Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La mejor novela negra, según Andreu Martín

El escritor dirige una colección para recuperar “grandes clásicos imprescindibles ausentes en catalán”

El escritor James Ellroy.
El escritor James Ellroy.

Hasta tres veces, como en la referencia bíblica, se negó el escritor Andreu Martín a dirigir una colección de novela negra en catalán para la editorial Efadós. Pero como el apóstol Pedro, o como una predestinación de un asesino o de una víctima muy propia del género, aunque no quería, lo ha acabado haciendo. Y así, bajo el epígrafe Biblioteca Andreu Martín, y aprovechando el marco de la 36ª Setmana del Llibre en Català, acaban de aparecer en el mercado L’assassí dins meu, de Jim Thompson; El gos dels Baskerville, de Arthur Conan Doyle, y Sopar per a ogres, de Manuel Quinto. La clave: buscar autores que le gustan y que entiende imprescindibles del género pero que, paradojas del sector, no pueden leerse en catalán porque no están ni siquiera traducidos o desaparecieron en la cada vez más devoradora cadena del libro.

“Sí, es cierto que ahora se edita mucha novela negra, pero son mayormente autores autóctonos de aquí y de actualidad; iremos recuperando cosas que en su momento me impresionaron mucho como lector o que a mi entender son grandes clásicos y que, incomprensiblemente, están aún ausentes de la literatura en catalán”, remacha el autor de Barcelona connection. Y pone raudo un ejemplo doble: “Este año se le ha dado el premio Pepe Carvalho a James Ellroy y el pasado, a Dennis Lehane; pues bien, en catalán no puedes leer prácticamente nada de ellos”. Pero su biblioteca pondrá remedio en apenas dos meses: en octubre aparecerá la última novela del autor de Místic River, Després de la caiguda (en uno de los escasos títulos de rabiosa actualidad que sacará la colección), mientas que en noviembre saldrá Els meus racons foscos, el espeluznante retrato del asesinato de la madre de Ellroy, autor de quien hasta la fecha en catalán sólo puede leerse, precisamente, un spin off del mismo, A la caça de la dona, publicado en 2011.

Portada del libro de Arthur Conan Doyle.
Portada del libro de Arthur Conan Doyle.

Como a Martín no le importan las etiquetas, “en la colección cabrán todas las variantes del género, desde clásicos como Conan Doyle a Hammett o Chandler; me gustaría que cada título fuera una sorpresa para el lector”. Y entonces cita a Ed McBain (del que en 2019 ha propuesto publicar la trilogía de The Deaf Man), Michael Connelly (The black Echo) o Jake Arnott (The long firm). Especial ilusión le hace al prescriptor el título de Stanley Ellin, Cal saber encaixar: “Es el primer título que me leí de una tirada, y tuvo una influencia innegable en mi obra”, confiesa el autor de la serie Flanagan, también protagonizada por un adolescente y su padre, dueño de un bar, como la obra de Ellin.

De entre los autores de los que aún no tiene título pero sabe que aparecerán (“los libros que conservo en mi biblioteca, que sólo son los que potencialmente releeré, me irán alimentado”) cita Martín al francés Sébastien Japrisot, Donald Westlake o Chester Himes, ya presentes en la mítica colección amarilla y negra de La Cúa de Palla que publicó Edicions 62 entre 1963 y 1970 bajo la dirección de Manuel de Pedrolo y que pesa en el imaginario Martín. También prestará especial atención a las autoras del género, como Margaret Millar, esposa de Ross McDonald: “Era mucho mejor que él porque nunca cayó en la fórmula; el matrimonio me lo recomendó el dibujante Jaume Perich, que siempre me llamaba para sugerirme lecturas”. Otra autora que le gustaría que estuviera será Ingrid Noll, sobre la que Martin bromea que se dedicó al género tras jubilarse para descargar la impotencia que le generó un marido y una familia que la apartó de la escritura de cuentos infantiles con la que empezó su carrera antes de formar su hogar. La primera mujer de la colección no llegará, sin embargo, en 2019: será Ruth Rendell, con Uns ulls acostumats a la ficció.

Portada de 'L'assassí dins meu', de Jim Thompson
Portada de 'L'assassí dins meu', de Jim Thompson

La colección quedará pespunteada con algunos autores catalanes, con el mismo criterio que con los extranjeros: “Aparecerán sólo autores de antaño que fueron muy buenos y que no hayan podido seguir”. Eso explica la presencia de salida de Quinto, “seguramente” la de Mariano Sánchez Soler (que tiene una obra en catalán, Carn fresca) y “si puedo convencerle de que escriba alguna, porque es un poco perezoso”, la de Jaume Ribera, con quien Martín ha escrito a cuatro manos. Como valor añadido, todos los títulos de la colección serán nuevas traducciones, que se han dejado en manos de reconocidos profesionales, como los casos de Alba Dedeu para Thompson y Ernest Riera para Doyle. Riera ha sido el responsable, a su vez, de verter al catalán Els meus racons foscos, de Ellroy. “En nuestra colección, los criminales no se hablarán de vos”, ironiza Martín, en referencia a las opciones lingüísticas de su añorada La Cúa de Palla.

Quizá para contrastar con los títulos, la primera colección que dirige Martín, y que coordina Judit Terradellas, ha apostado por unas rompedoras cubiertas de aire comiquero, salidas de la mano de Sagar Fornies, que participó en la película animada Chico y Rita y que fue el autor de los celebrados carteles de la BCNegra de 2017. “Se trata de atraer también a un público joven al género”, apunta el director editorial de Efadós, Jaume Campderrós, que anuncia tiradas de entre 1.200 y 1.800 ejemplares y la aparición de “unos nueve títulos al año”. “No nos engañemos: no será una colección para ganar dinero”, admite Martín. Pero Campderrós garantiza que no habrá crimen editorial “al menos, hasta los 18 títulos”.

Crímenes reales y ensayos ‘negros’ en RBA

C. Geli

“En EEUU hace tiempo que su consumo es muy popular y series televisivas en HBO o Netflix como Mindhunter o documentales de crímenes reales como The Jinx permiten hablar de un momento maduro del fenómeno”, apunta el periodista y gran experto en novela policiaca Antonio Lozano, como argumentario para explicar que, como nuevo director de la colección de novela negra de RBA, ha decidido abrir una línea de libros dedicados al True crime y al ensayo negro, en una apuesta sin precedentes (al menos, notables) en el panorama editorial español.

Con la intención de que con el tiempo esos dos ámbitos alcancen, si la recepción es favorable, “casi la mitad” de lo que publiquen, el experimento no puede arrancar mejor este noviembre que con I’ll be gone in the dark (Me iré en la oscuridad), de una génesis tan escalofriante como los hechos verídicos que relata. La autora es Michelle McNamara, norteamericana marcada de joven por el asesinato de una vecina a dos bloques de su casa y que acabó creando una reputada web de crímenes reales. Con los años, su principal obsesión fue la detalladísima investigación que realizó de las atrocidades del criminal al que ella dio nombre, el asesino de Golden State, que con, al menos, 13 asesinatos y 50 violaciones, azotó California entre 1974 y 1986, para luego dormir. La obsesión con el caso, que estuvo a punto de resolver ella misma, ayudó a que hace apenas dos años falleciera por sobredosis de medicamentos que consumía por la angustia que le provocaba una investigación que se cerró hace apenas cinco meses, con la detención de un expolicía y marine, Joseph James DeAngelo, tras unas pruebas de ADN impensables hace tres décadas.

En la misma línea del True Crime se enmarcará The vory, como se conoce a la mafia rusa, resultado de más de 20 años del riguroso trabajo (en EEUU ha sido publicado por la Universidad de Yale) del experto Mark Galeotti, asesor de los servicios de inteligencia de medio mundo occidental sobre la materia. Ahí analiza el inquietante poder mutante y la fuerza de un fenómeno emergido y curtido en los temibles gulags y que ha resistido todos los cambios de régimen posible hasta aprovechar, como pocos tóxicos colectivos, la globalización del mal.

Deslizándose ya hacia la biografía, para 2019 está prevista The lost detective, de Nathan Werd, primer riguroso y ameno estudio que detalla cómo Dashiel Hammett, uno de los más famosos escritores sobre detectives, fue antes él mismo investigador privado en la no menos popular agencia de detectives Pinkerton, donde operó entre 1915 y 1922.

En el ámbito de la ficción, amén de mantener aún nombres como Don Winslow, Harlan Coben, Ian Rankin o Arnaldur Indridason, RBA incorporará al gran dramaturgo David Mamet. La primera novela en 20 años del autor de Glengarry Glen Ross aparecerá en noviembre bajo el título Chicago, delicadamente ambientada en la mafiosa ciudad en los años 20, donde, a partir de grandes diálogos y retratos, Mamet ubica las pesquisas de un periodista de sucesos y ex aviador militar por aclarar el asesinato de su novia irlandesa, en un ambiente que mezcla personajes de ficción y reales, como el mismo Al Capone.