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Los montadores instan a Fira a negociar para “salvar” el Sónar

El festival sigue en vilo a la espera de que se resuelva el conflicto laboral

Trabajadores montan el Sónar en las instalaciones de Fira de Barcelona.
Trabajadores montan el Sónar en las instalaciones de Fira de Barcelona. EFE

El conflicto laboral entre Fira de Barcelona y los montadores de estructuras aéreas de espectáculos sigue enquistado y amenaza con impedir la celebración del Sónar. Los trabajadores, en huelga porque consideran que Fira no garantiza sus puestos de trabajo ni sus condiciones en la nueva licitación del servicio, han instado este lunes a la institución a negociar para “salvar” el festival. “Si Fira acepta nuestras condiciones, 60 personas están preparadas para poder montar el Sónar en 36 horas”, ha afirmado en rueda de prensa Isaac Flix, portavoz del Sindicato de Riggers. El montaje del festival continúa, pero los trabajadores presentaron una demanda al considerar que se vulnera su derecho a la huelga. El juez decide este martes si acepta las medidas cautelares y obliga a pararlo o hasta a desmontarlo.

A tres días de que empiece el festival, las dos partes han mantenido hoy una intensa negociación —aunque sin la mediación del departamento de Trabajo pero no han llegado a ningún acuerdo. Los contactos continuarán mañana, cuando el juzgado de lo social número 27 de Barcelona decida sobre las medidas cautelares solicitadas por los trabajadores, después de que hoy haya oído a las partes.

El juez se pronunciará así sobre la decisión de Fira, gobernada por el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y la Cámara de Comercio, de contratar a dos empresas para montar el festival para evitar los efectos de la huelga. La institución defiende que puede contratar a otras empresas ya que no tiene exclusividad con la empresa cuyos trabajadores están en huelga. Por su parte, los riggers—nombre que reciben estos profesionales— les acusan de vulnerar su derecho a la huelga y destacan el apoyo recibido en el sector, que ha hecho que las nuevas empresas que trabajan para Fira hayan tenido que contratar a trabajadores extranjeros. 

El conflicto tiene su origen en la nueva licitación del servicio de rigging. Fira de Barcelona tiene, desde hace cuatro años, un contrato con la empresa UTE Rigging para montar las estructuras aéreas de los eventos. Los trabajadores de esta compañía destacan que durante estos años han conseguido blindar una serie de condiciones laborales en un convenio colectivo de empresa. En los pliegos de la nueva licitación del servicio, hecha pública a finales de junio, Fira no incluyó ni la información de estas condiciones ni la obligación de subrogar a los trabajadores. Los trabajadores aseguran que, si consiguen el compromiso de que se garantizarán estas condiciones, desconvocarán la huelga y montarán el festival.

Fira, por su parte, asegura que no puede incorporar las peticiones de los trabajadores en huelga, ya que, explican fuentes de la institución, la ley no obliga a ello y hacerlo plantearía problemas legales para la concurrencia de nuevas empresas al concurso. 

Los riggers acusan además a Fira de no asumir su responsabilidad en el conflicto y de no querer sentarse a negociar. La institución explica que ha mantenido contactos con los trabajadores, aunque consideran que no deben hacerlo de forma oficial porque, argumentan, el conflicto es entre los riggers y UTE Rigging.

Mientras, los organizadores del festival siguen en vilo por la celebración del Sónar. Ante la posibilidad de que el juez acepte las medidas cautelares y la falta de acuerdo impidan la celebración del festival, la Generalitat resaltó ha resaltado en un comunicado la importancia de este festival y confía en que se celebre.

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