Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Protestas por impagos en el hotel Iberostar

Treinta trabajadores denuncian desde hace tres semanas que se les debe dos meses

Protesta de trabajadores afectados, en la entrada del hotel.
Protesta de trabajadores afectados, en la entrada del hotel.

Llevan tres semanas protestando frente al flamante hotel Iberostar de la esquina de Plaza Catalunya con Paseo de Gràcia. La antigua sede de Banesto, en el corazón de Barcelona, se reabrió el pasado enero como la nueva joya del sector hotelero de la ciudad. Las reformas del interior del edificio se realizaron a contrarreloj, aseguran los trabajadores contratados, con dobles turnos, sábados y domingos incluidos.

Cincuenta días después de su inauguración, una treintena de ciudadanos de origen paquistaní denuncian con carteles a pie de calle que ni la cadena Iberostar ni la constructora que los contrató, Gyocivil, se responsabilizan de pagarles los 65.000 euros que se les debe.

Los trabajadores de Sibat Hussain y Assad Abbas se turnan frente al hotel desde el 26 febrero entre las hordas de turistas y los usuarios de la tienda Apple de Plaza Catalunya. Hussain y Abbas son propietarios de dos de las empresas contratadas para poner a punto el establecimiento de cuatro estrellas que Iberostar inauguró el 21 de enero Iberostar en uno de los inmuebles más preciados de Barcelona.

No son los únicos que sufren impagos: a una filial de la empresa Congrup, encargada de instalar mármoles, gres, yeso y peldaños de escaleras, Iberostar le debe directamente, sin pasar por Gyocivil, el trabajo del mes de diciembre, según Javier Juan Balsam, gerente de Congrup. Balsam confirma que recientemente cobraron de Gyocivil el trabajo de los meses de octubre y noviembre. Hussain y Abbas mantienen el impago de todos los meses.

Balsam valora que el origen del problema es un conflicto entre Iberostar y Gyocivil para determinar quién debe pagar a los proveedores. Hussain añade que Gyocivil le asegura que no han podido transferirle el dinero -unos 25.000 euros- porque Iberostar no ha pagado. La cadena hotelera, según Hussain, le dice que sí han pagado. La empresa de Assad Abbas, responsable de pintar el hotel, ya detectó durante los meses de trabajo que podría haber problemas.

“Me pidieron 20 trabajadores porque había que inaugurar rápido el hotel. La factura iba subiendo y en Iberostar me decían que no me preocupara, que cobraría lo que tocara pagar”, dice Sibat Hussain.

Gyocivil es una constructora de Madrid responsable de numerosas reformas de centros de Iberostar. La compañía hotelera afirma que es “ajena a las peticiones de las subcontratistas que se han concentrado a las puertas del hotel, siendo la empresa constructora la única responsable de los recientes trabajos de reforma y, por ende, de la contratación y liquidación de las empresas subcontratadas”. Gyocivil no ha querido responder a la petición de información de EL PAÍS. Tanto Balsam com Hussain dan por hecho que hay más proveedores perjudicados. Iberostar dice que está mediando “dentro de lo posible, para que se alcance una solución definitiva entre las partes intervinientes”.

La antigua sede de Banesto fue adquirida en 2014 a la Sareb por Pontegadea, sociedad inmobiliaria del fundador de Inditex Amancio Ortega, por 44 millones de euros. Iberostar, que alquila el edificio, tenía previsto inaugurar el hotel en 2016. La empresa hotelera, con sede en Palma de Mallorca, es un grupo de 100 establecimientos en 16 países que facturó 2.500 millones de euros en 2017. Su mayoría accionarial es propiedad de la familia Fluxá.