Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Picasso recibe a la familia del “cantaor cubista” Morente

La ‘performance’ podrá verse en la muestra ‘En el nombre del padre’ del museo barcelonés del pintor, a partir del 7 de junio

La familia de Enrique Morente en la performance para las Meninas de Picasso.
La familia de Enrique Morente en la performance para las Meninas de Picasso.

En diciembre de 2010, una semana antes de morir, Enrique Morente cantó, acompañado solo de sus palmas, ante el Guernica de Picasso, los poemas del pintor rescatados para Pablo de Málaga, el último trabajo del cantaor. Durante las cinco horas que estuvo en el museo Morente estuvo concentrado y emocionado. Tanto como toda su familia: la que fue su mujer Aurora Carbonell; sus tres hijos, Estrella, Soleá y Enrique, su yerno, el torero Javier Conde, casado con Estrella y su suegra, de 89 años, Rosario Muñoz, durante su participación en la emocionante Compases, silencios y libertad. Performance para Las Meninas de Picasso; una de las piezas de la exposición En el nombre del padre que abrirá sus puertas en el Museo Picasso el 7 de junio. Sorprende ver vacías las salas de este museo barcelonés, uno de los que más visitantes reciben cada día. Pero los pocos privilegiados que pudieron asistir a la grabación de esta pieza se emocionaron viendo la pasión y la energía que derrocha esta familia en todo lo que se propone.

“Los pinceles de Velázquez, los ojos de Picasso y el cante de Morente”, repetían una y otra vez todos a la vez. La escenificación arrancó con todos inmóviles en el centro de la sala de Las Meninas, la serie completa sobre el famoso cuadro de Velázquez que Picasso pintó en 1961 y que donó en 1968 a su museo. En el centro, Soleá, sentada vestida con un miriñaque. Tras escuchar el ladrido de un perro, Estrella sale de una de las esquinas arrastrándose del suelo y acercándose, ladrando y cantando mientras busca las caricias de su hermana que apenas puede moverse por la estructura que se lo impide. Tras un zapateado de uno de los bailarines, Soleá se arranca a cantar y consigue liberarse de la estructura comenzando a un movimiento desordenado de todos.

En un momento dado, se escucha la voz de Morente recitando uno de los poemas de Picasso y todos, como una piña, acaban levantando sus brazos al aire. Al final, Aurora Carbonell danza y canta delante del gran cuadro de Picasso que reproduce la obra de Velázquez en tonos grises. “Picasso fue la gran inspiración de Morente, el único cantaor cubista”, explica su viuda que explica que la historia reflexiona “sobre la desigualdad, la privación de libertad y el abuso de poder y acaba lanzando un mensaje de esperanza”.

La exposición abrirá sus puertas el 7 de junio con la intención de explorar la pervivencia del legado artístico y vital del pintor a través de las obras de Cristina Lucas, Daniel García-Andújar, Eulalia Valldosera, Miquel Barceló, Pilar Albarracín, Santiago Sierra y de la familia de Morente.

Más que un homenaje o una reinterpretación del pintor se trata de “explicar cómo los artistas actuales pueden ver a Picasso como un padre al cual deben respeto, pero también cómo reflexionan sobre su influencia patriarcal y cómo son capaces de deconstruir y reinterpretar su obra desde nuevos paradigmas y perspectivas”, aseguró Rosa Martínez, comisaria de la muestra que ayer no quitaba ojo a los apasionados familiares en esta acción de respeto doble a Picasso y a Morente que hace nueve años estuvo durante horas junto a la gran obra de Picasso, gritando y aullando como hacen los personajes del cuadro para denunciar el horror de la guerra.

 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >