Sinaí Giménez, el ‘rey de los gitanos’, evita la cárcel a condición de no delinquir en cinco años

'Morones' y 'Zamoranos' cierran un acuerdo con la fiscalía por la reyerta en el mercadillo de Cangas para no ir a prisión

Sinaí Giménez.
Sinaí Giménez.ANXO IGLESIAS

El esperado juicio en el que las dos etnias gitanas, Morones y Zamoranos, se han sentado por primera vez en el banquillo tras años de enfrentamientos por los puestos de los mercadillos y en medio de un inusual operativo policial, se ha ventilado este lunes con un acuerdo de conformidad con la Fiscalía de Pontevedra. Según esta negociación entre el fiscal y los abogados de los 12 acusados por la reyerta ocurrida en el mercadillo de Cangas en octubre de 2016 ninguno de ellos irá a la cárcel.

Sinaí Giménez, el `rey de los gitanos’, que se enfrentaba a 13 años y medio de prisión, la mayor condena, ha aceptado un año de cárcel por cada uno de los cuatro delitos de lesiones por los que iba a ser juzgado. El acuerdo de conformidad no supondrá el cumplimiento de la pena si en los próximos cinco años el líder de Los Morones no comete ningún delito. La misma condición le ha impuesto el fiscal a su hermana María Consuelo Giménez para rebajar la solicitud de la condena de diez años y medio a tres años de prisión. Al resto del clan se ha impuesto una multa administrativa.

Además de rebajar las condenas, el acuerdo servirá de acicate para rebajar la tensión entre las dos familias de feriantes. Los términos del juicio de conformidad fueron supervisados previamente por el consejo de ancianos que proclamó a Sinaí Giménez ‘rey de los gitanos’ y que hace apenas dos semanas también propuso firmar un “acuerdo de paz” con los Zamoranos para repartirse los mercadillos.

A su llegada a los juzgados Sinaí Giménez que se declaró “hombre pacífico”, dijo que lo interesante del acuerdo “es que nadie vaya a la cárcel y así se calma la situación”. También explicó que este juicio derivó de la invasión de su puesto de venta en el mercadillo de Cangas. “Yo no soy ningún delincuente. A mi me pegaron por defender a mi mamá después de que ella presentase una denuncia en la fiscalía por la compraventa de niños robados”, afirmó el controvertido líder gitano.

La entente entre ambas familias se produce en vísperas de otro juicio que es el mayor proceso judicial que tienen pendiente la familia Giménez en el que 13 zamoranos declararán contra los Morones como testigos protegidos de la fiscalía por presuntas extorsiones en los mercadillos. Para el abogado de los Morones, Mario Sánchez, el objetivo del acuerdo alcanzado este lunes “es un primer intento de llegar a la paz entre las partes de una vez por todas, otra cuestión es que se logre”.

Por parte del abogado de los Zamoranos, Alfredo Iglesias, el acuerdo se debe a una “situación compleja" y por los retrasos en la instrucción del caso "No tenía sentido alargarla en sede judicial y solo quedaba abordarla de forma breve y mínimamente satisfactoria para todos”.

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Iglesias también ha confiado en que este acuerdo suponga un "punto de inflexión entre la familia Giménez Jiménez y los que no forman parte de su círculo familiar y comercial", en alusión a los zamoranos, a quienes ha calificado como "familias pacíficas sometidas durante años a ciertas presiones" por parte de los Morones. El último conflicto entre familias se desató tras los disparos que supuestamente realizó uno de los hermanos Giménez en mayo pasado cuando los Zamoranos celebraban una despedida de soltera, resultando dos jóvenes heridos de gravedad.

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