Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Josep Maria Pou quiere devolver el Romea al circuito del gran teatro europeo

El nuevo director artístico de la sala compaginará el cargo con su carrera de actor

El actor Josep Maria Pou.
El actor Josep Maria Pou.

El capitán Ahab dirigirá el Teatre Romea. Josep Maria Pou ríe con ganas al otro lado del teléfono desde Madrid, donde hoy estrena el Moby Dick que protagoniza. “Sí, lo del Romea es una gran aventura y el símil naval de la singladura es bueno, pero ostras, no jodas, Ahab cuando zarpa con el Pequodsabe que va a la muerte, yo confío que me vaya mejor”.

Focus anunció ayer el nombramiento de Pou (Mollet del Vallès, 1944), como director artístico del Romea, nave insignia de los teatros del grupo y que estaba sin capitán (aunque no sin rumbo) tras la muerte del anterior director Carles Canut el pasado septiembre. Pou dejará la dirección del Teatro Goya, otro de los teatros de Focus y que el director y actor ha resituado con éxito en el panorama del teatro barcelonés, para dirigir el Romea.

“Cambio de sede, y cambio de intereses y objetivos”, explica Josep Maria Pou, que de momento, con la gira de Moby Dick, se da un tiempo para plantearse las cosas. “Hasta octubre no soy responsable de lo que ocurra en el Romea”, puntualiza. “Tengo muy claro que pasar del Goya al Romea es pasar de un teatro a otro muy distinto. Cuando cogí el Goya en el 2008, con Els nois d'Historia, partía de cero y había que instigar y fidelizar al público. En el Romea esa tarea no hay que hacerla. El Romea tiene ventajas y handicaps. Es ya un gran teatro, el de más prestigio de Cataluña, conocido en toda Europa. He de procurar que ese objeto de cristal maravilloso no se me rompa en las manos. Lo que me propongo es recuperar lo que el Romea fue hace años, su relación con los centros de producción del resto de España y de Europa. Calixto Bieito consiguió, con Focus, que lo fuera, un referente a ese nivel nacional e internacional. Yo quiero ponerlo otra vez en el circuito de grandes teatros europeos donde estaba antes de la crisis. Sin olvidar las limitaciones presupuestarias de que este es un teatro privado. Manteniendo ese valor que tiene, de teatro con larga tradición y de calidad. El Romea no es un teatro cualquiera”. Pou, que espera “no decepcionar”, recalca que apostará por una programación de calidad con el doble objetivo “de convencer al público joven de que no todo el teatro de repertorio está lleno de polvo, y al de más edad de que no hay que tener miedo a los nuevos creadores y los nuevos lenguajes”.

Pou recuerda su larga vinculación personal con el Romea, donde “hice por primera vez en mi vida teatro en catalán, en 1987, con És així si us ho sembla, de Pirandello, dirigido por Herman Bonnín, cuando el Romea era el Centre Dramàtic de la Generalitat, y luego ya con Focus, Celobert, en 2003, El rei Lear, en 2004, o Sócrates, juicio y muerte de un ciudadano, en 2015”.

¿Seguirá actuando? “Hombre sí, no tengo ninguna cláusula que lo impida. Como en el Goya intentaré compatibilizarlo con la dirección del teatro. Pero claro tendré que bajar un poco el ritmo”. ¿Siente pena por dejar el Goya, tan suyo? “Un poco sí, estoy muy orgulloso de lo que he hecho allí, pero me hace mucha ilusión llegar al Romea”. Pou piensa ya en el espectáculo que abrirá su etapa en el Romea. “No puedo adelantar nada pero en el Romea tienen que haber grandes títulos del teatro contemporáneo y del repertorio universal visto a través de los ojos de los nuevos cradores”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >