Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Parlamento gallego no sancionará al diputado que rompió la foto del Rey

Los servicios jurídicos de la Cámara dictaminan que el gesto está amparado por la libertad de expresión y el PP amenaza con tomar medidas si se reitera

El diputado del BNG, Luís Bará, rompe una imagen del Rey durante su intervención en Parlamento de Galicia, en una imagen facilitada por el BNG.
El diputado del BNG, Luís Bará, rompe una imagen del Rey durante su intervención en Parlamento de Galicia, en una imagen facilitada por el BNG.

Romper fotografías del Rey de España en sede parlamentaria es un acto de libertad de expresión. Así lo entienden los juristas de la Cámara gallega que sostienen que el gesto del diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG) Luis Bará, que el pasado miércoles rompió una foto de Felipe VI en la tribuna del Parlamento gallego en protesta por la interpretación "represiva" de los delitos de incitación al odio y de enaltecimiento del terrorismo, no merece sanción.

En contra de la pretensión del PP, que encargó el informe, los servicios jurídicos de la institución autonómica enmarcan el gesto del diputado nacionalista en su derecho a “expresar y difundir libremente pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, la escritura o cualquier otro medio de reproducción”. El informe apela, además, a la “inviolabilidad” de los diputados para emitir opiniones en el desempeño de sus funciones.

La conclusión de los servicios jurídicos contradice la visión del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que este jueves había reprobado la acción de Bará asegurando que podía generar “episodios de violencia aislada en algunas zonas de Galicia”, entre las que citó “quema de banderas en algunas plazas” y “actos reivindicando la independencia de Galicia”. Gestos como el del parlamentario del BNG son, en opinión del presidente gallego, “provocaciones” de las que manifestó que se avergüenza “como diputado, como gallego y como presidente del gobierno” de la Xunta.

Ante el amparo del informe jurídico, que fue trasladado a la Mesa del Parlamento y a la junta de portavoces para su debate, el PP impuso su mayoría para resolver “advertir” a Bará y al resto de diputados de que su acción fue contraria al reglamento de la Cámara por lo que la Mesa “se compromete a velar por que se cumpla”. El PP sostiene que se realizó “una ofensa gratuita a la jefatura de Estado con lo que eso simboliza de construcción democrática, libertades de los españoles y autonomía del pueblo gallego” y sostiene que si se reitera ese comportamiento se “trasladará a la comisión del estatuto de los diputados”.

El portavoz del grupo popular, Pedro Puy, resaltó en posterior rueda de prensa que la conducta del diputado nacionalista fue “inapropiada”. “No se trata de que Bará y el BNG defiendan Monarquía o República sino de que tengan una conducta en esta Cámara”, destacó Puy para manifestar la “vergüenza” de su grupo.

Para el BNG, la convocatoria de la Mesa y de la junta de portavoces no fue más que “una farsa”, un intento de “amedrentar e intentar amordazar a quien piensa diferente o intenta cuestionar el relato único oficial”. Los nacionalistas aseguran que el grupo popular quiso presentar como una cuestión reglamentaria un asunto político. “Lo que el PP pretendía con esta convocatoria era el control político por el partido de la institución parlamentaria”, afirmó la portavoz nacionalista, Olalla Rodil, que tildó este hecho de “gravísimo”.

Rodil mantuvo que el PP pretendía “amedrentar e intentar amordazar a quien piensa diferente o intenta cuestionar el relato único oficial” y denunció la “injerencia” en el Parlamento del presidente de la Xunta en este asunto “intentando desviar la atención de los verdaderos problemas que afectan a los gallegos”. Frente a la conclusión de la Mesa del Parlamento, la portavoz nacionalista sostiene que su grupo “no va a permitir que se le pongan mordazas" a la Cámara autonómica.