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Guerra entre guías turísticos en el centro de Madrid

La Asociación Profesional denuncia intrusismo por la proliferación de los ‘free tours’

Un grupo de turistas escucha a un guía de un free tour en la plaza Mayor.
Un grupo de turistas escucha a un guía de un free tour en la plaza Mayor.

La imagen se repite en los lugares más céntricos de la capital. Un paraguas de un color llamativo avanza rodeado de un grupo más o menos numeroso de turistas. Son los free tours o visitas gratuitas que muestran la parte histórica a los visitantes. La Asociación Profesional de Guías de Turismo de Madrid (APIT) ha pedido que se acabe con “esta competencia desleal”, ya que estas personas no pagan impuestos ni llevan una contabilidad exacta de sus ingresos. Los profesionales de los free tour mantienen que ellos ejercen una actividad liberalizada desde 2009 y que la asociación busca mantener “su monopolio”.

Una visita por el centro de Madrid permite vislumbrar los paraguas a cualquier hora del día, aunque predominan por la mañana. Los hay amarillos, blancos, negros,… En general los llevan personas jóvenes que han estudiado la carrera de Turismo que captan a los visitantes a cambio de que al final del recorrido les dé la voluntad. Uno de ellos es Abel Acevedo, de 34 años y con tres en esta actividad. “No se gana tanto como se va diciendo por ahí. Hay gente que te puede dar alguna moneda o pagarte un café. Otros se marchan sin darte nada. Se hacen los despistados. Unos días se saca más y otros menos, en función del flujo de turistas que haya en la ciudad y de la época del año. Eso sí, no tenemos una tarifa como los guías oficiales”, describe Acevedo.

El perfil del turista que accede a estos servicios es muy distinto. Predominan los europeos y los latinoamericanos. El recorrido es la parte más vistosa de la ciudad, en especial el Madrid de los Austrias, en un recorrido que suele durar unas dos horas. "Han surgido muchas compañías pero hay trabajo para todos", reconoce el guía del free tours. “La mayoría estamos en esta actividad porque nos gusta y porque honestamente es muy interesante. Seguro que ganaríamos más como empleado en una hamburguesería”, añade Acevedo. Este critica que se tarden años en sacar los exámenes oficiales, por lo que muchos interesados se marchan a otras regiones, como Aragón, Canarias y Andalucía. Si lo aprueban, esa acreditación les sirve para trabajar en toda la Unión Europea (UE).

“No se gana tanto cómo dicen”, afirma un integrante de las visitas gratuitas

La versión que mantiene la vicepresidenta de la Asociación Profesional de Guías de Turismo (220 afiliados), Julia Molina Agraz, es radicalmente opuesta: “Este tipo de ingresos que reciben, ¿cómo los justifican? ¿cómo tributan en Hacienda? Además, si se está buscando la excelencia en el sector turístico, con la defensa del patrimonio, ¿cómo se puede dejar estos tours en manos de personas que no tienen ni que demostrar qué formación tienen?”.

Los guías acreditados no tienen una tarifa fija, pero una visita de unas tres horas puede costar unos 140 euros. Este precio es con independencia del número de turistas que acudan. “Si un free tour acoge a 30 personas y piden que les paguen en billetes, se está sacando como mínimo 150 o 200 euros en menos tiempo y sin factura ni datos fiscales y, por supuesto, sin declarar”, afirma Molina Agraz. “Les hemos visto entrar incluso a sitios oficiales como el Museo del Prado o el Palacio Real, sin que nadie les diga nada”, protesta la vicepresidenta.

Plataformas en Internet

La Comunidad de Madrid recuerda que el sector se liberalizó en 2009

El colectivo profesional ha pedido una reunión con el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, para que pedirle que intervenga en el sector. Según Molina Agraz, llevan años en conversaciones con los distintos directores generales de Turismo y hasta la fecha no han conseguido un compromiso en firme. “Los free tours están proliferando en toda la ciudad porque está siendo un negocio rentable para muchos. Incluso se han creado plataformas en Internet para contratar sus servicios”, critica la vicepresidenta de APIT.

Un portavoz de la Consejería de Turismo recuerda que el sector de los guías turísticos se liberalizó en 2009 a través de la ley de medidas de acompañamiento a los presupuestos generales. Esta norma recogía las normas de la directiva europea de servicios. De esta forma, un guía de cualquier país de la UE puede ejercer la actividad sin darse de alta en el país de origen.

“Al estar liberalizado, no existe capacidad de sanción por parte de la Comunidad de Madrid”, explica el portavoz, que añade que no hay ninguna previsión de cambiar la normativa. “Hasta el momento se ha desestimado cualquier intervención en el mercado, porque no se ha visto que ahora mismo haya un problema”, añade el portavoz.

El Ayuntamiento de Madrid mantiene que es necesaria una regulación, como en otros sectores económicos. “Sólo así se permitirá su desarrollo sostenible desde un punto de vista medioambiental, económico y social y garantizando la calidad y transparencia a los consumidores”, señala un portavoz municipal.

Tres exámenes eliminatorios para acreditarse

Los guías que quieran hacerse con la acreditación oficial que expiden las comunidades autónomas tienen que presentarse a un examen oficial. Es bastante exigente y se compone de tres fases eliminatorias. La primera es una prueba de técnica turística en la que se pregunta sobre temas básicos de su profesión, como que es un transfer o un voucher (un vale).

La segunda recoge cuestiones de conocimientos culturales, históricos, geográficos, políticos y sociales. También incluye una prueba oral. La tercera es un examen de idiomas escrito y hablado. Al último examen convocado en la región se presentaron 251 aspirantes. Se celebró en julio y aun no se han publicado los resultados.

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