Un tapiz de Joan Miró de una tonelada, a restauración

Los trabajos, de cara al público, permitirán ver el dorso de la obra

El enorme 'Tapiz' de la Fundación Miró, en la sala en la que será sometido a una puesta a punto.
El enorme 'Tapiz' de la Fundación Miró, en la sala en la que será sometido a una puesta a punto. Carles Ribas

En los atentados de Nueva York de septiembre de 2001 fallecieron miles de personas, pero también se perdió uno de los cinco enormes tapices que Joan Miró creó con ayuda de Josep Royo. Por suerte, toda la documentación de este Gran Tapiz que recibía a los trabajadores de la Torre 2 se conserva en la Fundación Joan Miró de Barcelona, que permite vez cómo era esta pieza de más de 60 metros cuadrados. Pero la fundación del pintor también posee la quinta pieza, que durante cuarenta años ha estado colgada en la misma pared, sin moverse, desde que el artista lo pensó para el museo que abrió sus puertas en 1979, convirtiéndose en una de las piezas destacadas de la colección. Pero ahora, esta enorme obra de casi una tonelada de peso, más de siete metros de alto y cinco de ancho, creada con yute, cáñamo, algodón y lana necesita una puesta a punto. “Una revisión”, según Marko Daniel, director de la fundación, que obligará a montar “una obra de ingeniería” que permita desplazar la obra al centro de la sala y actuar en el reverso. “Es algo excepcional que permitirá cumplir el deseo de Miró. Cuando concluyan los trabajos que se realizarán in situ ante la vista del público, será posible ver, durante un mes, los nudos y la materialidad de la parte posterior, hasta ahora invisible”, explicó Teresa Montaner, responsable del área de conservación de la Fundación.

Nueva temporada

La intervención del tapiz (entre el 25 de marzo y el 1 de mayo) es una de las actividades de la próxima temporada en la que destacan la lectura que el artista Antoni Llena realizará de las obras de Miró, que durante tres meses se ha zambullido, sin límites, en el prolífico archivo mironiano, una “cueva misteriosa de joyas invisibles para el público”, según Daniel. “El próximo verano presentará una lectura particular, una constelación mural de dibujos que hablará del proceso creativo y ofrecerá una mirada sorprendente sobre Miró y su obra", apuntó la historiadora del arte Montaner.

El director también destacó ayer la exposición Sound Lines, en la que se abordará la influencia entre artistas visuales como Kandinski, Klee, Kupka o Deanuy, entre otros, y la música a lo largo del siglo XX y la muestra de la arquitecta brasileña Lina Bo Bardi de la que podrá verse los dibujos e imágenes de su obra constructiva y su actividad como diseñadora de exposiciones.

Miró, aunque de entrada no lo parezca, admiró a Gaudí. De hecho, el joven aprendiz de pintor coincidió en las sesiones de dibujo del Cercle Artístic de Sant Lluc, a pesar de que no llegaron a conocerse personalmente. Esta relación se analizará en la exposición Joan Miró. Serie Gaudí, que podrá verse también en verano en las salas temporales. La admiración quedará patente en la serie de esculturas creadas en bronce; en la Serie Gaudí, 21 grabados protagonizados por seres fantásticos realizados por Miró y las fotografías de Joaquim Gomis que en 1952 fundó la Asociación de Amigos de Gaudí. y publicó varios libros sobre la obra del arquitecto.

Daniel insistió en la necesidad de que todas “las administraciones apoyen el sector cultural, cuyo esfuerzo beneficia a la ciudad y a todos” y explicó que su fundación, que cerrará el año con 360.000 visitantes tendrá en 2019 el mismo presupuesto de ocho millones de euros, “de los que el 80% proviene de recursos propios”.

Sobre la firma

José Ángel Montañés

Redactor de Cultura de EL PAÍS en Cataluña, donde hace el seguimiento de los temas de Arte y Patrimonio. Es licenciado en Prehistoria e Historia Antigua y diplomado en Restauración de Bienes Culturales y autor de libros como 'El niño secreto de los Dalí', publicado en 2020.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS