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Carreteras letales para la fauna

Entre los meses de enero y junio de este año, 96 animales han muerto atropellados cerca de los Aiguamolls de l’Empordà

Un teixó atropellat en una carretera de Girona.
Un teixó atropellat en una carretera de Girona.

Corzos, jinetas, jabalíes, tejones, búhos reales, águilas ratoneras, garduñas, carracas, zorros, ardillas, cigüeñas o serpientes de agua. 96 animales salvajes han muerto entre enero y junio de este año en las carreteras del Alt Empordà, principalmente en las zonas cercanas al Parque Natural de los Aiguamolls de l’Empordà. Una campaña ciudadana, que durará hasta final de año y promovida por los naturalistas de la Institució Altempordanesa per a la Defensa i Estudi de la Natura (Iaeden) en colaboración con los Amigos del PNAE, ha permitido localizarlos y contabilizarlos. El objetivo es ubicar los “puntos negros” para la fauna salvaje en esta comarca y solicitar medidas correctoras a la administración titular de las carreteras de esta zona para evitar esta masacre. La portavoz de los ecologistas, Marta Ball-llosera, sospecha que los atropellamientos detectados “son una mínima parte de la realidad”.

Entre enero y junio, una treintena de personas que han circulado por la zona han mandado información para conocer los puntos más peligrosos. Los conductores han informado de la especie atropellada, de la vía y del punto kilométrico. Así, se ha podido saber que la principal víctima de los vehículos motorizados es el erizo común (17 ejemplares atropellados), seguidos del jabalí (8), el tejón (6) y la jineta. También han muerto tres serpientes y hasta 17 especies diferentes de aves.
El término municipal con mayor siniestralidad es Castelló d’Empúries (con diversas carreteras que pasan por los Aiguamolls), con 26 atropellos. Otros puntos de siniestralidad se han localizado en Figueres, Peralada, Roses, Torroella de Fluvià y Vila-sacra. Los ecologistas consideran que “el Parque Natural Aiguamolls es un hotspot [punto de acceso] de biodiversidad sobre el que las grandes infraestructuras impactan negativamente”.

Ball-llosera ha mostrado la “gran preocupación” que sienten desde la Iaeden por el desdoblamiento que se está haciendo de la carretera que va desde Palau Saverdera a Roses (donde al inicio de las obras ya se detectó una nutria atropellada). Un 75% de esta vía pasa por el parque, lindando con una reserva integral”, la máxima protección que puede tener un territorio en Cataluña.

Durante este año la Iaeden ha desarrollado un proyecto de ciencia ciudadana para investigar y compartir información sobre la biodiversidad en el Alt Empordà. El objetivo es poner en valor el patrimonio natural de la comarca involucrando a investigadores locales y naturalistas, pero también a aficionados. Para ello se han hecho diversas actividades, desde censos de elementos de valor del patrimonio natural de la comarca, como el aguilucho cenizo o del chotacabras pardo, hasta salidas naturalistas como La noche anfibia o Hierbas medicinales y elaboración de ratafía, talleres, jornadas técnicas, charlas divulgativas y un curso de formación para pequeños naturalistas. 800 personas han podido disfrutar de un proyecto que ha sido posible gracias a las ayudas del Tercer Sector Ambiental de Cataluña del Departamento de Territorio y Sostenibilidad y se ha hecho junto a los Amigos del Parque.

De la memoria de 2018 del Parque Natural de los Aiguamolls, se desprende que fue el quinto año con mayor número de accidentes provocados por ungulados registrados en 110 kilómetros de vías de nueve municipios desde que se empezó a contabilizar en 2000. Se vieron implicados en accidentes 33 jabalíes y un corzo. El peor año fue 2013, con 37 jabalíes y 4 gamos.

El director del Parque, Sergio Romero de Tejada, pide que “por un momento nos pongamos en la piel de unos animales que durante toda su vida han utilizado en su hábitat unas zonas para desplazarse, cobijarse y buscar alimento y, de repente, lo encuentran todo modificado y se sienten perdidos”. Romero de Tejada considera necesario “que se haga un inventario claro de los puntos negros de las vías y que las administraciones lo remedien con pasos de fauna y modificaciones de trazados”.

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