Colau cambia la norma comercial en el Paral·lel

El nuevo plan de usos estable unas distancias mínimas entre las cuales no se pueden abrir algunos negocios

Façana de l'Arnau en obres el 2011.
Façana de l'Arnau en obres el 2011.M. Minocri

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona aprobó ayer el plan de usos comerciales de la avenida del Paral·lel con el que según la teniente de alcalde de urbanismo, Janet Sanz, se quiere “garantizar el equilibrio de usos, evitar la gentrificación y preservar el comercio local y de proximidad, el interés público, la protección del entorno urbano y la convivencia ciudadana”. El plan establece una serie de distancias mínimas entre las cuales no se puede instalar comercios similares y unos radios en los que se acota la presencia de restaurantes y bares degustación.

El plan no afecta a los comercios actuales y entrará en funcionamientos “antes o después del próximo verano”, según anunció Sanz. La teniente de alcalde aseguró que gracias al nuevo plan de usos se evita “el monocultivo de usos de la restauración y el ocio nocturno” y se favorece la continuidad de los vecinos.

En diciembre de 2017 el gobierno de Colau dictó una suspensión de licencias para estudiar la avenida. Tras el análisis, ha constatado que uno de cada tres locales del Paral·lel está destinado a actividades de concurrencia pública (restauración, espectáculos, actividades musicales, juego y atracciones, culturales, sociales y audiovisuales). Hay 107 licencias de este tipo lo que supone el 33,54% del total (319). La mayor parte de la actividad de concurrencia pública de la avenida está relacionada con la restauración, el 91,59%. Los negocios relacionados con la cultura se concentran en la confluencia de Nou de la Rambla y la plaza de la Bella Dorita.

El nuevo plan de usos prohíbe la implantación de ningún tipo de establecimiento comercial de nueva creación en locales continuos a una vivienda. La gran novedad es que el plan determina que cualquier negocio relacionado con la exhibición sexual o pornográfica deberá situarse a un mínimo de 200 metros de los centros docentes y sanitarios y las instituciones. La distancia se reduce a 100 metros si se trata de comercios vinculados a los juegos de azar y recreativos.

En radios de 150 metros solo se permitirá un máximo de cinco establecimientos relacionados con la restauración y el comercio alimentario con degustación. También se establece unas distancias mínimas entre locales de la misma clasificación. Estas distancias serán de 100 metros en los negocios de exhibición o espectáculos en recintos cubiertos (cine, teatro, conciertos…), 200 metros en negocios relacionados con actividades deportivas, musicales, venta de caramelos, helados y venta o alquiler de bicicletas. Los gimnasios donde se practique aeróbic o actividades similares, karaokes, bodegas, supermercados o servicios turísticos deberán mantener entre ellos una distancia de, como mínimo, 400 metros.

Otras de las novedades del plan es la exigencia de la doble puerta de acceso en negocios con actividad musical. En las zonas donde se concentra la mayor parte de las actividades culturales (Viladomat, Margarit y Cabanes) el plan aplica condiciones diferentes. De tal manera que como la actividad principal de estos lugares es la representación teatral y musical quedan excluidas del cumplimiento del plan de usos los bares de estas instalaciones.

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