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La FP industrial aún es cosa de hombres

La Generalitat bonificará la matrícula de las alumnas que quieran acceder a los ciclos más masculinizados

Varios alumnos trabajan la madera en el taller de carpinteía de la Escola del Treball en Barcelona.
Varios alumnos trabajan la madera en el taller de carpinteía de la Escola del Treball en Barcelona.

La formación profesional (FP) de corte industrial es cosa de hombres. La paridad global en los estudios de grado medio y superior (42,7% y 49,8% de alumnas mujeres, respectivamente) choca con la acusada brecha de género que se ha instalado en los ciclos más técnicos: en Electricidad y Electrónica, ellas suponen menos del 5% del alumnado y en Transporte y Mantenimiento de vehículos, el 2,7%. El caso más flagrante es el de los estudios de Instalación y Mantenimiento, donde hay 24 mujeres matriculadas (1,8%). Para revertir estos datos, el Departamento de Educación bonificará la matrícula de las alumnas de grado superior que quieran acceder a los ciclos más masculinizados.

“Hay un tema cultural claro”, justifica Joan Lluís Espinós, director general de FP del Departamento. La brecha de género se perpetúa y se repite en los dos niveles formativos de FP. Según los datos del curso pasado, solo 131 de los 3.080 estudiantes de ciclos superiores de Electricidad y Electrónica eran chicas. En los estudios de Energía y Agua, fueron 16. En cambio, en los cursos de Imagen Personal, ellas son el 94,6%.

“Cuando entramos en familias industriales, como la energía, la mecánica o la instalación industrial, la brecha de género se manifiesta de forma preocupante”, admite Espinós. Pero no en todos los estudios técnicos se visualiza este desfase, matiza el director general de FP. “En las familias de Química y Alimentación tenemos una proporción más o menos igual”, apostilla. En los ciclos vinculados al mundo alimentario, el 48,59% son mujeres; en los de Química, ellas son el 44,37%. La presencia mayoritaria de mujeres en los ciclos de grado superior se limita, además de a Imagen Personal, a Administración y Gestión (65,8%), al área sanitaria (78,3%), a los servicios socioculturales y a la comunidad (85,4%) y al campo textil y de confección (casi el 85% de los matriculados).

Solo el 5% de los estudiantes del ciclo de Electricidad son mujeres

La brecha se repite en los ciclos de grado medio. En el curso de Madera de la Escola del Treball de Barcelona, Alba Basco es la única chica en el aula. “Siempre me gustaron los trabajos manuales pero pensaba que era más para chicos y estudié Magisterio y Filología Inglesa. Pero al final, me dije: ‘Tienes que hacer lo que te gusta’. Y aquí estoy”, explica esta alumna de 28 años. Dejó un trabajo seguro y un sueldo fijo para dedicarse a lo que le gustaba. “A los 16 años, la FP queda como algo desplazada y además, hay unos roles, y esto parece un poco de hombres. Pero nosotras somos igual de válidas que ellos para los trabajos manuales”, reivindica. En Cataluña, los ciclos medios de Madera, Mueble y Corcho cuentan con 35 chicas, el 10,8% del total de alumnos matriculados.

Más de lo mismo ocurre en los estudios de Mecánica. Al otro lado del taller de Madera, en el edificio principal de la Escola del Treball, varias decenas de chavales se pierden entre la maquinaria industrial. Entre los alumnos de Mecanización, casi todos hombres, aparecen Meritxell Navarro, de 16 años, y Sofía Gorostidi, de 17. Ellas forman parte del escaso 3,2% de mujeres (52, en números absolutos) que cursan Fabricación Mecánica. “Yo ya sabía desde el principio que no iba a haber chicas. No pasa nada, no me voy a morir por ser la única chica. Si te gusta, tienes que luchar por ello. No tengas miedo a lo que digan de ti”, apunta Sofía. Y coincide su compañera. “Al acabar la ESO, decidí probar este ciclo, que engloba todas las asignaturas que me interesaban. No puedes hacerle caso al estereotipo. Hay pocas chicas porque falta información y la gente piensa que ellos se meterán con las chicas por hacer un ciclo de maquinaria y no es así”, zanja Meritxell. En los ciclos medios de Electricidad y Electrónica, Protección Civil, Energía y Agua, Mecánica, Madera y Transporte y Mantenimiento de vehículos, el porcentaje de chicas no llega al 5%. En Seguridad y Medioambiente, son el 0%.

El director general de la FP apuesta por reforzar la orientación del alumnado

Para revertir estas cifras, Educación promueve, desde este curso, la matriculación de mujeres en ciclos industriales de grado superior a través de una bonificación del 50% en el precio de la matrícula. “Tenemos profesiones identificadas culturalmente con el género y tenemos mucho trabajo por hacer. Hemos aplicado esta medida para eliminar la brecha de género y atender las necesidades del mercado de que haya más personas formadas de las que disponemos ahora”, señala Espinós.

Con todo, para combatir la profunda brecha de género en estos estudios, el director general de FP defiende también trabajar desde la educación básica “con modelos que reflejen personas con éxito profesional en distintos sectores”. Además, Espinós apuesta por reforzar la orientación del alumnado. “Debemos mejorar la formación de los orientadores, definir el contenido de la orientación a partir de la igualdad de oportunidades. La información en la orientación es importante porque la inserción laboral en estos estudios es del 100% y los sueldos son altísimos”, advierte el alto cargo.

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