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Una concejal de Colau denuncia insultos machistas en la investidura

“Nos llamaron putas, guarras y zorras”, lamenta la edil del Ayuntamiento de Barcelona Laura Pérez refiriéndose a las protestas del sábado en la plaza de Sant Jaume

Laura Perez
La concejal Laura Pérez (con gafas), detrás de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en la plaza de Sant Jaume el sábado, día del pleno de investidura. EL PAÍS

La que fuera concejal de Feminismos y LGTBI en el Ayuntamiento de Barcelona y, desde este sábado, tercera teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laura Pérez, ha denunciado en su cuenta de Facebook los insultos machistas que recibieron la alcaldesa Ada Colau y el resto de las concejales de Barcelona en Comú (BComú) cuando atravesaron, tras la investidura de la primera edil, los escasos metros que separan el Ayuntamiento de la ciudad del Palau de la Generalitat. Pérez denuncia que, durante los instantes que tardaron en atravesar la plaza de Sant Jaume escucharon cómo centenares de personas —convocadas por entidades y partidos independentistas— les gritaban "putas, guarras y zorras”.

Ada Colau fue reelegida el sábado alcaldesa de Barcelona gracias a un pacto con el PSC y tres votos de la candidatura de Manuel Valls. La líder de los comunes repite como primera edil pese a que la lista más votada fue la de ERC, liderada por Ernest Maragall. Centenares de simpatizantes independentistas se concentraron en la plaza Sant Jaume con la intención de afear la investidura de la regidora.

“Pese a la ilusión de comenzar un nuevo mandato al servicio de Barcelona, ayer [por el sábado] fue un día muy duro. La alcaldesa y varias concejalas sufrimos la violencia verbal específica, aquella que está reservada para las mujeres”, lamenta la concejal. La edil también denuncia que algunos de los manifestantes lanzaron monedas, botellas y bolas de papel a su paso por Sant Jaume. “Como representante pública estoy acostumbrada a que me interpelen en la calle y en los espacios de participación. A veces para criticar duramente nuestra actuación política. Creo que eso forma parte de la vida democrática, pero lo que pasó ayer fue doloroso y, sobre todo, un ataque a todas las mujeres que hemos dado el paso de entrar en política”, continúa.

La tercera teniente de alcalde ha concluido su texto con una promesa: “Haré todo lo que esté en mis manos para que los ataques personales y el machismo no tengan ningún espacio en la vida política de Barcelona. Sé que somos mayoría los que pensamos así en todos los partidos”.

La Guardia Urbana de Barcelona cifró en 2.300 las personas que siguieron el sábado el pleno de investidura del Ayuntamiento de Barcelona desde la plaza Sant Jaume. En ese lugar había seguidores de la alcaldesa de la capital catalana, pero la mayoría de concentrados protestaba contra Colau exhibiendo pancartas y profiriendo gritos. Cuando Ada Colau salió del Consistorio a la plaza junto con el resto de concejales para dirigirse a la Generalitat, el ambiente se convirtió en un grito incontrolado contra la líder de Barcelona en Comú.

EL PAÍS se ha puesto en contacto con Laura Pérez, que ha respetado la libertad de expresión de los asistentes al acto, pero ha denunciado: “Las ediles por el hecho de ser mujer recibimos el sábado un ataque diferenciado. No solo nos llamaban 'traidores' y nos gritaban 'fuera fuera'… a nosotras además nos llamaban 'putas y zorras”. La concejal asegura que no se puede normalizar el nivel general de violencia, incluida la verbal. Pérez lamenta que mientras unas ediles recibían insultos “otras estaban aplaudiendo”, en alusión a las representantes de ERC y Junts per Catalunya, que vitoreaban e incluso se abrazaban a los manifestantes convocados en la plaza.

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