenta la historia de una psiquiatra y sus sesiones con un paciente que dice ser un viajero en el tiempo. La audioserie, producida por Emisor Podcasting, estrenará su tercera y última temporada en octubre, convertida en un fenómeno regional. Recién ganadora del premio Ondas a mejor podcast de ficción de habla hispana, en apenas dos años cuenta con una versión en la India, Virus 2062, y en Brasil, Paciente 63. Hace unos días se anunció la adaptación estadounidense, que protagonizarán Julianne Moore y Oscar Isaac.

Rojas, guionista de cine y televisión durante media vida, cree que gran parte del éxito de Caso 63 se debe a los tiempos pandémicos. “La humanidad sufrió un accidente. Ahora todos nos preguntamos qué viene, pero nadie puede saberlo. Salvo un viajero del futuro”, asegura en una conversación por Zoom. Este jueves otra de sus ideas se estrena en Starzplay. El Refugio, una serie de ciencia ficción coescrita con Francisco Ortega y Enrique Videla que sigue a una familia que intenta protegerse de una desconocida fuerza de la naturaleza en una cabaña en un campo mexicano.

Pregunta. ¿Usted en qué cree?

Respuesta. Soy creyente de que puede haber vida extraterrestre y de que hay cosas inexplicables en los cielos que la NASA ha evidenciado. Pueden ser viajeros en el tiempo. No soy de los que dicen: eso no es nada y estamos solos en el universo. Lo hablo desde el análisis de gente que respeto y que no es tan fanática. Hace 50 años esta situación como un Zoom era inconcebible… Imagínate lo que puede pasar en 300 años más.

P. ¿Le tomó mucho tiempo de investigación escribir sobre viajes en el tiempo y mutaciones genéticas?

R. Yo soy un freak de los datos científicos. Los acumulo en cuadernos que son una especie de guía de lo inútil. Estudié odontología y me gustaba la bacteriología, las ciencias más puras. Trabajé muchos años en un hospital por lo que el tema del virus no me costó tanto, pero sí investigué mucho sobre viajes en el tiempo, fenómenos físicos. Pregunté, googleé y establecí un criterio de escritura en el que todo lo que iba a contar tenía que tener un fundamento científico o haber sido un evento que se pudiese googlear. No inventé nada.

P. ¿Cree que la verosimilitud tiene que ver con el éxito?

R. En la mecánica Marvel de Hollywood siempre está un superhéroe que salva el mundo y el mensaje es súper desaforado, como que nosotros no podemos hacer nada porque no somos héroes. Y pensé que una persona en un país como Chile sí podía revertir un acontecimiento global sin tener ningún tipo de habilidad, solo tenía que hacer un pequeño movimiento. Pero el éxito, al igual que las enfermedades, fue multifactorial. Creo que tiene que ver con el soporte verosímil que inquieta un poco, ya que cuando revisas si es verdad, sí existen los fenómenos que se mencionan. Y también están los tiempos. La humanidad tuvo un accidente y después se produjo una pausa en que todos nos hicimos la misma gran pregunta: ¿qué viene? Nadie puede saberlo, salvo un viajero del futuro. Entonces hacer que la gente quiera seguir la conversación del podcast hasta el final para que este viajero diga las claves sobre el futuro fue parte del cuento post pandémico.

P. ¿Por qué las historias de ciencia ficción son cada vez más realistas?

R. ¿Sabes por qué creo que es eso? Porque después de este accidente nos llegó el futuro. Nos golpeó el futuro. Estamos en el futuro. Es muy loco porque el concepto de futuro desde la edad industrial hasta los noventa consistía en una línea de tiempo donde uno podía suponer que algo pudiese existir. Esa línea cada vez se fue reduciendo más y ahora nos alcanzó y estamos viviendo una distopía completa porque en las noticias aparecen situaciones que serían de ciencia ficción 10 años atrás: “Computadora de Google parece que se hizo consciente”, “El robot de Marte descubrió tal cosa”, “Unos vikingos irrumpen en el Capitolio”. La gente habla de conceptos de ciencia ficción en la vida diaria: mutaciones, vacunas con ARN. Llegó el futuro. Ya no es leer ciencia ficción para evadirse, sino para comprender las claves de lo que está sucediendo en un universo en progresión.

P. ¿Los podcast han ayudado en la difusión de la ciencia ficción en Latinoamérica?

R. No hay que olvidar que la relación de la ciencia ficción con una historia auditiva viene de La guerra de los mundos de Wells. Desde chicos, lo que vemos en una pantalla no es tan real, pero cuando nos cuentan algo se produce algo diferente, una especie de intimidad. Es algo que configuro en mi mente, establezco un vínculo emocional gigante, y no lo olvido tan rápido como la última serie masiva de Netflix u otra plataforma. Yo he visto niños escuchando un audio serie y hay otra mirada, otra relación con la historia. Los formatos van evolucionando y en un momento la relación de las historias con las pantallas se hizo indisoluble, es impresionante.

P. En mayo se celebró la primera edición de los Premios Ondas Globales del Podcast, en el que galardonaron a Caso 63.

R. Es un premio que recibí con mucho orgullo. Creo que es una señal de que es un formato que llegó para quedarse y no solamente en la ficción. Todo el abanico del podcast. Tiene que ver con el nuevo estado de las cosas, donde necesitamos empezar a desligarnos de tanta tecnología, entendiéndose como estar inmovilizados frente a una pantalla. Queremos volver a escuchar un formato que solamente puede expresarse bien desde nuestra propia imaginación y no impuesto. Este es un asunto muy interesante: la pantalla genera estereotipos en todo sentido. No hay nada más respetuoso que decirte los elementos y que tú generes el componente.

P. Este jueves estrena la miniserie El Refugio...

R. Nuevamente ciencia ficción latinoamericana. Nuevamente desde lo íntimo. Aquí no estamos contando El Día de la Independencia, sino un evento gigante desde una familia en una casa de un campo. Eso lo escribí con dos grandes guionistas que admiro mucho: Enrqiue Videla y Francisco Ortega, en 2021. Un proyecto pandémico que tiene que ver con que al comienzo de un gran evento toda la información que nos moviliza viene a través de una pantalla. Al principio de estos episodios gigantes globales uno está navegando y hay que ser muy intuitivo para comprender qué va a pasar y qué es verdad y qué no.

P. Guionista chileno, dirección argentina, actores mexicanos… es un proyecto regional.

R. La ventaja de trabajar en un equipo global es que cada uno aporta lo suyo, por supuesto, pero en este en particular, [el director] Pedro Fendrik, que no estaba ideologizado con el mundo OVNI, era mucho más cauteloso. Él lo asume desde el escepticismo extremo, entonces esa combinación generó una serie que no es desde las euforias de los creadores, sino una combinación perfecta.

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