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Juana Rivas ya tiene su sentencia

La madre sentenciada a cinco años de cárcel por sustracción de sus dos hijos ha recogido hoy el auto judicial y reactiva los tiempos judiciales

Juana Rivas, a su llegada a los juzgados de Granada para recibir su sentencia condenatoria.
Juana Rivas, a su llegada a los juzgados de Granada para recibir su sentencia condenatoria.

El juicio oral a Juana Rivas fue el 18 de julio. La sentencia, lleva esa misma fecha, aunque fue trasladada a los abogados de las partes nueve días después, el 27 de julio. Pero Juana Rivas la ha recogido en la mañana de este martes. Acompañada por otra mujer, en apenas 15 minutos ha cumplido el trámite. Fundamental, por otra parte, porque el caso no podía avanzar hasta que a ella le notificaran oficialmente el fallo. Ahora, los tiempos judiciales se activan de nuevo y se inicia el periodo de 10 días que tienen las partes para recurrir, plazo que vence el próximo 16 de octubre. Por esas cosas de la justicia, los 10 días desde el 27 de julio se han convertido en 81.

La razón para esta peculiar equivalencia depende, básicamente, de esa entrega en mano de la sentencia a Rivas y de cuánto ha sido capaz de alargar el proceso su abogado. Si a eso se le añade el mes de agosto, inhábil a efectos judiciales, las cuentas ya salen. El abogado de Rivas, José Estanislao López, recibió el fallo a través de su procuradora aquel viernes de final de julio. Inmediatamente, puso en marcha su maquinaria de petición de aclaraciones. El lunes y martes siguientes, antes de que terminara el mes, presentó dos peticiones de aclaraciones. Salvado julio y con agosto inhábil, tocaba esperar a septiembre. El letrado había solicitado cuatro o cinco aclaraciones referentes a la redacción de la sentencia o algunos aspectos técnicos. El 4 de septiembre, el juez respondió aceptando una de las peticiones –el cambio de nombre del letrado– y denegando todo lo demás.

Rivas estaba citada originalmente el día 5 del mes pasado para recoger la sentencia que la condenaba a cinco años de cárcel por sustracción de sus dos hijos menores, a quien se trajo de Italia a España, y seis años de pérdida de la patria potestad (la capacidad de tomar decisiones relevantes sobre sus hijos y su futuro).

Pero antes, desde finales de agosto, el juez ya tenía sobre su mesa otra petición para solicitar un retraso. Rivas estuvo en Italia todo el mes de agosto, pasando el verano con sus dos hijos, y debía quedarse en Cagliari hasta el 27 cuando se celebraría la última sesión del juicio que se sigue allí por la guardia y custodia de los hijos. Hasta el 2 de octubre Juana no estaría de vuelta en España. O eso, mantenían los abogados, o hacerle llegar a través de los medios de cooperación internacional que tiene la justicia la sentencia a Italia. El juez, Manuel Piñar, mostró una paciencia que no ha tenido hasta ahora y dio el visto bueno. Tampoco se ha extrañado mucho Enrique Zambrano, abogado de Francesco Arcuri, el denunciante, quien dice que “han usado todos los resquicios legales a su alcance para retrasar lo inevitable”.

El periodo de recurso se inicia el 2 de octubre y será solo el abogado de Juana Rivas quien haga uso de los 10 días. El letrado de Arcuri, que vio satisfechas sus peticiones casi en su totalidad, ha confirmado a este diario que no va a recurrir.

Cita en Italia por la guardia y custodia y cuatro denuncias más

El 27 de septiembre se volvieron a ver las caras Juana Rivas y Francesco Arcuri, al menos públicamente. Ocurrió en el juzgado de Cagliari que lleva la causa de la guardia y custodia de los dos hijos menores de ambos en la que parece ser la última sesión antes de que el tribunal dicte sentencia. Los niños, de 4 y 11 años, están en este momento bajo la guardia y custodia de su padre desde que en septiembre de 2017 se los llevara a Italia, un día después de que Juana Rivas se los entregara tras tenerlos un mes en paradero desconocido.

El juzgado de Cagliari tomó una decisión temporal el año pasado que daba la guardia y custodia a Arcuri durante unos meses. En octubre de 2017, se inició el juicio del que debe salir una guardia y custodia ya definitiva. En estos 11 meses, el tribunal ha examinado profusamente la relación entre los dos niños y sus progenitores a través de decenas de sesiones en el que los psicólogos forenses del tribunal y los de cada parte se han entrevistado con el padre, con la madre y con los niños, juntos y por separado. Tras la cita del jueves pasado, en el que cada parte resumió su parecer sobre el asunto, la guardia y custodia está ya esperando sentencia del tribunal.

Pero estos meses no han sido del todo pacíficos entre Rivas y Arcuri. Ella ha podido estar con sus hijos los fines de semana durante el curso escolar y un periodo más largo en verano. Según el círculo de Rivas, lo que le contaban los niños ha provocado que la madre presente en Italia cuatro denuncias contra Arcuri por maltrato hacia ellos. Ninguna ha sido admitida a trámite por los juzgados italianos.

A su salida del juzgado de Cagliari el jueves pasado, Rivas se quejaba de que “a los niños no los escuchan ni en España, ni en Italia, ni en ningún sitio”

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