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Absuelto un hombre que tenía 2.000 plantas de marihuana

La fiscalía pedía cárcel, pero el acusado alegó que hacía cremas terapéuticas

El juzgado de lo penal número 4 de Girona ha absuelto a L. A. de un delito de tráfico de drogas, por el que la fiscalía pedía cuatro años y medio de prisión y una multa de 100.000 euros. Los Mossos encontraron casi 2.000 plantas de marihuana en su casa. El juez le absuelve después de que el hombre alegase que con ellas fabricaba cremas que utilizaba para paliar los fuertes dolores que sufre desde hace casi 30 años, fruto de un accidente de tráfico.

El caso empezó en agosto de 2013, cuando L. A. estaba en su casa en Lloret de Mar, intentando hacer una barbacoa. La quema de maderas y arbustos provocó una intensa columna de humo, que activó a los Bomberos y a la policía local. Al llegar al domicilio, una agente comprobó que el hombre tenía diversas plantas en el patio. Además, escuchó ruido de un ventilador en un anexo, y pidió verlo. El hombre le enseñó todo el invernadero, con plantas y esquejes en diferentes fases de crecimiento, y le explicó que usaba las plantas para fabricar una crema terapéutica.

La policía local admitió que no le levantó acta “porque empatizó con él ya que este le contaba que sufría muchos dolores”. Posteriormente, el hombre fue detenido por los Mossos y accedió a que también inspeccionasen su invernadero, en presencia de su abogado. Igualmente, “no puso ninguna objeción, más bien al contrario”. La policía catalana dejó “sin efecto la detención por su estado de salud”, contaron los agentes ante el juez.

En los registros, “no encontraron básculas, dinero o bolsitas” que indicasen que podía estar dedicándose al tráfico de drogas. Tampoco hicieron decomisos en las inmediaciones de posibles clientes. Además, recuerda el juez en la sentencia absolutoria, el hallazgo de las plantas fue fruto de la casualidad, no de una investigación.

El hombre explicó a los agentes que en ese momento se había quedado sin crema y “tenía que hacer plantación grande para sacar plantas para cremas para todo el año”. Solía hacer mucha cantidad para evitar estar fabricando la crema de manera continua, porque le provocaba grandes dolores. El juez alegó también que el hombre detalló con precisión cómo fabricaba la crema y que alegó en su defensa que desconocía que se necesitaba autorización para hacerlo.

Su abogado, Martí Cànaves, especialista en temas legales vinculados a la marihuana, recuerda que en la actualidad no existen permisos para poder cultivar plantas de marihuana con fines terapéuticos. Y que únicamente las farmacéuticas obtienen ese tipo de licencia para elaborar medicamentos.

El juez manifiesta en su sentencia que no duda de los dolores que sufre el hombre, que han sido acreditados documentalmente y constatados en el juicio, donde “se retorcía de dolor en el banco de los acusados y no podía mantener una postura correcta”. Por todo ello, a pesar de tratarse de un caso “atípico”, el juzgado penal 4 aplica el “in dubio pro reo”: cuando las pruebas “dejaren dudas en el ánimo del juzgador se incline en favor de la tesis que beneficie al procesado”. Y establece que “no existen pruebas de cargo suficiente” para considerar que traficaba con droga. La fiscalía ya recurrió la sentencia inicial, y la Audiencia obligó al juez a fundamentar de nuevo su sentencia.