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Carpetazo judicial a la gran ola de incendios de Galicia por falta de pruebas

Las investigaciones trataban de esclarecer el origen intencionado del fuego, uno de ellos con dos víctimas mortales

Carpetazo judicial a la gran ola de incendios de Galicia por falta de pruebas

Las tres investigaciones judiciales abiertas tras la cadena de incendios simultáneos, supuestamente intencionados, que asolaron el sur de Pontevedra el 14 y 15 de octubre de 2017, una de ellas con dos víctimas mortales, han sido archivadas provisionalmente por falta de pruebas, según informó este martes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

Sobre el incendio que había cercado la parroquia de Chandebrito, en el municipio de Nigrán, por el que murieron dos mujeres atrapadas en una furgoneta cuando intentaban huir del fuego, el instructor ha decidido archivar el procedimiento para evitar que corran los plazos a la espera de unas pruebas periciales que se están practicando y dependiendo del resultado poder reabrir el caso. Maximina Iglesias y Angelina Otero, de 86 y 78 años, se salieron de la caravana de evacuación de vehículos por falta de visibilidad y se encontraron en una zona en llamas sin escapatoria posible.

En la segunda causa que se ha archivado se investigaba el incendio que se desató en los montes que rodean Baiona y que acabó alcanzando el casco urbano. Todos los indicios de la Policía Judicial también apuntaban a que había sido intencionado. Simultáneamente, varios fuegos cercaron el municipio vecino de Gondomar y la investigación del Seprona permitió imputar a dos hermanos, propietarios de una granja agrícola. Sin embargo, el juez también decidió cerrar la causa provisionalmente mientras no aparezcan nuevos indicios de la autoría de ambos investigados.

La ola de incendios, que se saldó en Galicia con casi 50.000 hectáreas quemadas y cuatro víctimas mortales, generó una gran alarma social por las sospechas sobre la posible intencionalidad de los fuegos por parte de grupos organizados, aunque esta teoría de la conspiración nunca se ha podido sustentar. En febrero de este año, el fiscal de Medio Ambiente señaló la existencia de cuatro identificados a los que se investigó por ser los presuntos autores de incendios de aquellos días. Uno de ellos fue un vecino de Vigo de 55 años, detenido el 18 de octubre por la Guardia Civil, por haber provocado un incendio en el municipio de Os Blancos (Ourense) cuando asaba unos chorizos. Llegó a entrar en la cárcel y un mes después quedó en libertad bajo fianza de 2.500 euros.

A continuación fue anunciada por la Xunta la investigación de una mujer de 74 años en Mos (Pontevedra), que quedó en libertad a la espera de que el juzgado de O Porriño tramitase el atestado de la Policía Autonómica. Los agentes le tomaron declaración y le atribuyeron tres fuegos en las inmediaciones de su vivienda. Más tarde, la policía adscrita a la comunidad autónoma tomó declaración a un tercer investigado por un fuego en Brión (A Coruña), que arrasó dos hectáreas de arbolado, por la negligencia de una quema al lado de su casa. Las diligencias se remitieron al juzgado de guardia de Negreira.

En noviembre de 2017, la Delegación del Gobierno informó de que se investigaba a un hombre de unos 50 años al que se consideraba autor de un fuego en Meis (Pontevedra) que afectó a más de 100 hectáreas y que obligó a evacuar a más de 70 personas durante la oleada de incendios.

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