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Diez muertos en una semana en las carreteras catalanas

La muerte de una niña y de dos hombres en Xerta constatan un julio negro

Turismo y furgoneta implicados en el accidente mortal de Xerta.
Turismo y furgoneta implicados en el accidente mortal de Xerta.

La muerte de dos hombres y de una niña de tres años tras un violento choque entre un turismo y una furgoneta en Xerta (Baix Ebre) sumaba este fin de semana tres nuevas víctimas a la negra lista de siniestralidad viaria en Cataluña. Posteriormente, también fallecerían un hombre de 51 años después que su coche diera varias vueltas de campana tras un accidente en la AP-7 en Sant Celoni (Vallès Oriental) y un motorista en una salida de carretera en la N-II, en Sant Pol de Mar (Maresme). Son, hasta hoy, 98 personas las que han muerto en las carreteras catalanas en lo que llevamos de año, 18 de ellas en el mes de julio. Diez en una semana.

El repunte de la siniestralidad se produce justo después de que el director del Servicio Catalán de Tráfico (SCT), Juli Gendrau, organizara una rueda de prensa el pasado viernes para dar un “toque de alerta” a los conductores en unos días en los que los desplazamientos se multiplican. Gendrau lamentó entonces que los “malos presagios” que preveían para la segunda quincena de julio, parecían cumplirse. Tras su comparecencia, cinco muertos en 48 horas constatan los peores augurios y anticipan un verano trágico en cuanto a siniestralidad viaria.

El año pasado 44 personas murieron entre julio y agosto. En este sentido, con agosto a la vuelta de la esquina, los temores crecen, atendiendo al hecho que es el mes de mayor movilidad viaria. Según Gendrau, “la mayoría de los accidentes son evitables” y es necesario poner atención en la conducción para no tener distracciones, así como evitar el alcohol, respetar los límites de velocidad y usar los sistemas de seguridad, como el casco y el cinturón.

En el caso del accidente de Xerta, el padre de la menor fallecida era el conductor del vehículo y, según reportaron varios testigos del choque y confirmaron luego los Mossos d'Esquadra, conducía a alta velocidad y de manera temeraria, realizando adelantamientos por una carretera con largos tramos de línea continua. Además, la niña no iba debidamente sujeta en una silla infantil. El accidente ha causado una fuerte conmoción en la zona. El conductor y padre de la fallecida tenía 30 años y era vecino de Tortosa. Entre su círculo de amistades era conocida su afición por los coches y la velocidad.

En las últimas horas los Mossos d’Esquadra han detenido en Sant Julià de Ramis (Gironès) un conductor de 43 años que conducía bebido y a 212 kilómetros por hora por la AP-7 y a otro conductor que circulaba a 186 kilómetros por hora por la C-55 en Súria (Bages).

 

 

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