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Waterloo estudia multar a Ciudadanos por el acto de Arrimadas ante la casa de Puigdemont

La policía ha abierto tres procedimientos por manifestación ilegal, ruido y vehículos mal aparcados

Acto de Arrimadas frente a la casa de Puigdemont, este domingo.

La policía de Waterloo analiza si el acto organizado por Ciudadanos el domingo frente a la casa de Carles Puigdemont incumplió varias normas administrativas. Durante el evento intervino la líder del partido en Cataluña, Inés Arrimadas, que estuvo arropada por los diputados de la formación en el Parlament.

En un comunicado remitido este jueves, el Ayuntamiento de Waterloo precisa que los agentes han abierto varios expedientes: uno por manifestarse en la vía pública sin autorización, otro por el ruido de los generadores eléctricos empleados —que provocaron quejas de los vecinos— y cinco por vehículos mal estacionados. Según el reglamento, el permiso de manifestación debía haberse solicitado con 30 días de antelación, y aunque no sucedió, la policía tenía potestad para disolver la concentración. La multa por esa falta oscila entre los 25 y los 175 euros. Y es de 110 euros por la infracción al estacionar.

El Consistorio no ha aclarado el montante total de la multa a la que se expone Ciudadanos si finalmente se prueba su responsabilidad. Y ante los bulos que circulaban por redes sociales, que cifraban la sanción en 7.000 euros, ha desmentido esa cantidad. Los responsables municipales aclaran que la sanción no será tan elevada, si bien indicaron que no harán pública la cuantía por razones de "confidencialidad".

La noticia, adelantada por el diario Ara, ha sorprendido a Ciudadanos. Un portavoz del partido en Bruselas afirma a este diario que no han recibido ninguna notificación, e insiste en que comunicaron a las autoridades locales que atenderían a los medios en ese punto. Además, argumentan que no se trató de una manifestación ni de una concentración: rebajan la entidad del acto a unas meras declaraciones a la prensa.

El tiempo que Arrimadas pasó junto en la zona rondó los 15 minutos. Primero posó para una foto junto a sus compañeros del Parlament sosteniendo una pancarta en la que se leía: "¡La república no existe, Puigdemont!". Y a continuación habló unos ocho minutos ante un micrófono colocado en la explanada situada ante la mansión. Sin embargo, el despliegue incluyó una furgoneta mal aparcada y un generador que perturbó la tranquilidad dominical de los vecinos, como así le hicieron saber inquilinos de casas cercanas a los agentes de policía, que se desplazaron en un coche hasta el lugar y presenciaron todo el evento.

En el texto, el Ayuntamiento de Waterloo acusa a Ciudadanos de manifestación ilegal por concentrar a "una multitud que pudo obstaculizar la circulación de los vehículos o incomodar a los peatones". Así como de "causar alboroto un domingo sin ninguna causa justificada, perturbando la tranquilidad de los habitantes por la actividad de un generador".

En total, más de medio centenar de personas acudieron a la convocatoria de Arrimadas sumando los parlamentarios de su grupo, periodistas y varios curiosos. Un funcionario deberá determinar ahora si incumplió el reglamento de la localidad y cuántos euros deberá añadir al coste de un viaje concebido, según Ciudadanos, para decirle a Puigdemont —con el que rehusó reunirse— ante su residencia que la república no existe.

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