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Teatro para explicar un teatro

El Liceo convoca una jornada de puertas abiertas escenificada en la semana de cierre de la Mercè

Una imagen de 'I Puritani', cuya escenografía ocupará el escenario del Liceo durante la jornada de puertas abiertas.
Una imagen de 'I Puritani', cuya escenografía ocupará el escenario del Liceo durante la jornada de puertas abiertas.

Será algo parecido a entrar en IKEA, con un recorrido que se seguirá paso a paso por todo el teatro, con una entrada —por la calle de Sant Pau— y una salida, a La Rambla. Pero si en esos almacenes el visitante tiene que resolver prácticamente todo por sí mismo, la visita al Liceo será todo lo contrario: una treintena de actores y actrices y un número parecido de asistentes y técnicos acompañarán y guiarán al visitante en un recorrido que explicará qué es el teatro, por arriba, abajo y desde muchos espacios desconocidos. La iniciativa de hacer una jornada de puertas abiertas no es nueva, se hizo una hace cuatro años aunque limitada a los espacios más nobles, como el salón de los espejos, la sala de conciertos y el Foyer. El día de puertas abiertas del próximo 30 de septiembre, coincidiendo con el fin de las fiestas de la Mercè, pretende algo más, abrir lugares de trabajo habituales y por norma general, privados, para que se entienda mejor qué es el Liceo, un teatro donde trabajan más de 300 personas.

El objetivo es permeabilizar más uno de los centros culturales de primer orden de Barcelona que tiene dificultades para conectar con una amplio sector de la ciudadanía que no frecuenta salas sinfónicas y de ópera. La singularidad de la jornada también tiene que ver con los actos que se han programado para celebrar el 20 aniversario de la reapertura del teatro después de su reconstrucción tras el incendio de 1999.

"Será como un viaje para descubrir el Liceo, un submundo que no se conoce, con personajes que se irán encontrando en ruta y sorpresas", explica el dramaturgo y escenógrafo David Pintó que avanza que ese paseo tendrá un poco de Els Comediants, de Dagoll Damon y de La Cubana, compañías con las que ha trabajado.

El recorrido durará aproximadamente una hora desde las 11 de la mañana a las siete de la tarde (quien quiera ir tiene que apuntarse previamente en la web liceubarcelona.cat/portesobertes).

"Por supuesto que habrá música —grabada— de muchas óperas, pero de un amplio abanico de autores, no solo el Brindis de La Traviata", comenta el responsable de la puesta en escena que es, además, asiduo del teatro de La Rambla. Pintó ha diseñado algún espectáculo en la programación del Petit Liceo, como La Ventafocs, y la adaptación del Cuento de Navidad de Charles Dickens con una cantata de Albert Guinovart.

El escenario —que estará con el montaje de la ópera I Puritani, de Bellini, que abre esta temporada— se verá desde todos los ángulos: desde arriba, abajo —en el sótano están los muelles de carga y donde está almacenado parte de las producciones siguientes— atrás y delante. En los pasillos se encontrarán con ropa colgada, también tropezarán con el servicio de floristería, con un divo en los camerinos y hasta con un grupo de vecinos de Gràcia que —expulsados del barrio— preparan el engalanamiento del pasaje de Sant Antoni, con las Cariátides que lucía en el decorado de este año y que han sido cedidas al Liceo para la visita/ espectáculo.

El Liceo anunció ayer que las 14.000 reservas disponibles para la jornada de puertas abiertas se han agotado ya, a las 36 horas de estar abierto el registro para la visita, batiendo todos los récords.