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OPINIÓN i

Torra lee a Havel

Fue un error preguntar con un “perdone usted”. Un periodista no tiene que pedir perdón por preguntar

Entrevista a Quim Torra en TV3.
Entrevista a Quim Torra en TV3.

La diputada de En común Podem, Jéssica Albiach, criticó el jueves que el presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, convirtiera el Parlament en un plató de televisión al que solo iba a hacer discursos. Ese día, no hubo votaciones porque la mayoría gobernante fue incapaz de consensuar una respuesta institucional a la sentencia. Una parte de razón tiene la diputada Albiach porque el mismo día, por la noche, Torra tuvo una hora de máxima audiencia en TV3 para hacernos nuevamente un discurso. Ayudaba la realización de TV3, muy austera. Cuando hablaba el entrevistador la cámara hacía un sencillo movimiento inicial, pero cuando hablaba el presidente... no se movía. Tuvimos de él un plano medio fijo todo el rato que apenas dejaba ver la gesticulación con las manos. Suerte hubo de que no miraba a la cámara. De hacerlo, nos hubiera dado la impresión de que contemplábamos un mensaje navideño.

El entrevistador era el director de la emisora pública, Vicent Sanchis. Sacó una agenda de preguntas pertinentes —obviamente hubiera podido haber otras muchas— encabezadas más de una vez con la conjunción adversativa “pero”, como de no estar del todo convencido con la respuesta que el presidente daba. Y no excluyó la repregunta, aunque podría haber insistido más cuando el entrevistado las intentaba sortear (los Mossos coordinando la Guardia Civil, que su partido quiere fuera de Cataluña; uso de pelotas de goma cuando están prohibidas en Cataluña; hacer propuestas, como poner plazo a una nueva consulta de autodeterminación, sin el conocimiento ni el consenso del socio de Govern). El presidente incluso se amparó en la ignorancia para evitar una respuesta en temas sobre orden público (“no conozco los detalles”, “tendría que preguntar usted al consejero Buch”).

Un error fue comenzar un par o tres de preguntas, que se suponían incómodas, con uno “perdone usted”. Un periodista no tiene que pedir perdón por preguntar, como estaba haciendo, lo que hay que preguntar. ¿De qué debía perdonarlo? ¿De hacerlo desde TV3? Mientras Sanchis estaba rígido en el sofá, Torra, más relajado, daba la sensación de estar en su casa. Un comentario de Torra que tendría que preocupar a los medios locales fue: “cuando hablas con la prensa internacional hablas con profundidad de todo”. ¿Aquí no se habla con profundidad? Desde luego, este jueves, no.

Lo que en el Parlament todo el mundo entendió como un compromiso del president —celebrar un referéndum en esta legislatura—, por la noche, en TV3, lo calificó de “propuesta” para negociar, como si fuera lo mismo. Corrección que ayer difundía la emisora en sus informativos.

Al final comentó que estaba leyendo un libro de Václav Havel, un escritor encarcelado por el régimen soviético que fue el último presidente de Checoslovaquia y el primero de la República Checa. Hay mucha sabiduría en sus escritos. Havel, autor muy respetado por Pasqual Maragall, decía que un acto que no tenga ninguna esperanza en un efecto inmediato, con el tiempo, puede ganar en importancia política. Pero también dijo que estamos obligados a luchar con energía contra cualquier germen de odio colectivo. Ojalá lea Torra a Havel con atención.

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