Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Resquicios de esperanza

No deja cabos sueltos Mario Gas al sostener con un ritmo teatral preciso las conversaciones entre los personajes de 'Humans' que puede verse en el Romea

Foto de promoción de 'Humans', dirigida por Mario Gas.
Foto de promoción de 'Humans', dirigida por Mario Gas.

En una comedia de transfondo tan amargo como Humans, del dramaturgo estadounidense Stephen Karam, con la que ganó el premio Tony a la mejor obra teatral en 2016, tan importante son los diálogos como los hilos afectivos que sustentan las relaciones, duras, desesperadas incluso, pero también afectuosas y divertidas que, como un tsunami emocional, viven los seis personajes de una familia de clase media-baja que celebra una cena de Acción de Gracias en un apartamento de Chinatown, donde vive una de las hijas, lejos de la casa familiar en Pensilvania. Pura pintura de afectos y sueños rotos que la sabia dirección de Mario Gas y el talento de los actores convierten en una fiesta de gran teatro en el Romea.

No deja cabos sueltos Mario Gas al sostener con un ritmo teatral preciso las conversaciones entre los personajes – bien alrededor de una mesa donde no falta el tradicional pavo al horno; bien en encuentros y apartes que tienen lugar en alguno de los dos espacios del pequeño dúplex que la espléndida escenografía de Jon Berrondo ambienta con acierto e ingenio. Ese juego de espacios da sentido a las confesiones de algunos secretos de familia que sustentan la trama.

HUMANS

De Stephen Karam. Versión y adaptación; Ernest Riera. Jordi Bosch, Lluïsa Castell, Candela Serrat, Miranda Gas, Jordi Andújar, Maife Gil. Dirección: Mario Gas. Teatre Romea. Barcelona, 3 de julio

La interpretación es magnifica, tanto en el trabajo de equipo como en el brillo individual de los actores, y lo es en gran medida porque la versión y adaptación catalana de Ernest Riera llega al espectador con frescura, dejando espacio a unos diálogos precisos, jugosos, demoledores en ocasiones y bañados por un humor ácido que actúa como necesaria válvula de escape que hace soportable el cúmulo de desgracias, resentimientos, frustraciones y sinsabores que Karam concentra, a veces con mucho efectismo, en esta multipremiada tragicomedia.

La experiencia y la fina sensibilidad de Gas mantiene en vilo al espectador en un encuentro familiar sembrado de minas emocionales en forma de reproches y desgracias – desde la abuela con demencia senil, en silla de ruedas, a los golpes de salud y trabajo que afectan a todos los personajes- que conviene no desvelar: Karam los va poniendo sobre el tapete en dosis meticulosamente calculadas.

Jordi Bosch lleva a su terreno el personaje de padre insatisfecho y quisquilloso que suelta con su certera vis cómica frases lapidarias, aunque sean mucho más punzantes, por su negatividad, las puyas que lanza una madre - espléndida Lluïsa Castell – acostumbrada a ocultar sus problemas. En el cruce de reproches, las dos hijas, a las que Candela Serrat y Miranda Gas dan vida con sobrecogedora sinceridad, plantan cara sin poder ocultar su desgaste emocional.

El tono acertado y bien medido de Jordi Andújar y Maife Gil completa un retrato de familia en el que, no sin angustia, todos podemos reconocer situaciones similares que complican la convivencia, pero, y ese es un gran acierto de Humans, sin cerrar del todo la puerta a la esperanza. Gran montaje que, en el marco del Grec Ciutat, puede verse hasta el 5 de agosto.