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La exdirectora de Medios de González desvela cómo se pagaba en B a través del Canal de Isabel II

Isabel Gallego, imputada en la trama Púnica, apunta a los exconsejeros Borja Sarasola y Salvador Victoria

Isabel Gallego, en 2012 con Ignacio González. EPV - Quality

La exdirectora general de Medios de la Comunidad, Isabel Gallego, ha implicado a los exconsejeros del Gobierno regional Borja Sarasola y Salvador Victoria en presuntos pagos irregulares a la empresa EICO, del informático Alejandro de Pedro, para mejorar la reputación ‘online’ de dirigentes del PP como Esperanza Aguirre o Ignacio González. La empresa trataba de minimizar las noticias críticas en la Red de expresidentes y exconsejeros y de situar en buen lugar las que les beneficiaban. No obstante, Gallego exculpó a Aguirre de estos hechos durante su declaración ante el juez de la trama Púnica en la que está imputada.

Isabel Gallego fue la máxima responsable de la Dirección General de Medios de Comunicación del Gobierno regional entre 2004 a 2015, años en los que se convirtió en una de las colaboradoras más estrechas de Esperanza Aguirre y luego de Ignacio González. Ahora, con su declaración ante el juez Manuel García Castellón, aclara cómo se manipularon e inflaron supuestamente contratos de la empresa pública Canal de Isabel II con el objetivo de liberar dinero para la caja b del PP de Madrid, para determinados políticos o para mejorar su imagen personal en la Red. Menciona, incluso, el cobro de un 1% de determinadas obras adjudicadas con fines promocionales.

Según admitió Gallego ante el juez, desde la Dirección General de Medios que ella dirigía se realizaron pagos a la empresa EICO, del informático Alejandro De Pedro, que era responsable del posicionamiento en Internet de determinados dirigentes del PP de Madrid. En concreto, se abonaron 21.000 euros en 2012, facturas mensuales de 1.800 euros en 2013 y cuatro más en 2014 (7.200 euros). Se le dejaron a deber seis recibos más cuando Gallego dijo basta.

La exdirectora general aseguró que todo empezó cuando De Pedro “pactó con [el vicepresidente de Presidencia] Borja Sarasola una oferta económica para los trabajos reputacionales de Esperanza Aguirre e Ignacio González, así como los métodos de pago, que pasaban por adjudicaciones [fraudulentas] del Canal de Isabel II”. Gallego, a pesar de nombrar a Aguirre, matizó en varias ocasiones que la empresa del informático “no hizo ni un solo trabajo” para la expresidenta, “porque la actividad comienza precisamente tras su dimisión”. O al menos, a ella no le trasladaron informe alguno referido a Aguirre, solo un resumen de repercusión en redes tras su marcha sin valor alguno. La exmandataria dejó su cargo en septiembre de 2012, y la sucedió su número dos, Ignacio González.

Cuando De Pedro comenzó a facturar con la Comunidad en 2012, Sarasola era viceconsejero de Presidencia (consejería de la que dependía el Canal) y número tres del PP de Madrid. Pero González le nombró consejero de Medio Ambiente, momento a partir del cual se apartó de la gestión de estos pagos. En teoría porque ya no controlaba el Canal.

Es entonces cuando finalizó el contrato de publicidad entre De Pedro y el Canal de Isabel II y comenzaron los problemas de la empresa de informática para cobrar los trabajos de mejora de la imagen de los dirigentes del PP en Internet. Y llegaron las quejas.

De Pedro, que intentó en varias ocasiones sin éxito obtener de Gallego las claves de la cuenta personal de González, llamó a la exdirectora de Medios en 2013 para comunicarle que le debían 40.000 euros. Decía que “había terminado el contrato [con el Canal] y no cobraba”. Además, en estas conversaciones, reveló a Gallego que “hacía trabajos para una agencia de publicidad que trabajaba para el Canal”.

Ante la insistencia del informático, la exdirectora se puso en contacto con Sarasola, que “le vino a decir” que él no tenía ya nada que ver con esas cuestiones porque era consejero de Medio Ambiente y que llamase Salvador Victoria, nuevo consejero de Presidencia y presidente del Canal. “Hay que señalar que la relación entre ambos era muy tensa”, afirmó Gallego. Finalmente, telefoneó a Victoria que la respondió que “se iba a enterar de lo que pasaba”.

Mientras tanto, De Pedro continuó quejándose de la falta de pago. La presión es tal que Gallego le dijo a Victoria que arreglase esto o que se marchaba porque ella no tenía capacidad para gestionarlo, “ni había negociado precio ni forma de pago”. Según su declaración, fue en ese momento cuando Victoria decidió que mientras lo resolvía le abonase las facturas desde la Dirección General de Medios. No iba a ser mediante un contrato, “sino el pago en gastos menores”, mes a mes, y “una solución, en principio, provisional”, porque todo se iba a arreglar mediante un “concurso importante de publicidad en el Canal”.

 

Agencia Informática

 

Victoria se comprometió a pagar a De Pedro, siempre según Gallego, a través de la a Agencia de Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM) para ver si Indra le podía dar trabajos. La exdirectora de Medios no sabe si Sarasola también utilizaba a Indra de la misma forma.

Pero en 2014, De Pedro seguía sin cobrar. Fue en esas fechas cuando el experto en informática aumentó su reclamación a 100.000 euros que, según Gallego, no había generado “en absoluto” su departamento. Pero al no poder pagarle a través del Canal, como se venía haciendo, Victoria estableció pagos paralelos utilizando a la empresa Indra, mientras buscaba otra solución.

Gallego se refirió también en su declaración a una reunión que se celebró en la sede del Partido Popular en Génova con los alcaldes del PP, que presidió el exconsejero Francisco Granados, y a la que asistió la exconsejera de Educación Lucía Figar. En ella, les comunicaron que los regidores “tenían que colaborar” contratando los servicios de De Pedro. “Esto”, dice Gallego, “provocó el rechazo de algunos, aunque no públicamente, porque no tenían dinero”.

Entre los cargos del PP que contaban con perfiles y blogs en Internet muy parecidos —en teoría creados por De Pedro— se encontraban Francisco Granados, Lucía Figar y Borja Sarasola. Gallego no sabe si existía alguna persona más con estos mismos servicios de reputación online. Hasta que el informático le propuso crear uno específico para Ignacio González —que coincidía con los de los otros políticos del PP mencionados—, Gallego creía que estos perfiles estaban siendo creados por el partido.

 

El 1% de las obras, para promoción

La declaración de Isabel Gallego ante el juez García Castellón destaca que el “uno por cierto de las obras [adjudicadas] debía ser destinado a promocionarlas”. Pero este mecanismo para lograr dinero con el fin de publicitar los logros del Gobierno no dependía de la Dirección General de Medios que ella dirigía, sino “de las propias consejerías” que adjudicaban los trabajos.

Según Gallego, este sistema “lo impulsó Manuel Lamela, consejero de Sanidad entre 2004 y 2007, y de Transportes entre 2007 y 2008”, que fue uno de los promotores de los seis hospitales públicos de gestión privada de la región. “La iniciativa [destinar el 1% a promoción publicitaria]”, dice la ex directora general, “fue copiada por otras consejerías, pero no había una norma que lo regulara”. De hecho, dos consejeros, Antonio Beteta, de Hacienda, y Juan José Güemes, máximo responsable de la Sanidad madrileña entre 2007 y 2010, “se negaron a aplicarla”.

Gallego exculpa a Esperanza Aguirre de todos estos manejos relacionados con el 1% o con el pago con dinero público para mejorar la imagen de los políticos; no así a su sucesor, Ignacio González. “La empresa de De Pedro no hizo ni un solo trabajo” para la expresidenta, “porque la actividad económica comienza precisamente tras su dimisión”, en 2012.

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