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Joan Font compra la mitad de Bon Preu a su hermano

El acuerdo en la cadena de supermercados pone fin a años de litigio

bon preu
Un supermercado del Grupo Bon Preu. Europa Press

La cadena de supermercados Bon Preu ha anunciado este viernes un acuerdo entre los dos accionistas de la empresa, los hermanos Joan y Josep Font, que pone fin a años de disputa. Balloo Inversions, controlada por el presidente de Bon Preu, Joan Font, comprará el 50% de la empresa a Espai d’Inversions, propiedad de Josep Font. El presidente de Bon Preu se hará así con el 100% de las acciones de la empresa. El importe de la operación, avanzado por La Vanguardia, ronda los 350 millones de euros, 200 millones menos de lo que había pedido inicialmente Josep pero 140 millones más de lo que había fijado Joan.

En un comunicado, el grupo Bon Preu asegura que la reordenación accionarial “asegura la continuidad del Grupo Bon Preu en su integridad, en su estrategia de crecimiento, de generación de riqueza y de puestos de trabajo en la que se encuentran inmersos desde sus inicios”. Bon Preu, el primer grupo de distribución de Cataluña, es propietario de 131 supermercados Bon Preu, 54 hipermercados Esclat y 49 gasolineras EsclatOil.

El litigio entre los hermanos Font empezó por el desacuerdo a la hora de pagar dividendos. A pesar de que la empresa no ha dejado de crecer —en 2018 facturó 1.350 millones de euros, y este año la empresa prevé cerrarlo en 1.500 millones—, Joan se resistía a abonar los dividendos, y Josep discrepaba de las cuotas de poder que había asumido su hermano a pesar de ser propietarios a partes iguales.

La pugna se abrió en julio de 2017, cuando Josep Font ejerció el derecho de separación e instó a su hermano a comprarle su parte. Empezó entonces un litigio judicial para ponerse de acuerdo en el valor de la empresa: ambos encargaron informes, que mostraron valoraciones muy dispares. Josep, entonces vicepresidente de la compañía, pidió al juzgado que fijase la valoración de la empresa, pero la juez desestimó la demanda.

La sentencia abría la puerta a la única solución posible tras constatarse las diferencias en la valoración: la división en lotes de la empresa. Consciente de que esta decisión pondría en peligro el crecimiento de la empresa, Josep renunció a sus cargos en enero de este año en favor de su hijo Abel, en un gesto con el que, explicaron entonces, querían mostrar voluntad de negociar.
Fuentes del entorno de Espai d’Inversions señalan que este principio de acuerdo es un “esfuerzo muy importante para que la solución no afecte a la compañía”. La venta se hará progresivamente y con el compromiso de que, por ahora, el litigio judicial quede paralizado.

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