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Naturgy cerrará en 2020 las centrales de Meirama, La Robla y Narcea

Promete para la planta coruñesa un plan con 40 recolocaciones y 37 salidas pactadas, y una inversión que "podría alcanzar" los 80 millones en un parque eólico, además de un centro de gas renovable aún en estudio

El lago artificial, junto a una central térmica.
El lago artificial, junto a una central térmica.

Naturgy ha pedido el cierre en 2020 de la central térmica de Meirama, en A Coruña, además de sus otras dos plantas de carbón, situadas en La Robla (León) y Narcea (Asturias), según han confirmado fuentes de la empresa. La medida afectará a unos 180 puestos de trabajo, 77 de plantilla y un centenar de auxiliares. Para los primeros, compromete 40 recolocaciones y 37 salidas pactadas. La compañía prometió hace más de tres años, en 2015, una inversión de casi 100 millones de euros para adaptar la factoría, pero esa cuantía nunca se llegó a ejecutar, por lo que tampoco se desarrollaron las actuaciones de renovación tecnológica. Se trata de la tercera empresa energética que cierra todas sus plantas de carbón en España, después de Iberdrola y Gas Natural.

Ahora ha registrado la solicitud de cierre de la planta de carbón de Meirama en el Ministerio para la Transición Ecológica, previa comunicación al Gobierno gallego, según informa a través de una nota de prensa. La firma asegura haber diseñado "un plan de adecuación" para los 77 trabajadores de Meirama, que "contempla la recolocación de una gran parte de ellos y salidas pactadas para el resto". En concreto, "casi 40 de los 77 empleados", dice, "seguirán vinculados a la empresa, participando en los trabajos de desmantelamiento o siendo ubicados en otras unidades de la compañía". El resto de trabajadores "se desvincularán de la compañía a través de salidas pactadas".

Además, afirma, propondrá a las empresas auxiliares de la comarca "continuar trabajando para los nuevos proyectos renovables de Naturgy que sustituirán a la térmica". "Naturgy hará lo posible por favorecer su contratación para acometer los trabajos de cierre y desmantelamiento de la planta, así como para el desarrollo del plan alternativo", indica.

Y es que, para Meirama, Naturgy anuncia un plan por el cual prevé invertir unos 80 millones de euros, en un parque eólico y en un centro avanzado de gas renovable. En el comunicado, compromete además una iniciativa "para atraer nuevos proyectos industriales" al emplazamiento de Meirama, "en colaboración con la Xunta de Galicia". Precisamente el conselleiro de Economía de la Xunta, Francisco Conde, al trascender la noticia del cierre, reclamó este miércoles a Naturgy alternativas para el empleo de la central de Meirama, tras acusarle de "incumplir de nuevo sus compromisos con Galicia". El responsable de la Xunta considera la propuesta que Naturgy ofrece como alternativa "claramente insuficiente", y advierte de que los parques eólicos son una opción que se pueden montar en otros lugares de forma complementaria, pero que para las instalaciones industriales de Meirama debería haber otro plan de futuro.

Según argumenta la empresa, son "las políticas energéticas impulsadas por Europa y España, junto al actual contexto de mercado y regulatorio", los que "no permiten la viabilidad económica de las centrales de generación con carbón". En concreto, el plan "alternativo" que la empresa anuncia para "la zona" es uno en el que "ya se está trabajando" y que "constará de la construcción de un parque eólico adicional en Meirama", con una potencia que fija en unos 65 megavatios.

La energética precisa también que está realizando "un estudio de viabilidad para poner en marcha" el mencionado centro de gas renovable, a partir de residuos ganaderos y orgánicos industriales (residuos pesqueros, conserveros, lácteos, etcétera). En una primera fase, según explica, este centro tendría una producción de biometano e inyección a la red de cuatro millones de metros cúbicos anuales, además de "la posibilidad futura de ampliación a una planta de mayor escala una vez evaluada su viabilidad".

"El desarrollo eólico, junto con el de gas renovable, podrían alcanzar una inversión de alrededor de los 80 millones de euros, adicionales a la inversión que ya se había previsto en el plan estratégico de la compañía para Galicia", señala. Por último, insiste en que el cierre se enmarca "dentro de un nuevo contexto regulatorio medioambientalmente más exigente, en el cual es obligatorio afrontar nuevas inversiones para que las plantas puedan continuar funcionando más allá de 2020". Además, concluye, "los actuales precios de mercado, el mayor coste de precio del dióxido de carbono y las tasas medioambientales han agravado todavía más la viabilidad económica de estas plantas".

Grupos ecologistas

Organizaciones ecologistas han celebrado este miércoles la solicitud de cierre por parte de Naturgy de la central térmica de Meirama, en Cerceda (A Coruña). A través de una nota de prensa, Greenpeace aplaude la decisión y que, de las 16 centrales térmicas de carbón que hay en España, nueve cerrarán en 2020 "y el resto debería hacerlo antes de que termine 2025".

"Las eléctricas deben involucrarse de forma proactiva en la generación de nuevos empleos sostenibles en las zonas afectadas", considera el colectivo. A su juicio, "una planificación con fechas de abandono de los combustibles fósiles es esencial para que la transición sea justa y aceptada".

El pasado noviembre, activistas de Greenpeace pintaron un mural de grandes dimensiones en la central térmica que califican como la "más contaminante" de Naturgy, Meirama, para reclamar su cierre. Antes del inicio de la cumbre internacional del clima las diferentes organizaciones que conforman 'Un Futuro Sin Carbón' se movilizaron por toda España, incluyendo todas las comunidades autónomas donde aún hay centrales térmicas de carbón para pedir su cierre.

Por su parte, la Plataforma Galiza, un futuro sen carbón celebra el anuncio, "un importante avance en la transición hacia un sistema energético 100% renovable, cada vez más urgente ante la situación de emergencia climática global". A juicio de la plataforma, es preciso "acompañar el cierre de medidas justas para los trabajadores afectados por la clausura de una de las industrias más contaminantes".

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